Valeria Guzmán Díaz : Mujeres y discapacidad. No sin nosotras.

 

 18.02.2024. /Cimac Noticias.com/  México.-  Sobreprotección, estigmatización, bulling, violencia sexual, el no reconocimiento y respeto a su autonomía y decisiones, infantilización, falta de oportunidades laborales y educativas, y no poder acceder a cargos importantes, principalmente por discriminación, son algunas de las dificultades que enfrentan las mujeres con discapacidad en México, de acuerdo con datos recabados por la organización civil Documenta, organización civil experta en el tema de mujeres y discapacidad, en el Primer Encuentro Internacional de Mujeres con Discapacidad, realizado en la Ciudad de México, en 2022.

En el país, a 2020, el Censo Nacional de Población y Vivienda del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi), contabilizó 20 millones 838 mil 108 personas con discapacidad, con limitación en la actividad cotidiana y con algún problema o condición mental.

En tanto, la Encuesta Nacional sobre Discriminación (ENADIS) realizada en el año 2022, precisó que 53.1 por ciento de la población con discapacidad, mayores de 6 años eran mujeres, y 46.9 por ciento hombres.

La Encuesta Nacional sobre Discriminación (ENADIS) realizada en el año 2022, precisó que 53.1 por ciento de la población con discapacidad, mayores de 6 años eran mujeres, y 46.9 por ciento hombres.

Pese a estas violencias y discriminación que viven las mujeres con discapacidad, hay historias de éxito y que inspiran a otras para lograr sus sueños, como la de Valeria Guzmán, defensora de derechos de mujeres con discapacidad, que desde hace 31 años impulsa la apertura de espacios en la comunicación, para esta población.

Aliadas- Cimacnoticias

Pese a las violencias y discriminación que viven las mujeres con discapacidad, hay historias de éxito y que inspiran a otras para lograr sus sueños, como la de Valeria Guzmán, defensora de derechos de mujeres con discapacidad, que desde hace 31 años impulsa la apertura de espacios en la comunicación, para esta población.

Valeria nació en Guadalajara, capital del estado de Jalisco, situado al oeste de México. En entrevista con Cimacnoticias, relata que su incursión en el tema de los derechos humanos sucedió de manera casi obligada por su situación de discapacidad visual, por la cual ha enfrentado barreras y necesidades.

“Con el tema de derechos voy poco a poco, además de que mi propia vida me lo exige hasta para mí misma, desde que defiendes tu derecho a vivir como tú quieres. En mi caso, que soy una mujer con discapacidad, de pronto esta situación y condición me ha llevado a ser consiente de muchas cosas, de barreras, puntos de opresión, y necesidades que primero he observado desde mi persona”.

Así, de lo particular, a lo general, Valeria es empática con las personas que viven con alguna discapacidad, y sabe que cada una la vive de manera distinta pues depende de los contextos personales, sociales y hasta educativos y culturales.

El contexto de las mujeres con discapacidad, un mosaico de historias.

Para la defensora, hay tantos tipos de discapacidad como de realidades. No es lo mismo ser una mujer con discapacidad de una comunidad rural que de ciudad, si has estado sobreprotegida por la familia o no, si se han tenido herramientas sociales para romper esa sobreprotección no sólo de la familia sino de la sociedad

Se considera afortunada por las oportunidades que ha tenido. Nació en una ciudad grande y si bien su situación económica no fue, ni es fácil, siempre ha estado rodeada de posibilidades, en contraste con las personas con discapacidad que viven en ciudades más pequeñas o en zonas rurales quienes deben resolver otro tipo de necesidades básicas.

En su opinión, aún existe mucha ignorancia en la sociedad respecto a quienes viven esta condición pues las miran como indefensas, que no son capaces de aportar o bien, como una carga o responsabilidad.

“Entre las cosas a las que nos enfrentamos es que constantemente somos infantilizadas y esta frase de ´una mujer como tú peligra más cuando sale a la calle´ encierra un montón de cosas que me disgustan y que son representativas de lo que vivimos muchas mujeres con discapacidad de cualquier tipo”, aseveró.

“Esta ignorancia de vernos y decir ¡Ay pobrecita!, ¡Ay! ¿Quién la cuida?, Ojalá se encuentre a alguien para que la cuide. Y esto les pasa a muchas, no sólo me pasa a mí”.

