*El Ágora
/ Octavio Campos Ortiz /
Morena recibió tres reveses en los recientes comicios locales: Veracruz, Durango y Coahuila. En el último le hicieron, en términos de dominó, zapato. Hubo 16 diputaciones en disputa y no ganó ningún distrito, se tendrá que conformar con legisladores plurinominales -fórmula que por cierto quiere desaparecer con su reforma electoral-, aunque les queda el recurso de impugnar las votaciones, ahora que tienen sometido al árbitro y a los magistrados electorales. Esperemos que esta manifestación ciudadana de humor social en contra de los gobiernos de la autollamada 4T no la conviertan en victoria pírrica. Invocar desde la cúpula del poder el fraude electoral hace verlos como si todavía fueran oposición, su zona de confort.
Sin embargo, los partidos ganadores no deben echar las campanas a vuelo, ya que como dice el refrán: una golondrina no hace verano. Coahuila no es un laboratorio electoral nacional. Es un buen triunfo que debe hacer reflexionar a las dirigencias de los institutos políticos para establecer una estrategia integral que les permita sacar de Palacio Nacional a quienes enarbolan un proyecto populista que quiere administrar la pobreza para mantenerse en el poder. Así como en su momento se ciudadanizó la organización de los comicios, es tiempo de ciudadanizar las contiendas electorales y entender la importancia de las alianzas y los candidatos comunes, más allá de siglas, colores o ideologías.
El fracaso de la participación de Xóchitl Gálvez en las presidenciales de 2024 fue porque pensaron que un personaje producto de un fenómeno de comunicación les alcanzaría para ganar en las urnas. Cierto, su presencia en el ex palacio virreinal para solicitar una audiencia con el entonces presidente y la difusión de imágenes de ella ante el portón cerrado de la calle de Moneda dio la vuelta al mundo en medios de comunicación y digitales. Pero olvidaron que la comunicación no es determinante, sino condicionante, de los sucesos históricos. La imagen que vale más que mil palabras era insuficiente para despertar la conciencia ciudadana sobre la urgencia de un cambio para evitar las crisis que ahora vivimos. No hubo una alianza partidista que arropara a la aspirante, tampoco Xóchitl tendía un proyecto o programa de gobierno qué presentar a los votantes. La dejaron morir sola. Las figuras surgidas de coyunturas requieren más que ese momento captado por las cámaras.
Ese error parece se repite con la actual alcaldesa de Uruapan, Grecia Quiroz, quien arribó a la administración municipal tras el trágico asesinato de su esposo, el edil Carlos Manzo. Su objetivo en la vida no era ingresar a la política, pero las circunstancias la orillaron a ello. El Movimiento Independiente del Sombrero, organización fundada por Manzo, no tiene estructura partidista que la haga competitiva en la renovación del gobierno estatal. Sin alianzas y sin programa de acción, le pasará lo mismo que a la ex candidata panista. Un trágico evento no es suficiente para ganar el sufragio ciudadano.
En Coahuila, PAN y Movimiento Ciudadano están por perder el registro local. Si, desde ahora, las dirigencias no sacrifican sus intereses personales o de grupo, difícilmente podrán ganar en las elecciones de 2027.
Apostilla: Cada unidad de sangre donada puede ayudar a salvar cuatro vidas. Sin embargo, mientras México registra 12 donaciones por cada mil habitantes, España alcanza las 40, una diferencia que evidencia la necesidad de fortalecer la cultura de la donación y garantizar la seguridad de cada unidad recolectada.
En el marco del Día Mundial del Donante de Sangre, los doctores Juan Manuel Bello-López, miembro del Sistema Nacional de Investigadores, y Gabriel García Correa, gerente clínico y de Capacitación en BD, destacaron que uno de los pasos más importantes para proteger la calidad de la sangre ocurre antes de la extracción: la adecuada desinfección de la piel en el sitio de punción. Los especialistas presentaron evidencia científica generada en México que comparó dos métodos de antisepsia utilizados en bancos de sangre. El estudio encontró que un antiséptico a base de gluconato de clorhexidina y alcohol isopropílico, aplicado mediante un dispositivo estéril de un solo uso, evitó el crecimiento bacteriano en los 150 donadores evaluados. En contraste, el método basado en povidona yodada a granel registró crecimiento bacteriano en 74% de los casos (111 donadores). La investigación encabezada por Bello-López fue publicada en la revista científica inglesa Transfusion and Apheresis Science.
“La adopción de mejores prácticas de antisepsia tiene el potencial de incrementar la seguridad de los procesos de donación y transfusión, preservar un mayor número de unidades aptas para uso clínico y contribuir a disminuir la carga asistencial y económica asociada a infecciones prevenibles”, señaló García Correa, de BD.
De acuerdo con los galenos, la piel alberga microorganismos de forma natural, por lo que una preparación adecuada antes de la venopunción evita que bacterias presentes en la superficie cutánea contaminen la muestra o la unidad de sangre destinada a transfusión. Asimismo, señalaron que la eficacia de la antisepsia depende no solo del antiséptico utilizado, sino también de la esterilidad de los materiales y del método de aplicación. Por ello, consideraron necesario fortalecer la capacitación del personal y promover el uso de soluciones estériles de un solo uso en los bancos de sangre. Los especialistas señalaron que este tipo de tecnologías puede contribuir a fortalecer las prácticas de antisepsia en los 570 bancos de sangre que operan en el país, con el objetivo de preservar un mayor número de unidades aptas para transfusión y reforzar la seguridad de pacientes y donadores.
México realiza alrededor de 1.7 millones de donaciones de sangre al año, utilizadas en cirugías, emergencias médicas y tratamientos de enfermedades crónicas. Aunque la mortalidad asociada a transfusiones es baja, estimada en 0.03%, los especialistas coincidieron en que cualquier riesgo prevenible debe atenderse por tratarse de procedimientos directamente vinculados con la seguridad del paciente. Los especialistas señalaron que este tipo de tecnologías puede contribuir a fortalecer las prácticas de antisepsia en los 570 bancos de sangre que operan en el país, con el objetivo de preservar un mayor número de unidades aptas para transfusión y reforzar la seguridad de pacientes y donadores.


