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/ Por Miguel Ángel Cristiani G./
Miles de médicos y enfermeras que llegarán a las comunidades, programas de atención domiciliaria y toda una estrategia para acercar los servicios de salud a la población.
Todo eso suena muy bien.
Pero mientras se anuncian nuevos programas, en Xalapa existe una pregunta que no puede seguir esperando:
“¿Qué está pasando con los hospitales que ya existen y que no tienen lo indispensable para atender a sus pacientes?”
El Centro de Alta Especialidad “Dr. Rafael Lucio” enfrenta, de acuerdo con un documento de alerta difundido por personal del área de Cirugía General, una situación crítica por falta de medicamentos, insumos y material quirúrgico.
El documento señala que se han suspendido procedimientos programados desde noviembre de 2025 y que “más de mil pacientes permanecen en listas de espera”, mientras quienes ya se encuentran hospitalizados recurren al servicio de urgencias para recibir atención.
La consecuencia es lógica: más pacientes, mayor presión sobre urgencias y mayor riesgo de complicaciones.
Entre los materiales señalados como necesarios aparecen antibióticos, soluciones, lápices y placas de cauterio, compresas, gasas con y sin trama radiopaca, suturas, batas, gorros, botas, ropa quirúrgica, bultos quirúrgicos, hojas, guantes e Isodine espuma.
No estamos hablando de lujos.
“Estamos hablando de los materiales básicos para poder operar y atender a un enfermo.”
Y aquí es donde el anuncio de “El Médico en tu Casa” merece una reflexión.
Nadie puede estar en contra de llevar atención médica a quienes la necesitan.
Pero antes de mandar médicos a los domicilios habría que preguntarse si los hospitales cuentan con medicamentos, quirófanos, materiales y personal suficientes para atender a quienes ya llegaron hasta sus puertas.
Porque de poco sirve tener un médico disponible si no cuenta con los elementos necesarios para realizar una cirugía.
“¿De qué sirve llevar al médico a la casa si el hospital no tiene con qué atender al paciente cuando necesita una operación?”
La política de salud debería ser integral.
Prevención, atención primaria, médicos en las comunidades y hospitales funcionando correctamente no son estrategias que deban competir entre sí.
Son partes de un mismo sistema.
El problema aparece cuando se anuncian grandes metas mientras los servicios existentes enfrentan carencias elementales.
Y aquí hay una responsabilidad que no puede diluirse entre oficinas.
Los pacientes no pueden convertirse en números de una lista de espera.
Cada uno tiene nombre, familia, enfermedad y una necesidad concreta de atención.
Por eso sería importante que las autoridades de Salud expliquen públicamente qué está ocurriendo en el CAE “Dr. Rafael Lucio”, cuántas cirugías han sido suspendidas, cuántos pacientes esperan actualmente, cuáles son los insumos faltantes y cuándo se resolverá el problema.
No basta con decir que se está trabajando.
“Hay que demostrarlo con hospitales abastecidos y pacientes atendidos.”
Porque la salud pública no se mide por el número de programas anunciados.
Se mide por algo mucho más sencillo:
“que cuando un ciudadano llega al hospital, lo puedan atender.”
Como diría Pancho López:
“Primero surtan el hospital; después mandamos al médico a la casa. Porque para curar al enfermo también hace falta con qué.”
Y ésta sí es una emergencia que no debería esperar.
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4:29 p.m. (hace 6 horas)
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Antes de hablar de la casa ajena, hay que limpiar la propia
Por Miguel Ángel Cristiani G.
Hay frases que llegan con dedicatoria incluida. Y la que soltó el alcalde de Coatzacoalcos, Pedro Miguel Rosaldo García, en respuesta a Dante Delgado, difícilmente podría ser más clara: “Antes de hablar de la casa ajena, hay que limpiar la propia”
El destinatario no necesita presentación. Dante Delgado, exgobernador de Veracruz y figura central de Movimiento Ciudadano, cuestionó a la gobernadora Rocío Nahle y habló de una supuesta persecución política contra integrantes de su partido.
Rosaldo decidió salir en defensa de la gobernadora y rechazó de manera tajante que exista tal persecución. Su argumento es que los casos relacionados con funcionarios de Movimiento Ciudadano corresponden a investigaciones por presuntos actos delictivos y que serán las autoridades competentes las que determinen responsabilidades.
Hasta ahí, se trata del tradicional intercambio de acusaciones entre gobierno y oposición. Pero el alcalde decidió subirle unos grados a la temperatura y recordó a Dante Delgado su propio paso por el gobierno estatal, particularmente los acontecimientos registrados en Martínez de la Torre, además de cuestionar la manera en que se han seleccionado candidatos dentro de Movimiento Ciudadano.
Y luego vino el argumento político de mayor peso: el rescate de la deuda bursátil de 199 municipios, operación que, según Rosaldo, se realizó sin distingo partidista.
Es decir, el mensaje es sencillo: si se acusa al gobierno de favorecer políticamente a unos municipios y perseguir a otros, habría que explicar entonces por qué ayuntamientos gobernados por diferentes fuerzas políticas recibieron el beneficio de la eliminación de esa carga financiera.
El alcalde también puso sobre la mesa obras realizadas en municipios gobernados por otros partidos, como Boca del Río, además de proyectos estatales de infraestructura, transporte y empresas públicas.
“La Gobernadora está trabajando para todos los veracruzanos”, afirmó Rosaldo, quien incluso sostuvo que Nahle ha hecho más que otros dirigentes políticos durante toda su trayectoria.
Pero quizá lo más interesante de sus declaraciones no estuvo en la defensa de la gobernadora, sino en la crítica a la política convertida en espectáculo de redes sociales.
Rosaldo aseguró que existe una diferencia entre la realidad virtual y lo que sucede en territorio. Y puso como ejemplo el comportamiento de los regidores de Movimiento Ciudadano en el Cabildo de Coatzacoalcos, a quienes acusó de mantener una oposición sistemática a las propuestas del Ayuntamiento.
Aquí aparece una pregunta que bien podría hacerse extensiva a todos los partidos: ¿la política se está haciendo para gobernar y resolver problemas o para producir declaraciones, videos y publicaciones en redes sociales?
Porque las redes pueden servir para comunicar, pero difícilmente pueden sustituir una obra terminada, un servicio público eficiente o una respuesta concreta a la ciudadanía.
Rosaldo pidió a los políticos “elevar el nivel del juego” y actuar con inteligencia, astucia y valor civil.
Tiene razón en una cosa: la política debería medirse por resultados y congruencia.
Pero esa regla, conviene recordarlo, no tiene excepciones ni partido político.
Si se exige a los opositores congruencia entre lo que dicen y lo que hacen, exactamente lo mismo debe exigirse a quienes hoy están en el poder.
Porque al final, como dijo el propio alcalde, hay que hablar de frente y con la verdad.
Aunque duela.