Por ello encontró en la radio un medio para expresarse, y abrió espacios para personas con discapacidad, en especial mujeres, quienes en primera persona relatan sus necesidades, que convierten en demandas y exigencias al Estado.

El derecho a la libertad de expresión.

Para Valeria es muy importante que las mujeres con discapacidad ejerzan su derecho a la libertad de expresión y tengan espacios en los cuales puedan hablar sobre sus pensamientos y necesidades.
“Me parece que el derecho a la libertad de expresión es fundamental para todas las personas…poder hablar y expresarnos, decir lo que sentimos, lo que necesitamos y lo que nos gusta”.

Así, cada historia se cuenta desde diferentes lugares, contextos, necesidades, gustos, aficiones y profesiones.

El motivo de Valeria para crear y producir contenido son sus necesidades, y el deseo de ayudar a otras personas que se encuentran en la misma condición que ella.

“Creo que es muy necesario que digamos lo que queramos decir y no importa si no cumplimos con un guion o formato determinado. Parte de esa libertad me hace pensar que debemos ser como nos dé la gana y decir todo lo que queramos decir sin importar si es o no correcto, si cumple o no parámetros, pero es necesario hablar para crecer, para descubrirnos, comunicarnos y encontrarnos con las demás personas, para conectar y disfrutar también”.

En México, existen algunas normativas e instancias que protegen el derecho a la libertad de expresión de las audiencias con discapacidad, como La Ley Federal de Telecomunicaciones y Radiodifusión, que tiene como uno de sus objetivos, el  establecer y salvaguardar los derechos de las personas usuarias y las audiencias con discapacidad, con el objeto de que exista una igualdad real de oportunidades; el Instituto Federal de Telecomunicaciones, órgano encargado de promover que las personas usuarias con discapacidad tengan acceso a los servicios de telecomunicaciones en igualdad de condiciones con el resto de la población.

En México, existen algunas normativas e instancias que protegen el derecho a la libertad de expresión de las audiencias con discapacidad, como La Ley Federal de Telecomunicaciones y Radiodifusión, que tiene como uno de sus objetivos, el  establecer y salvaguardar los derechos de las personas usuarias y las audiencias con discapacidad, con el objeto de que exista una igualdad real de oportunidades; el Instituto Federal de Telecomunicaciones, órgano encargado de promover que las personas usuarias con discapacidad tengan acceso a los servicios de telecomunicaciones en igualdad de condiciones con el resto de la población.

Las Tecnologías de la Información y la Comunicación (TIC) abrieron la puerta a nuevas formas de comunicación para todo el mundo dejando atrás barreras como la distancia y brindando a personas con discapacidad la oportunidad de expresarse, contactar, coincidir y crear, teniendo como andamiaje la libertad de expresión por un lado y, por el otro, la eventual accesibilidad.

Enamorada de la radio

Para esta defensora, la radio es el medio de comunicación por excelencia. Desde hace 31 años busca hacerse escuchar y dar voz a las demás personas en temas que inciden en la procuración y defensa de los derechos humanos.

Para esta defensora, la radio es el medio de comunicación por excelencia. Desde hace 31 años busca hacerse escuchar y dar voz a las demás personas en temas que inciden en la procuración y defensa de los derechos humanos.

Recuerda que fue un 17 de diciembre de 1993 cuando inició en el ámbito de la comunicación. Tuvo la oportunidad de participar en su primer programa radiofónico llamado “Saltaperico” el cual se transmitía por Radio Universidad de Guadalajara. Posteriormente condujo un espacio sobre teatro, en la misa radiodifusora, que se llamó “La guarida del camaleón” dentro del programa “Séptimo Día”, donde permaneció hasta 1998.

Motivada por su genuino interés en temas de derechos humanos y discapacidad, Valeria recordó su participación en dos programas de radio que duraron 14 años cada uno. El primero fue “Cantamares de aguatinta” que permaneció en el aire del año 1999 al 2013, transmitido a través del Sistema Jalisciense de Radio y Televisión, en una emisora que se llama Jalisco Radio. El programa era sobre literatura y canción de autor.

