*Línea Política.
/ Agustín Contreras Stein/
CADA SEMANA que pasa, Veracruz, es noticia permanente por tantos actos de criminalidad que suceden en todo su territorio. El gobierno se ha visto rebasado, donde sus autoridades ya no pueden hacer mucho por controlar la situación. La ola violenta se les ha venido encima como una bola de nieve y es casi imposible que se pueda revertir. La sociedad veracruzana, ya está cansada de tanta inseguridad, donde los jóvenes, en su mayoría, son el blanco de los grupos fuera de la ley, indistintamente de los crímenes que se cometen dentro del ámbito político. Grave situación ha dejado la posición ex presidencial, donde se privilegiaron los abrazos en lugar de balazos, cuya frase no es más que una plena justificación del sistema político que gobierna al país, que se vio apoyado y respaldado por los grupos generadores de la violencia. En administraciones pasadas, la entidad no fue una santa paz, es cierto, pero en los últimos años, se ha dado una mayor evidencia de una grave descomposición social, producto de la aplicación imperfecta de la ley y las omisiones oficiales que fueron aprovechadas para cometer diversos delitos que terminaron implantando un poder mucho más fuerte que el propio gobierno. Veracruz, ya no es el Estado alegre y bullanguero de otros tiempos, es más bien, un Estado con miedo, un Estado fallido…AUNQUE ASÍ LO QUIERA, EL GOBIERNO federal ya no puede justificar el apoyo económico y constante a otros gobiernos, cuando en su propio país hace falta mucho, comenzando por medicinas y equipo para cuidar, cuando menos, la salud de todos los mexicanos. El gobierno de la cuarta transformación no quiere a México, no quiere a sus gobernados, los cuales solamente han sido utilizados para ganar las elecciones. La pobreza ronda por todas partes y es posible que, conforme pasen los días, los meses y unos cuantos años, esta situación se vuelva más escandalosa. Lamentablemente, este sistema político solo ha abogado por un pequeño grupo de políticos que se han enriquecido considerablemente, dejando al país despojado de la mayoría de sus bienes y de sus recursos. Afortunadamente, este grupo privilegiado está siendo vigilado por otros gobiernos, como el de los Estados Unidos, que está acusando a varios de ellos por sus nexos con los grupos organizados de la droga, pretexto, mediante el cual pretende poner tras las rejas a cuanto personaje de la vida pública de México, sea identificado como parte de toda esta ilegal red del crimen que opera en tierras mexicanas. Mientras tanto, la presidente del país, con su reciclada posición de defender la soberanía nacional, está protegiendo a cuanto delincuente tenga que ver con el partido político en el poder y que tenga que ver directamente con este gobierno… MORENA, EL MOVIMIENTO DE REGENERACIÓN NACIONAL, está en plena decadencia. Esto lo saben quienes se encargan de dirigir el país, los Estados de la república y en casi todos los municipios de México. Saben que en las próximas elecciones estarían perdiendo la mayor parte de todas las posiciones políticas, incluyendo aquellas que ya tienen aseguradas desde hace tiempo. Por eso, no es mera casualidad, que le estén apostando, por una parte, al robo sistemático de las elecciones, tal y como ha sucedido en muchos casos que han sido plenamente evidenciados y ahora con estrategias legislativas donde se pretende anular estos procesos electorales con la supuesta prueba de intervención extranjera, lo que para ellos ha sido, precisamente, parte importante de todos sus éxitos electorales. Sin embargo, en el caso de perder, como ya lo están percibiendo, llevarán a cabo esta práctica engañosa para aplicarla en contra de los seguros triunfos de la oposición… OTRA DE LAS GRANDES DEBILIDADES POLÍTICAS que sufrirán el gobierno en poco tiempo, será el otorgamiento de recursos públicos de los llamados programas sociales. El dinero se acaba en las arcas nacionales, la deuda externa crece considerablemente y los ingresos no tendrán un importante crecimiento, porque los impuestos seguirán siendo producto de los mismos generadores del mismo. A esto habría que sumar los apoyos económicos que México otorga a otros gobiernos como Cuba, donde la supuesta ayuda humanitaria no llega al pueblo, sino a los bolsillos de los propios gobernantes de la Isla. México, le sigue regalando a Díaz Canel, el dinero de los mexicanos.
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Y MAÑANA, aquí nos encontraremos, si otra cosa no sucede.


