Venezuela bajo emergencia nacional tras devastadores terremotos; continúan rescates

*Crece la incertidumbre sobre el saldo de víctimas.

CARACAS.- Venezuela enfrenta una de las mayores emergencias naturales de su historia reciente después de que dos poderosos terremotos de magnitudes 7.2 y 7.5 sacudieran gran parte del territorio nacional, provocando el colapso de edificios, severos daños a la infraestructura estratégica y una movilización masiva de cuerpos de rescate en varias regiones del país.

Ante la magnitud del desastre, la presidenta encargada, Delcy Rodríguez, decretó el Estado de Emergencia en todo el territorio nacional y llamó a la población a mantener la calma mientras continúan las labores de búsqueda de personas atrapadas entre los escombros.

“Tras los fuertes sismos registrados esta tarde en el país, hemos decretado Estado de Emergencia en todo el territorio nacional. Hacemos un llamado a todos los ciudadanos y ciudadanas a mantenerse atentos, en resguardo y con la mayor calma posible”, expresó la mandataria durante un mensaje transmitido por la televisión estatal.

Los movimientos telúricos ocurrieron con apenas 39 segundos de diferencia, un fenómeno que especialistas han descrito como un “doblete sísmico”, una situación poco frecuente que incrementa significativamente el potencial destructivo de los terremotos. Los epicentros se localizaron en la región centro-norte del país, aunque las sacudidas fueron percibidas prácticamente en todo el territorio venezolano.

Las imágenes difundidas durante las últimas horas muestran edificios parcialmente derrumbados en Caracas, estructuras colapsadas en zonas residenciales y equipos de emergencia trabajando contrarreloj entre montañas de concreto para localizar sobrevivientes. Las afectaciones más severas se han reportado en Caracas, Miranda, La Guaira, Carabobo, Aragua, Yaracuy y Falcón.

Aunque las autoridades no han emitido todavía un balance oficial consolidado de muertos y heridos, la propia Delcy Rodríguez expresó condolencias a las familias de personas fallecidas durante su mensaje al país, mientras autoridades locales han informado de víctimas mortales en algunos de los edificios colapsados. Sin embargo, el gobierno aún no ha divulgado una cifra definitiva debido a que continúan las operaciones de rescate.

Uno de los puntos que más preocupación genera es la situación de la infraestructura crítica. El Aeropuerto Internacional Simón Bolívar de Maiquetía, principal puerta aérea del país, fue cerrado tras sufrir daños considerables en sus instalaciones. Asimismo, quedaron suspendidos los servicios del Metro de Caracas, sistemas ferroviarios y diversas actividades públicas mientras se realizan inspecciones estructurales.

El gobierno venezolano también anunció la suspensión temporal de clases y actividades no esenciales para facilitar las labores de protección civil y reducir riesgos para la población ante las continuas réplicas. Hasta el momento se han registrado más de veinte movimientos posteriores al sismo principal, situación que mantiene en alerta a las autoridades y a millones de habitantes.

Las afectaciones alcanzan además servicios básicos como electricidad, agua potable, gas y telecomunicaciones en distintas regiones del país. En varios sectores de Caracas y de los estados costeros se reportan cortes de energía y dificultades en las comunicaciones, lo que complica la evaluación precisa de los daños.

Equipos de Protección Civil, bomberos, fuerzas armadas y voluntarios trabajan en zonas donde existen reportes de personas desaparecidas o atrapadas. Las autoridades han pedido a la población evitar desplazamientos innecesarios, mantenerse alejados de estructuras dañadas y seguir únicamente información proveniente de canales oficiales.

La tragedia ha provocado una ola de solidaridad internacional. Diversos gobiernos y organismos han expresado su disposición para colaborar con Venezuela en las tareas de rescate y asistencia humanitaria, mientras continúan las evaluaciones para determinar el alcance real del desastre.

A medida que avanzan las horas, la principal preocupación sigue siendo el saldo humano de la catástrofe. Con edificios colapsados en varias ciudades, decenas de operaciones de búsqueda activas y réplicas que continúan sacudiendo algunas regiones, Venezuela enfrenta una emergencia de gran magnitud cuyo impacto definitivo aún está por conocerse.