El segundo programa con la misma duración que el anterior (2004 al 2018) fue “Todas las voces” que abordaba también el tema de la discapacidad y calidad de vida, transmitido a través de Radio Mujer, del grupo Promomedios Radio.

Lo relevante de estos dos proyectos es que fueron producciones de Valeria y no sólo eso, también los condujo.

Otro de los programas en los que participó fue “Colores”, con temática de arte e inclusión, que elaboró como parte de sus actividades como encargada del área Coordinación de cultura incluyente en la gestión 2012-2015 del gobierno de Guadalajara.

“Les propuse un programa de radio que se transmitió en una emisora que sonaba por Internet y se llamaba Arvisa Radio. El programa duró como un año y se trataba de arte e inclusión y se llamaba Colores”, recordó.

Entre sus producciones radiofónicas está el podcast “Entre otras”; historias de mujeres con discapacidad visual en el espacio público, en la cultura, la ciencia y la política. Fueron once episodios transmitidos entre junio y julio de 2022, gracias al apoyo del Instituto Nacional Demócrata para los Asuntos Internacionales (National Democratic Institute, por sus siglas en inglés) y la Fundación Internacional de Mujeres en los Medios (International Women’s Media Foundation, por sus siglas en inglés).

“Fue una propuesta que metí para una convocatoria, e hice la producción y la conducción”, precisó.

Valeria, una habitante lunar

La creatividad de Valeria Guzmán le ha permitido ser productora de contenido por Internet y tener su propio sitio denominado “Habitante Lunar On Line”, de corte literario, donde se pueden hallar cuentos y en el que también abordará temas arte y discapacidad, mujeres y música, así como entrevistas a artistas con discapacidad.

A la interrogante del por qué el título de Habitante Lunar, Valeria suelta una carcajada y responde: ¡porque siempre ando en la luna! Tengo tantas cosas en la cabeza que de pronto quién sabe a dónde me voy, y como siempre me dicen que ando en la luna pues todos mis espacios se llaman así: habitante lunar. En redes, en mi blog, Youtube y en el podcast, estoy como Habitante Lunar On Line. ¡Que se note que es verdad y que me gusta vivir en la luna!

De la luna a Violeta Radio.

Con visible emoción, Valeria comparte que forma parte de Violeta Radio, la primera estación de Radio comunitaria feminista de la Ciudad de México, que inició transmisiones en el 106.1 de Frecuencia Modulada, en 2018.

Con el programa “¿Qué hay de nosotras?” cuyo objetivo es visibilizar e incrementar la presencia de las mujeres con discapacidad en los diversos medios y canales de comunicación, Valeria, quien estará a cargo de la producción y conducción, invita a la reflexión de los derechos, necesidades y propuestas, a partir de historias de mujeres con esta condición.

“Estoy bien feliz porque comenzar en Violeta Radio, que es una emisora que tiene un ratito que vengo observando, me alegra”.

“Es medio artesanal el asunto. A veces me gusta hacer hasta la musiquita de las cortinillas y cosas así, tampoco tengo tanto recurso de edición, pero bueno… ¡Ahí va, esa es la cuestión!»

El ímpetu de comunicar y prepararse.

Valeria Guzmán Díaz cursó la carrera de Psicología y posteriormente la maestría en Terapia Familiar Sistémica en un programa doble titulación en el Instituto Zapopan, y en la Escuela de Terapia Familiar en Sant Pau, adscrita a la Universidad Autónoma de Barcelona, España.

“Quise estudiar esa maestría porque estoy convencida del enfoque sistémico en la psicoterapia. Es interesante la forma de explicar diferentes situaciones que aquejan al ser humano y todo me parecía interesante y muy útil. No me decepcioné al cursar la maestría, quedé muy satisfecha. Además, la quería estudiar justo en ese lugar porque tenían el programa de doble titulación y yo moría por estudiar en España”.

Previo a su viaje, fueron 5 años de mucho trabajo y ahorro para poder pagar su colegiatura.

“Fue muy interesante justo estudiarla en ese instituto y hacer programa de doble titulación, porque tanto en la escuela en Guadalajara como en la escuela de Terapia Familiar en Barcelona, muchos de nuestros profesores eran personas de quienes además habíamos revisado sus libros, entonces la posibilidad de no sólo leerlos, sino de verlos trabajar en persona, era un plus que no me quise perder.

