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30.06.2026 Ciudad de México.- La presidenta Claudia Sheinbaum anunció que una vez concluida la Copa Mundial de la FIFA 2026, el Gobierno de México impulsará un amplio debate nacional para analizar la regulación de las redes sociales y el desarrollo de la inteligencia artificial (IA),
Un tema que, aseguró, deberá abordarse privilegiando la protección de niñas, niños, adolescentes y jóvenes, sin vulnerar el derecho a la libertad de expresión para abordar temas como la adicción, quién controla las plataformas, que piensas las mamás y papás del uso de la tecnología en sus hijos,entre otros temas.
Sheinbaum definió que, tras la conclusión de la Copa del Mundo 2026, se abrirá la discusión sobre la regulación de las redes sociales y el uso de la inteligencia artificial en menores de edad con el objetivo de evaluar mecanismos que contribuyan a la protección de niñas, niños y adolescentes en el entorno digital.
Sheinbaum explicó que el debate buscará incorporar distintas perspectivas para construir una propuesta que atienda los desafíos que representan las nuevas tecnologías para las infancias y juventudes.
Durante su conferencia matutina en Palacio Nacional, la mandataria detalló que la discusión comenzará después del 19 de julio, fecha en que concluye el torneo mundialista, ya que actualmente la atención institucional se encuentra concentrada en las actividades relacionadas con ese evento internacional.
Sheinbaum definió que el propósito es abrir un diálogo amplio en torno a los efectos que el uso intensivo de las plataformas digitales tiene sobre la población más joven, especialmente en aspectos relacionados con la salud mental, la convivencia social y las conductas adictivas.
Además refirió que también se analizará el funcionamiento de las grandes empresas tecnológicas, la concentración del mercado digital y las distintas regulaciones que ya operan en otros países.
Posteriormente, agregó, el debate se extenderá al desarrollo de la inteligencia artificial, una tecnología cuyo crecimiento acelerado plantea oportunidades importantes para sectores como la educación, la medicina, la investigación científica y la productividad, pero que también genera desafíos en materia de desinformación, manipulación de contenidos, privacidad, protección de datos personales y uso ético de los algoritmos.
La presidenta sostuvo que el objetivo de su administración no es restringir la libre circulación de ideas ni establecer mecanismos de censura, sino construir una legislación moderna que permita proteger a la población frente a los riesgos asociados al entorno digital.
En ese sentido, enfatizó que cualquier propuesta deberá mantener el equilibrio entre la defensa de los derechos fundamentales y la necesidad de establecer reglas claras para el desarrollo tecnológico.
El anuncio provocó reacciones inmediatas en redes sociales, donde especialistas, organizaciones civiles, académicos y usuarios comenzaron a debatir los alcances de una eventual regulación
Mientras algunos consideran necesario actualizar el marco jurídico mexicano para responder a los desafíos que representan las plataformas digitales y la inteligencia artificial, otras personas manifestaron preocupación por el riesgo de que una legislación mal diseñada pueda convertirse en un instrumento para limitar la crítica o restringir la libertad de expresión.
Para algunos observadores, cualquier iniciativa relacionada con redes sociales será analizada bajo un contexto político por lo que han llamado a que el eventual proceso legislativo sea transparente, abierto y acompañado por especialistas independientes..
En el ámbito internacional, varios países han comenzado a establecer marcos regulatorios para las plataformas digitales y la inteligencia artificial.
La Unión Europea puso en marcha la Ley de Servicios Digitales y la Ley de Inteligencia Artificial, mientras que naciones como Estados Unidos, Canadá, Reino Unido y Australia mantienen discusiones sobre mecanismos para proteger a menores de edad, combatir contenidos ilícitos y establecer responsabilidades para las grandes empresas tecnológicas, procurando al mismo tiempo preservar las garantías constitucionales relacionadas con la libertad de expresión.
Hasta ahora, el Gobierno de México no ha definido el formato del debate ni ha precisado qué dependencias, universidades, empresas tecnológicas, organizaciones civiles o especialistas serán convocados para participar en la construcción de una eventual iniciativa legal. Tampoco existe un calendario para la presentación de propuestas legislativas.
La discusión cobra especial relevancia debido a que México figura entre los países latinoamericanos con mayor número de usuarios de redes sociales y con una creciente adopción de herramientas de inteligencia artificial en actividades académicas, empresariales y gubernamentales.


