Walz y Trump alcanzan un acuerdo para reducir presencia de ICE en Minnesota

* El presidente estadounidense manda al zar de la frontera Tom Homan a coordinar a los que quedan.

26.01.2026. Minnesota.- Mientras en otras ciudades de Estados Unidos -como Chicago- miles con temperaturas bajo cero a repudiar el comportamiento de ag entes de ICE para detener migrantes y agredir a estadounidenses, el gobernador de Minnesota, Tim Walz, anunció que tras una conversación con el presidente Donald Trump se alcanzó un acuerdo para disminuir el número de agentes de la Oficina de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) desplegados en el estado.

La decisión responde a las crecientes demandas masivas de ciudadanos y organizaciones que se extiende por todo el país pero, particularmente en Minnesota, donde han sido acusados de asesinar a una mujer y un hombre estadounidenses, que exigían limitar la presencia de fuerzas migratorias federales, señaladas por operativos que derivaron en abusos y muertes de civiles.

El anuncio se realizó este 26 de enero de 2026 y marca un giro en la relación entre el gobierno estatal y la administración federal en materia de seguridad y migración, aun cuando se ve el anuncio con escepticismo pues el gobierno de Trump ha enviado al Zar de la Frontera de la Casa Blanca Tom Homan, para supervisar y gestionar las operaciones del Servicio y Control de Aduanas

El acuerdo presuntamente contempla que la reducción de agentes se acompañe de una coordinación más estrecha entre autoridades locales y federales.

Trump confirmó que instruyó a Tom Homan, conocido como el “zar de la frontera”, para establecer contacto directo con Walz y enfocar las acciones en la localización de personas con antecedentes criminales, evitando operativos masivos que afecten a comunidades enteras.

Walz, por su parte, subrayó que la Oficina de Aprehensión Criminal de Minnesota tendrá participación en las investigaciones, garantizando independencia y transparencia en los procesos.

Los antecedentes de esta medida se encuentran en una serie de operativos de ICE que, en meses recientes, provocaron la muerte de residentes y generaron protestas en ciudades como Minneapolis y St. Paul.

Organizaciones de derechos humanos denunciaron que la presencia excesiva de agentes federales había convertido a Minnesota en un estado bajo constante tensión, con comunidades migrantes viviendo en miedo permanente. La presión social se intensificó con manifestaciones y demandas legales, lo que llevó al gobernador a buscar un acuerdo directo con la presidencia.

El contexto nacional también influyó en la decisión. Estados Unidos atraviesa un debate profundo sobre el papel de ICE y la política migratoria. En distintos estados, ciudadanos han exigido que las fuerzas federales se concentren en casos de delincuencia comprobada y no en redadas indiscriminadas.

El acuerdo en Minnesota se interpreta como una respuesta a esas demandas y como un intento de equilibrar seguridad con respeto a los derechos civiles. Trump defendió la estrategia señalando que su administración ha tenido éxito en ciudades como Washington D. C., Memphis y Nueva Orleans, y aseguró que la reducción de agentes no significa debilidad, sino un ajuste para mejorar la eficacia.

Las reacciones han sido diversas. Colectivos migrantes celebraron la medida como un triunfo ciudadano, aunque advirtieron que vigilarán su cumplimiento real.

Líderes republicanos en el estado criticaron el acuerdo, argumentando que podría debilitar la capacidad de respuesta frente al crimen organizado.

Analistas políticos consideran que este pacto refleja la necesidad de Trump de mostrar flexibilidad en un año marcado por tensiones sociales y electorales, mientras Walz busca proteger a sus comunidades y responder a las exigencias de los habitantes de Minnesota.

Para muchos estadounidenses, la reducción de agentes de ICE en Minnesota simboliza que sus demandas empiezan a ser escuchadas, aunque la verdadera prueba será comprobar si la medida logra disminuir los abusos sin afectar la seguridad pública.