“Había motivaciones no académicas en el hecho de querer estudiar en España. Eran cuestiones más personales, más de ampliar mis horizontes, de descubrirme en contextos más lejanos y mucho más ajenos a los de mi país”.

Su preparación también incluye diversos diplomados y cursos en psicología, tanto en el país como en el extranjero; en derechos humanos, literatura, música, gestión cultural, comunicación, libertad de expresión y discapacidad.

¿Avance o retroceso en derechos humanos de las mujeres con discapacidad?

Si bien hay un reconocimiento al avance en los derechos de las mujeres, en general, existe un sentimiento de contradicción en la defensora, pues aunque es mujer y se siente parte de estos logros, el tener una discapacidad la hace sentir como en un “sector aparte”.

Si bien hay un reconocimiento al avance en los derechos de las mujeres, en general, existe un sentimiento de contradicción en la defensora, pues aunque es mujer y se siente parte de estos logros, el tener una discapacidad la hace sentir como en un “sector aparte”.

“Por un lado no dejo de reconocer el avance que han tenido las mujeres en su lucha por conseguir lo que nos merecemos. Lo celebro mucho y me siento parte de ello, pero a la vez no. Es algo contradictorio en mí porque por un lado en tanto que soy mujer lo celebro…pero por otro lado creo que todavía las mujeres con discapacidad somos un sectorcito aparte”.

En su opinión, aún falta que el feminismo “cobije” mejor a las mujeres con discapacidad, quienes aún enfrentan barreras en entornos físicos como el acceso a la movilidad, debido a la falta de una infraestructura adecuada que les garantice este derecho; o las barreras comunicativas que impactan en mayor medida a personas que viven con alguna discapacidad como la intelectual, visual y auditiva, ya que la ausencia de mecanismos eficaces para establecer comunicación con ellas, merma su calidad de vida al no poder comunicar eficientemente sus gustos, necesidades e inquietudes.

Marca de género en la discapacidad.

Cuestionada sobre si existen diferencias entre un hombre y una mujer con discapacidad, la defensora observó que si bien el colectivo con discapacidad, mujeres y hombres, viven en situación de discriminación en varios temas y necesitan del reconocimiento, respeto y ejercicio de sus derechos, los hombres sí van un “pasito adelante”.

“En términos generales hay más hombres con discapacidad afuera (en el espacio público) que mujeres con discapacidad. Todavía hay muchas familias que cuidan y privan a sus familiares mujeres con discapacidad de crecer, de gozar, de conectar, y de equivocarse también”.

Enfatizó en la violencia, que en razón de género, experimentan cotidianamente las mujeres con discapacidad: “se les impide asistir a la escuela porque se cree que no es importante que reciban educación; la violencia por parte del personal de salud también es frecuente: son objeto de comentarios como que no deben embarazarse porque no podrían atender a sus hijas e hijos, además de que podrían heredarles su discapacidad y eso sería irresponsable de su parte”.

“Me pongo a pensar en eso y me prendo, me entristezco y me frustro, pero también pienso que hay que decirlo y tratar de que no suceda, y si cada vez lo contamos más, la sociedad lo pueda dimensionar de mejor manera y actuar más asertivamente, porque sí nos andan quedando a deber un poco”.

La Convención Internacional sobre Personas con Discapacidad, reconoce que las mujeres y las niñas con discapacidad suelen estar expuestas a un riesgo mayor, dentro y fuera del hogar, de violencia, lesiones o abuso, abandono o trato negligente, malos tratos o explotación.

Las mujeres con discapacidad auditiva, se enfrentan a la dificultad de los familiares para comunicarse con ellas, la presión para oralizar ante el nulo conocimiento del lengua de señas por parte de personal de salud, educativo y de las instituciones del Estado en general.

Acceso a la justicia.

Valeria Guzmán es enfática al señalar que la justicia para las personas con discapacidad es prácticamente nula, situación que se agudiza cuando se trata de mujeres, ante la falta de preparación y sensibilidad del personal que labora en las instituciones del ámbito jurídico.

