*Cuando ataques a los medios se normalizan, la libertad misma empieza a deteriorarse:
04.05.2026.- El Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos, Volker Türk, advirtió que la normalización de los ataques contra los medios de comunicación representa una amenaza directa para la libertad y los valores democráticos, en un mensaje difundido con motivo del Día Mundial de la Libertad de Prensa, el 1 de mayo de 2026.
En su posicionamiento, señaló que un mundo sin prensa libre estaría marcado por la indiferencia ante la violencia, la manipulación de la verdad y la incapacidad de la sociedad para distinguir entre hechos y ficción. Subrayó que el periodismo independiente constituye un pilar esencial de las sociedades abiertas, ya que fortalece el debate público, fomenta la confianza y contribuye a la cohesión social y la seguridad.
El Alto Comisionado rindió homenaje a periodistas, fotógrafos y trabajadores de medios que, en condiciones adversas, documentan atrocidades, exponen la corrupción y vigilan el actuar de actores públicos y privados. Indicó que su labor es fundamental para promover la transparencia, la rendición de cuentas y la gobernanza democrática.
No obstante, alertó que el ejercicio periodístico se ha vuelto cada vez más peligroso. Denunció que profesionales de la comunicación son víctimas de ataques armados, secuestros, encarcelamientos y despidos. De acuerdo con datos de su oficina, al menos 14 periodistas han sido asesinados en lo que va de 2026, mientras que en las últimas dos décadas solo uno de cada diez casos ha derivado en sanciones para los responsables.
Türk destacó que la cobertura de conflictos armados representa el mayor riesgo para la prensa. Señaló que la guerra en Gaza se ha convertido en un entorno letal para los medios, con cerca de 300 periodistas asesinados desde octubre de 2023. Añadió que, en 2026, Líbano se posiciona como el país más mortífero para trabajadores de la comunicación.
Asimismo, enfatizó que incluso fuera de zonas de guerra, el periodismo enfrenta graves amenazas. Investigaciones sobre corrupción, daño ambiental o crimen organizado implican riesgos significativos, como ha podido observarse en países como México. También expresó preocupación por la creciente represión transnacional, incluyendo ataques a periodistas en el extranjero.
El Alto Comisionado advirtió sobre el uso indebido de leyes de difamación, desinformación, delitos cibernéticos y terrorismo para limitar el escrutinio público. Señaló que cuando los procesos judiciales se utilizan para intimidar, se transforman en herramientas que desalientan el ejercicio periodístico mediante altos costos económicos y presión legal.
De igual forma, alertó sobre el incremento del acoso digital y la desinformación, fenómenos que, en su opinión, pueden derivar en sociedades donde los medios se vean obligados a ocultar información o negar evidencia científica. Indicó que estas prácticas afectan de manera desproporcionada a las mujeres periodistas, de las cuales tres cuartas partes han sufrido violencia en línea.
Türk también destacó la existencia de estrategias más complejas para limitar la libertad de prensa, como restricciones de acceso a la información, apagones informativos y alianzas entre actores políticos, corporativos y mediáticos que pueden debilitar la democracia y aumentar la polarización.
A ello se suma la presión económica sobre los medios. Señaló que en casi un tercio de los países, los recortes financieros y la concentración mediática han provocado el cierre de medios locales, reduciendo la pluralidad informativa y limitando la voz de las comunidades.
Pese a este panorama, reconoció la resiliencia de los periodistas, quienes continúan informando incluso en condiciones extremas. Sin embargo, subrayó que no pueden enfrentar estos desafíos sin apoyo.
En ese sentido, hizo un llamado a los Estados para que cesen la persecución contra la prensa, eliminen restricciones arbitrarias, deroguen leyes abusivas y garanticen marcos legales acordes con los estándares internacionales de derechos humanos. También instó a prevenir ataques, investigar violaciones y sancionar a los responsables.
Además, pidió a las empresas tecnológicas adoptar medidas firmes contra el abuso en línea y la desinformación, y reiteró la importancia de preservar la independencia, transparencia e integridad de los medios.
Finalmente, advirtió que cuando los ataques a la prensa se vuelven habituales, la libertad comienza a deteriorarse, junto con los fundamentos de la paz, la seguridad y el desarrollo sostenible, e hizo un llamado a garantizar que quienes defienden la verdad no enfrenten estos desafíos en soledad.












