¿Y el miedo sirve?

*Ana Belén Ragel Torrano

/ Psicóloga de la Asociación Lassus /

Todos hemos sentido miedo por una o múltiples causas, pero ¿es realmente útil? Como ya se sabe, el miedo es una emoción básica que nos protege, dado que nos avisa de un peligro o amenaza, la clave está cuando nosotros evaluamos cuestiones objetivamente poco amenazantes, como tal. ¿Por qué sucede esto? Depende de muchos factores personales, como nuestra historia de aprendizaje, las estrategias de afrontamiento que hayamos puesto en práctica, los modelos que hayamos visto en nuestro entorno o determinadas experiencias vitales.

Todos hemos sentido miedo por una o múltiples causas, pero ¿es realmente útil? Como ya se sabe, el miedo es una emoción básica
En muchas ocasiones, el miedo nos puede servir para valorar posibles escenarios y planificar respuestas ante esos riesgos, siempre y cuando la intensidad de la emoción de ese miedo no guíe nuestras decisiones. Hay miedos que pueden llegar a determinar absolutamente nuestro día a día, como, por ejemplo, evitar irme de viaje por tener que montar en avión o no acudir nunca al médico por miedo al diagnóstico de cualquier enfermedad

Hay, por tanto, miedos que son universales y otros más culturales, los primeros estarían más asociados a la supervivencia, como el miedo a ruidos fuertes, a las caídas o a la enfermedad. En cambio, los culturales, son aprendidos en el entorno social de cada uno, por ejemplo, miedo a hablar en público o relacionados con el ámbito laboral.

Una lección
¿Y cómo aprendemos estos miedos? En nuestro entorno más cercano, si éste se caracteriza por buenas estrategias de afrontamiento, desde la seguridad y la confianza, es menos probable que se desarrollen miedos intensos, aunque es prácticamente imposible “controlarlos” en todo momento, ya que todos pasamos por momentos vitales más inestables o vulnerables que no nos permiten analizar racionalmente las circunstancias, y esto es importante tenerlo presente.

La clave, en conclusión, es detectar nuestros miedos y, sobre todo, qué hacer con ellos, ya que es inevitable que aparezcan a lo largo de nuestra vida. Pero si nos viésemos sobrepasados o guiados por el miedo, es importante valorar la opción de pedir ayuda y aprender a gestionarlos adecuadamente.

Ana Belén Ragel Torrano Lassus