“Si te digo que las violencias, las situaciones de abuso y discriminación de varias cosas que no deberían suceder les pasan a las personas con discapacidad y no se sabe, ahora a esto ponle un puntito más en la realidad de las mujeres con esta misma condición”.

En este sentido, la organización Documenta, a través del programa “Discapacidad y Justicia”, busca garantizar este derecho, para lo que ha realizado un trabajo previo que visibiliza lo que viven y experimentan en este ámbito. Entre los obstáculos que tienen que sortear quienes se encuentran en esta condición, destaca la discriminación, que impide un trato igualitario y dificulta el acceso a la justicia.

La sociedad civil, una aliada en la defensa de derechos.

En el camino de defensa de los derechos de las personas con discapacidad la sociedad civil ha jugado un papel importante, reconoce Valeria Guzmán, pues en ella han encontrado organización y sinergia y ha hecho el trabajo del Estado.

En el camino de defensa de los derechos de las personas con discapacidad la sociedad civil ha jugado un papel importante, reconoce Valeria Guzmán, pues en ella han encontrado organización y sinergia y ha hecho el trabajo del Estado.

“Si de algo me he dado cuenta y sostengo con mucho orgullo y gratitud es todo lo que ha hecho la sociedad por las personas con discapacidad que debería hacer o haber hecho el Estado y que no pasan”.

Una de las aportaciones de la sociedad civil es el Manual de Comunicación para la Incidencia de Mujeres con Discapacidad elaborado por la organización Documenta, en el que participó Fátima Reyes Osorio, especialista en temas de género, derechos de personas con discapacidad y de accesibilidad, de esta organización, quien considera que es de vital importancia que las mujeres con discapacidad tengan participación en los medios de comunicación porque históricamente han estado fuera de muchos espacios públicos, y dentro de espacios privados viven múltiples violencias y abusos.

La experta relató que esta iniciativa surgió en el año 2019 desde el programa “Discapacidad y Justicia” de Documenta, en colaboración con Comunicación e Información de la Mujer A. C. (CIMAC), con el objetivo de crear herramientas, materiales y conocimientos, que permitieran trabajar con mujeres con discapacidad y así poder compartirlos, para que tengan presencia en los medios de comunicación.

“Fue así como surge este Manual de Comunicación que integra la perspectiva de género y de discapacidad al mismo tiempo, y busca en principio, plantear cuál es la condición de las mujeres con discapacidad en México respecto al acceso a derechos, discriminación múltiple, y enfocarlo hacia cuáles son las herramientas que necesitamos conocer para que podamos contar nuestras historias y exigencias”.

Subrayó la importancia de contar con insumos que incidan en la elaboración de estrategias de comunicación con perspectiva de accesibilidad y que reconozcan la diversidad de las mujeres.

“Después hicimos dos trípticos en donde puntualmente se dice cómo crear una estrategia de comunicación y otro de cómo echarla a andar”; y destacó la importancia de que sean las mujeres con discapacidad quienes cuenten sus propias historias.

En 2023 se realizaron talleres en los estados de Mérida, Guadalajara, y Chihuahua, para compartir mecanismos de incidencia y de comunicación a mujeres con discapacidad, que tuvieron como eje la comunicación estratégica y liderazgos enfocados a los derechos de mujeres en esta condición. Las facilitadoras de los talleres fueron de Documenta y de CIMAC, y las mujeres con discapacidad compartieron sus experiencias y los cambios que querían lograr.

“Recuerdo que se suscitó una situación en la ciudad de Monterrey respecto al cambio de una ley de accesibilidad donde participaron mujeres con y sin discapacidad y fue con las herramientas que se compartieron en el Manual y en el taller, como pudieron posicionar el tema, identificando a quienes consideraban aliadas de su lucha y llegar así a más personas”.

El Manual es un referente para facilitar la comunicación de las mujeres con discapacidad: sus necesidades, experiencias, inquietudes y aprendizajes, a través del Lengua de Señas Mexicana, de audio, y medios visuales.

La importancia de comunicar.

Valeria Guzmán visibiliza y hace partícipes a las mujeres con discapacidad a través de las historias de vida que aborda en sus programas.

