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El presidente de Ucrania, Volodímir Zelensky, denunció este miércoles una nueva escalada de ataques rusos contra zonas urbanas e infraestructura civil, luego de que drones Shahed alcanzaran distintos puntos del país, incluido un edificio universitario de Kyiv durante el horario de clases.
De acuerdo con el mandatario ucraniano, el ataque contra la universidad ocurrió mientras se desarrollaban actividades académicas. La presencia de 160 estudiantes en un refugio evitó que el impacto provocara víctimas dentro del centro educativo. Autoridades ucranianas identificaron posteriormente al inmueble como parte de la Universidad Nacional de Tecnologías Alimentarias de Kyiv y confirmaron que el edificio resultó dañado, aunque no hubo estudiantes ni personal universitario heridos.
El episodio se produjo mientras Kyiv enfrenta el séptimo día consecutivo de ataques aéreos prácticamente ininterrumpidos. Los recientes bombardeos y ataques con drones han afectado edificios residenciales y otras instalaciones civiles, alterando el funcionamiento cotidiano de la capital y obligando a la población a recurrir de manera constante a los refugios antiaéreos. Reuters reportó que los ataques recientes en Kyiv también han provocado interrupciones en el transporte y afectaciones a infraestructura urbana.
Zelensky señaló que la ofensiva no se limitó a la capital. Durante la noche, Odesa también fue blanco de ataques. Según la información difundida por el presidente, un edificio residencial y parte de la infraestructura urbana resultaron dañados y cinco personas fueron heridas, entre ellas un menor de edad.
En Jersón, en el sur del país, un edificio utilizado por equipos de rescate y elementos de la policía también fue alcanzado. Mientras tanto, en la región de Járkiv, los ataques contra infraestructura energética dejaron a miles de personas sin suministro eléctrico y se reportaron personas heridas. La empresa estatal Ukrenergo informó que también se registraron cortes en otras regiones como Sumy, Cherníhiv y Jersón, además de daños a instalaciones energéticas en la región de Odesa.
La situación se mantenía activa este miércoles debido a nuevas alertas aéreas en distintas partes de Ucrania. Zelensky advirtió sobre la amenaza de drones propulsados por motores a reacción y bombas aéreas, armas que han incrementado la presión sobre las defensas ucranianas.
La denuncia del presidente ucraniano se produce en un momento particularmente delicado para el país. Los ataques aéreos rusos se han intensificado en los últimos días y han combinado diferentes tipos de armamento, incluidos misiles y drones de ataque. Associated Press informó que una ofensiva rusa de más de 12 horas registrada el martes dejó al menos 12 personas muertas en Kyiv, entre ellas seis trabajadores ferroviarios y un ciudadano de India, además de varios heridos, incluidos tres menores.
En este contexto, Zelensky cuestionó la reacción de la comunidad internacional ante la intensificación de los ataques. El mandatario sostuvo que la respuesta de los gobiernos y de los dirigentes con mayor influencia ha sido insuficiente frente a lo que calificó como una nueva escalada rusa.
Su principal argumento fue que los ataques con drones Shahed no deben ser considerados únicamente como un problema interno de Ucrania. Zelensky afirmó que Rusia está utilizando el territorio ucraniano como escenario para desarrollar y perfeccionar métodos de guerra que, según su advertencia, podrían ser utilizados posteriormente contra otros países.
El presidente ucraniano también volvió a señalar la procedencia iraní de la tecnología asociada a los Shahed, empleados por las fuerzas rusas bajo distintas denominaciones. Estos vehículos aéreos no tripulados se han convertido en uno de los principales componentes de las campañas rusas de ataques a larga distancia contra ciudades e infraestructura ucranianas.
La utilización masiva de drones ha obligado a Ucrania a mantener una presión constante sobre sus sistemas de defensa aérea. En los últimos meses, Kyiv ha insistido ante sus aliados en la necesidad de contar con más sistemas y misiles interceptores para proteger sus ciudades, instalaciones energéticas y otros puntos considerados estratégicos.
La magnitud de los ataques también ha generado consecuencias directas sobre la población civil. Además de los daños físicos a viviendas y edificios públicos, los ataques contra instalaciones eléctricas provocan cortes de energía que afectan hogares, transporte y servicios esenciales. En Odesa, por ejemplo, el ataque contra infraestructura energética obligó a suspender temporalmente parte del transporte público eléctrico, mientras los trabajadores de Ukrenergo iniciaban labores de reparación allí donde las condiciones de seguridad lo permitían.
La ofensiva se desarrolla además en una etapa en la que la guerra entre Rusia y Ucrania se acerca a su quinto año desde la invasión rusa a gran escala iniciada en febrero de 2022. Los intentos diplomáticos para poner fin al conflicto no han conseguido hasta ahora establecer un acuerdo de paz, mientras ambos gobiernos mantienen operaciones militares y ataques de largo alcance.
Zelensky pidió nuevamente a los países aliados adoptar medidas concretas frente a la escalada. Entre sus principales demandas colocó el fortalecimiento de la defensa aérea ucraniana, nuevas sanciones contra Rusia y un incremento considerable de la producción de armamento y equipos de defensa.
“Ahora es el momento de actuar”, planteó el mandatario, al insistir en que la respuesta internacional debe producirse antes de que las tácticas utilizadas en Ucrania puedan extenderse a otros escenarios.
La advertencia ocurre además en medio de una creciente dimensión internacional de la guerra. Ucrania ha intensificado sus propios ataques con drones contra objetivos situados dentro de territorio ruso, mientras Moscú ha denunciado esas operaciones y ha advertido sobre sus consecuencias. La escalada ha comenzado incluso a tener repercusiones en la aviación civil: Zelensky pidió a las aerolíneas evitar el espacio aéreo ruso debido a la creciente actividad de drones ucranianos, mientras las autoridades rusas aseguraron que trabajan para mantener la seguridad de sus operaciones aéreas.
En paralelo, Alemania responsabilizó recientemente a Rusia por un intento de ataque con drones contra el aeropuerto de Leipzig/Halle, acusación que Moscú rechaza. Estos episodios han aumentado la preocupación europea por la posibilidad de que las repercusiones de la guerra trasciendan las fronteras de Ucrania.
Por ahora, las autoridades ucranianas mantienen activados los sistemas de alerta en diversas regiones y continúan las labores de reparación de infraestructura dañada. El ataque contra la universidad de Kyiv, ocurrido durante las clases y con 160 estudiantes refugiados en un lugar seguro, se convirtió en uno de los episodios más visibles de la nueva jornada de ataques, mientras Odesa, Jersón y Járkiv enfrentaron simultáneamente daños a viviendas, instalaciones públicas y redes de energía.
La exigencia de Zelensky se centra ahora en que los aliados de Ucrania incrementen la ayuda militar y económica y eleven la presión sobre Moscú, mientras el gobierno ucraniano busca reforzar sus defensas ante una campaña aérea que continúa afectando a ciudades y población civil en distintas partes del país.

