Violencia y narcobloqueos sacuden Nayarit tras captura de “El Jardinero”,

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27.04.2026 La captura de Audias Flores Silva, alias “El Jardinero”, considerado por autoridades mexicanas y estadounidenses como uno de los mandos más relevantes del Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG) y señalado como posible sucesor de Nemesio Oseguera Cervantes, “El Mencho”, detonó este lunes una ola de violencia en distintos municipios de Nayarit, donde grupos criminales reaccionaron con narcobloqueos, incendios y ataques coordinados para intentar desestabilizar la respuesta del Estado.

La detención fue confirmada oficialmente por el secretario de Seguridad y Protección Ciudadana, Omar García Harfuch, quien informó que Fuerzas Especiales de la Secretaría de Marina ejecutaron el operativo en la comunidad de El Mirador, en Nayarit, como parte de una acción estratégica contra uno de los principales objetivos prioritarios del crimen organizado. Flores Silva contaba con orden de aprehensión en México y era requerido por Estados Unidos con fines de extradición, además de enfrentar una recompensa de cinco millones de dólares ofrecida por autoridades estadounidenses.

Tras conocerse su captura, diversas regiones del estado registraron hechos violentos atribuidos a células ligadas al CJNG. Municipios como Tecuala, Acaponeta, Ahuacatlán, Ixtlán del Río y otras zonas estratégicas fueron escenario de bloqueos carreteros mediante vehículos incendiados, quema de negocios, tráileres atravesados, ataques armados y enfrentamientos aislados. En varios puntos, civiles reportaron detonaciones de arma de fuego y presencia de convoyes armados.

Las acciones criminales afectaron rutas estatales y federales, incluyendo carreteras que conectan el norte de Nayarit con Jalisco y Sinaloa, obligando a autoridades a desplegar operativos extraordinarios de contención. También se suspendieron temporalmente servicios de transporte en algunas rutas por motivos de seguridad, mientras fuerzas federales reforzaron vigilancia en zonas urbanas y corredores turísticos cercanos como Compostela y áreas limítrofes con Puerto Vallarta.

En Tecuala, al norte del estado, se reportaron algunos de los incidentes más severos, incluyendo la quema de unidades de carga pesada y vehículos particulares utilizados para cerrar carreteras y frenar el avance de fuerzas de seguridad. Esta zona, por su cercanía con corredores hacia Sinaloa, es considerada clave para movilidad criminal y tráfico regional.

En Acaponeta, también en la franja norte nayarita, se registraron bloqueos carreteros, incendios en negocios y suspensión parcial de actividades comerciales, mientras fuerzas federales reforzaban la presencia militar para contener posibles expansiones de violencia.

En Ahuacatlán, al sur de Nayarit, la violencia incluyó ataques incendiarios y bloqueos en rutas de conexión con Jalisco, lo que elevó la alerta debido a su relevancia logística para desplazamientos entre ambos estados.

Ixtlán del Río también fue escenario de bloqueos y quema de vehículos en tramos estratégicos, afectando una de las rutas más importantes hacia Guadalajara y otras zonas del occidente del país. Autoridades desplegaron vigilancia reforzada ante el riesgo de expansión territorial del conflicto.

Los narcobloqueos en Nayarit responden a una práctica recurrente de organizaciones criminales para intentar frenar operativos gubernamentales, generar caos social y demostrar capacidad territorial. En este caso, la reacción expuso la relevancia estratégica que “El Jardinero” mantenía dentro de la estructura del CJNG, particularmente en el control regional de operaciones logísticas, seguridad armada y expansión criminal en el occidente mexicano.

Según información del Gabinete de Seguridad, la captura fue resultado de aproximadamente 19 meses de labores de inteligencia, seguimiento de campo y cooperación internacional. Más de 500 elementos federales participaron en el despliegue, que logró concretarse sin enfrentamiento directo durante la aprehensión, pese a que el capo contaba con una red de seguridad conformada por decenas de hombres armados.

La figura de Audias Flores Silva era considerada clave dentro del CJNG debido a su cercanía operativa con la cúpula de la organización y su presunta capacidad para asumir mayores responsabilidades dentro del cártel tras la caída de “El Mencho”. Autoridades estadounidenses lo vinculaban además con tráfico internacional de drogas, violencia armada y lavado de dinero.

La violencia posterior a su captura convirtió a Nayarit en uno de los principales focos de seguridad nacional durante la jornada. El gobierno estatal exhortó a la población a permanecer resguardada, evitar desplazamientos innecesarios y seguir información oficial mientras continuaban los operativos de control. Aunque la situación evolucionaba durante el día, las autoridades confirmaron múltiples incidentes simultáneos relacionados con la reacción criminal.

Los hechos reflejan el nivel de penetración territorial del CJNG en Nayarit, entidad que durante años ha sido considerada estratégica por su ubicación logística, rutas de movilidad y cercanía con puertos, zonas serranas y corredores turísticos. La captura de “El Jardinero” no solo representa un golpe a la estructura de mando del grupo criminal, sino que también evidencia la capacidad de respuesta violenta de sus células regionales ante pérdidas de liderazgo.

La crisis de seguridad generada por narcobloqueos, incendios y ataques coordinados confirma nuevamente que la detención de figuras de alto perfil dentro del crimen organizado continúa teniendo repercusiones inmediatas sobre la población civil, particularmente en estados donde los cárteles mantienen presencia armada significativa.