“Me gustaría seguir haciendo radio y abrir espacios para expresarnos las personas con discapacidad y hacer otras cosas para las mujeres en otros ámbitos. Me gusta también trabajar con mujeres artistas y difundir su trabajo”.

“Quiero seguir viajando y aprovechar esa oportunidad para hacer talleres con mujeres; trabajar en la prevención de la violencia que es algo súper importante para continuar trabajando para las distintas realidades de las mujeres de este país. Quiero cantar mucho porque el arte también es una forma de hacer valer nuestra voz en tanto que tiene que ver también con la libertad de expresión y una forma de defender los derechos de nosotras, y creo que desde el arte se pueden hacer maravillas, por eso quiero trabajar desde el arte porque es muy emocionante y bello, además de que te hace crecer mucho”.

Lazos que unen.

Un feliz encuentro que ha trascendido en una bonita y duradera amistad, es el que se dio entre Valeria Guzmán y Fátima Reyes, ambas defensoras comprometidas por el reconocimiento, respeto e impulso de los derechos de las personas con discapacidad, en particular, de las mujeres.

El encuentro, relató Fátima Reyes, sucedió en 2019 en Oaxaca –estado ubicado al sur de la República Mexicana– cuando ambas asistieron a un taller de Comunicación Estratégica para mujeres con discapacidad que impartió Documenta y CIMAC.

“Recuerdo con mucho cariño ese taller porque fue la primera vez que tallereaba en el tema. Fue muy interesante”, rememora la defensora de Documenta.

“Participaron compañeras con apenas 15 años de edad que exploraban el ámbito de los derechos humanos y comunicación, y por otra parte, había personas con perfiles de larga trayectoria en el tema del activismo. Entre estos perfiles está el de Vale, con sus aportaciones, su enfoque crítico de lo que es la inclusión, desde cómo implementarla o sólo dejarla en el discurso, o más bien — y eso me encantó de Vale– cómo hacemos para identificar esas violencias y discriminaciones a las que se enfrentan las mujeres con discapacidad”.

Y a manera de anécdota recordó lo que las unió y les permitió reflexionar sobre las diversas situaciones de riesgo y peligros que enfrentan las mujeres con discapacidad.

“Vale llegó molesta, agitada, muy sorprendida. Nos enteramos que desafortunadamente en ese viaje Vale sufrió el acoso sexual de un hombre y nos movió muchísimo esa situación”.
Contó que la primera reacción fue acuerparla y hacerla sentir que había llegado a un lugar seguro, con compañeras con las que iba a estar bien.

“Fue un momento de mucha conexión y de reconocer que la violencia hacia la mujer está ahí afuera y es persistente. Fue significativo no sólo hablar de un discurso de derechos humanos sino cómo estos temas nos pueden atravesar, y cómo en lo cotidiano nosotras podemos ponernos a salvo”.

Valeria, una mujer resiliente.

A partir de este hecho, la percepción hacia Valeria es la de una mujer resiliente, pues recuerda que no fue una situación fácil, fue incluso complicada por situaciones que sucedieron después.

“Recuerdo a Vale compartiendo también desde la alegría. Y creo que eso es muy poderoso. Que sí se puede ir contra corriente desde la alegría y desde la complicidad y desde los espacios seguros y amorosos. Puedo reconocer en Vale la gran capacidad que tiene como periodista, como activista y mujer, que parte de una perspectiva más amplia, y por su sensibilidad aporta a lo artístico al contar las historias”.

Para Fátima Reyes, una de las aportaciones más significativas del trabajo de Valeria es que posiciona las historias de otras mujeres con discapacidad en espacios de difusión, y a partir de esto, otras mujeres con o sin discapacidad, pueden conocer y tener otros referentes.

“Que ella las posicione y ocupe estos espacios es importantísimo para generar los referentes de otras mujeres con discapacidad. Me atrevo a decir que desafortunadamente no hay muchas mujeres con discapacidad ocupando espacios en el periodismo y Vale es una de ellas”.

“Valeria es una mujer alegre, fuerte, Valeria es fuego, Valeria al lugar que llega se hace notar no sólo por sus aportaciones sino por su personalidad, carisma, y por decir ‘cuéntame y descríbeme qué es lo que estás viendo’. Vale es una mujer increíble”.

El gobierno no conoce la realidad de la comunidad sorda: Eleni Gamboa

Eleni Gamboa es originaria del estado de Jalisco, y tiene discapacidad auditiva. Para la realización de esta entrevista se contó con el apoyo de Sandra Lair, intérprete certificada en Lengua de Señas Mexicana, quien facilitó la comunicación con ella.

“El gobierno no conoce la realidad de la comunidad sorda”. Con esta aseveración Eleni inició el relato de las deficiencias que las instancias del Estado tienen con la atención a personas con discapacidad auditiva.

Por ejemplo, dijo que en el estado de Jalisco hace falta mayor visibilidad para las personas con esta discapacidad, a quienes se les ve solamente como acreedoras a recibir aparatos auditivos, pero se desconoce su realidad.

Considera que debería ser obligatorio que en todas las dependencias e instancias de gobierno y públicas haya intérpretes en lengua de señas, y describió algunos obstáculos que enfrentan. En la escuela, por ejemplo, la comunidad sorda tiene graves rezagos: “el maestro escribe mirando hacia el pizarrón y no al alumno y no se da cuenta si entiende o no lo que explica, esto sin mencionar la dificultad económica que representa acceder al estudio”.

Respecto a los servicios de salud, cuando una persona sorda llega al hospital la comunicación se torna problemática pues no existe personal capacitado en la lengua de señas mexicana. “Es un grave problema relacionado a la salud. No hay cómo comunicarse”.

Y en caso de una emergencia médica, si una persona con discapacidad auditiva quiere llamar al 911 es imposible comunicarse, o si se está viviendo algún tipo de violencia, o si se es víctima de algún delito y se quiere denunciar, no tienen manera de avisarle a alguien, manifestó.

Eleni hace limpieza en un restaurante, da conferencias sobre el tema de educación especial, imparte cursos en lengua de señas mexicana para oyentes, y atiende cuatro grupos de niños sordos entre los 10 y 16 años de edad, a quienes explica temas relacionados con el manejo de las emociones, además de estar comprometida actualmente en el aprendizaje y práctica de la lectoescritura.

En el trabajo de defensa de los derechos humanos de las mujeres con discapacidad conoció a Valeria Guzmán Díaz.

Libertad de expresión, un derecho transversal.

Para Eleni Gamboa la libertad de expresión de las mujeres con discapacidad auditiva es muy importante porque abarca diferentes ámbitos como la salud, escuela, trabajo y vida cotidiana.

Situaciones tan simples como realizar trámites, no lo son para las mujeres con esta condición. ¿Dónde se hace una denuncia?, ¿cómo se hace? es información necesaria para ellas.

“Necesitamos saber eso y poder hacerlo. Por ejemplo, en la Fiscalía para denunciar un delito grave necesitamos que un intérprete nos apoye para ejercer ese derecho”.

La situación es peor para quienes viven en zonas rurales y que por su condición económica precaria no pueden disponer de las tecnologías de la información. “¿Cómo se les puede dar el apoyo? Es dispar. Ahí es donde podemos ver más claramente la deficiencia con relación a ese derecho”, sentenció.

En busca de soluciones.

Eleni Gamboa es una defensora de los derechos de las personas con discapacidad auditiva. Con ella trabajan jóvenes líderes sordas. Todas comparten la misma preocupación: el futuro de las siguientes generaciones de personas con esta discapacidad, pues todas necesitan educación, salud, deporte, cultura, entre otros servicios.

Relata que en diferentes momentos han presentado oficios y peticiones al gobierno del estado y realizaron reuniones en las que explicaron y compartieron las necesidades de las personas con discapacidad auditiva.

En este andar hicieron alianzas con asociaciones que comparten el tema. Por ejemplo, en Colima se estableció contacto con la Asociación del Deporte.

“Cada quien ha expuesto lo que es importante para cada estado y hemos avanzado lentamente. No ha sido rápido la verdad porque la apertura no se da rápidamente, pero poco a poco vamos dando pasos”.

Respecto al tema educativo, pese a los esfuerzos que ha llevado a cabo conjuntamente con personas oyentes para realizar los cambios necesarios para que las personas con esta discapacidad puedan estudiar, la falta de continuidad en los acuerdos, ha sido el principal obstáculo para avanzar.

“Llegamos al acuerdo de que se llevarían a cabo. Se votó, se aprobó. Después pareció que lo olvidaron y nuevamente tuvimos que buscar a otra persona en la Secretaría de Educación de Jalisco para iniciar nuevamente el contacto y solicitar reuniones de trabajo, incluyendo a personas sordas y oyentes, donde se abordaron nuevamente varios temas. Se enviaron las peticiones nuevamente, pero la verdad es que nos ignoraron”.

Agregó la falta de empatía de las autoridades y los cambios de gobierno y enfoques. “Cada vez que cambia el gobierno cambian los enfoques. Aquí en Jalisco cada cuatro años se hacen propuestas, llega otro nuevo gobierno y las modifica, y se pierden, y tenemos que volver a empezar y volver a solicitar. Es muy difícil”.

Eleni afirma que desde la óptica del gobierno es un gasto implementar los cambios necesarios para que las personas con discapacidad auditiva o con otro tipo de discapacidad, ejerzan su derecho a la educación.

“Pensaban que éramos personas sordas y oyentes que teníamos los mismos requerimientos, necesidades y emociones. No sabían, no conocían el contexto. No sabían que nuestros padres ni siquiera se comunican con nosotros”.

Los retos

Si bien en todos los ámbitos urgen cambios, para la defensora la problemática más grave tiene que ver con el derecho a la salud.

“Es muy difícil comunicarnos con los doctores si algo me duele o me aqueja. Por ejemplo, si tengo gastritis, ellos creen que me siento solo un poquito mal y me dan una medicina a la que quizá soy alérgica”.

En cuanto a la educación sexual, es muy complicado conocer de este tema porque no hay personal de salud capacitado en Lengua de Señas Mexicana que les explique.

“Si tenemos alguna infección como el VIH o alguna enfermedad, no sabemos cómo hacer que nos entiendan”. Tampoco hay información sobre embarazos no deseados o infecciones de transmisión sexual.

La salud mental es otro rubro a atender toda vez que no existe información disponible para las personas con discapacidad auditiva.

Un reto más es reducir la brecha entre mujeres y hombres con discapacidad auditiva. Los hombres tienen mayor libertad y esto se traduce, por ejemplo, en que consiguen más rápido un empleo.

“El hombre tiene un poquito más de beneficios, se enfrentan menos veces al No”, explica Eleni.

Otro reto es el de las infancias con esta discapacidad y la relación con sus padres, pues a las y los niños les afecta no poder comunicarse, algo que es muy común, sostuvo.

“Los padres oyentes no entienden. Ven que el niño no pone atención, pero no entienden que los niños son visuales, y habría juegos y actividades que se pueden hacer con ellos, pero los padres no entienden esto y no saben tampoco a dónde llevarlos, en qué escuela atenderlos, si en un Centro de Atención Múltiple (CAM) o en una escuela de personas oyentes, y lo único que deben entender y hacer, es aprender la lengua de señas mexicana”.

Las expectativas.

Para la defensora, los escenarios ideales a futuro, son que tanto en Jalisco como en todo el país, se den avances en el acceso a la educación de las personas con esta discapacidad, impulsar el liderazgo de personas sordas en Asociaciones que visibilicen sus necesidades y promuevan temas como la salud, el deporte, entre otros; y enfatizó la necesidad de hacer alianzas con las autoridades para redirigir la atención pública a sus necesidades.

Una de las metas de Eleni Gamboa es mejorar su lectoescritura porque desea enfocarse en el tema educativo. “Quiero fundar una escuela particular con sordos y oyentes, y generar ese apoyo con diferentes niveles, que vaya desde jardín de niños hasta secundaria, y próximamente preparatoria y universidad”.

El deporte para jóvenes no está excluido de esta idea. “A veces se me acercan y me preguntan ¿dónde podemos hacer deporte? He pensado por eso rentar un lugar. Quisiera incluir los deportes como el basquetbol. He visto a muchos jóvenes que necesitan eso, que tienen mucha energía, pero no saben dónde desembocarla y pienso que eso se podría hacer”.

Otra de sus metas es tomar cursos de sexología pues hay una necesidad de información, ya que actualmente hay confusión y tabúes en torno al tema.
LGL

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