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12.05.2026 EUA.- El secretario de Defensa de Estados Unidos, Pete Hegseth, endureció este martes el discurso de Washington contra el narcotráfico en México al exigir mayores acciones del gobierno mexicano contra los cárteles y advertir que Estados Unidos no permanecerá inmóvil frente a la expansión de estas organizaciones criminales.
Durante una comparecencia ante legisladores estadounidenses y posteriormente en declaraciones retomadas por medios norteamericanos, Hegseth afirmó que México debe actuar con mayor contundencia contra los grupos criminales para evitar que Estados Unidos se vea obligado a intervenir directamente para proteger su seguridad nacional.
“México tiene que enfrentar a los cárteles para que Estados Unidos no tenga que hacerlo”, sostuvo el funcionario, en una de las declaraciones más duras emitidas recientemente por un integrante del gabinete del presidente Donald Trump.
Las declaraciones del jefe del Pentágono ocurren en medio de una creciente presión política en Washington para clasificar a los cárteles mexicanos como organizaciones terroristas extranjeras y ampliar las capacidades operativas de agencias estadounidenses en tareas de combate al narcotráfico.
Hegseth aseguró que la crisis de fentanilo y el tráfico de drogas sintéticas representan una amenaza directa para Estados Unidos y acusó a los grupos criminales mexicanos de operar con estructuras “militares” capaces de desestabilizar regiones enteras.
“El pueblo estadounidense ya no tolerará que los cárteles operen con impunidad mientras miles de personas mueren por sobredosis”, declaró el secretario de Defensa durante su intervención.
El funcionario estadounidense insistió en que la administración Trump mantiene abiertas “todas las opciones” para enfrentar a las organizaciones criminales responsables del tráfico de fentanilo hacia territorio estadounidense.
Las declaraciones se producen en un contexto de tensión bilateral tras los recientes reportes sobre una supuesta ampliación de operaciones de inteligencia estadounidenses en México y luego de que funcionarios republicanos plantearan públicamente la posibilidad de utilizar fuerzas militares para atacar laboratorios y estructuras de los cárteles.
En los últimos meses, legisladores republicanos y figuras cercanas a Trump han impulsado iniciativas para autorizar acciones extraterritoriales contra el Cártel de Sinaloa y el Cártel Jalisco Nueva Generación, argumentando que ambas organizaciones representan amenazas equiparables a grupos terroristas internacionales.
Hegseth evitó confirmar planes concretos de intervención militar, pero dejó claro que Washington considera insuficientes los esfuerzos del gobierno mexicano en ciertas regiones controladas por el crimen organizado.
“Esperamos cooperación real y acciones contundentes. Estados Unidos defenderá a sus ciudadanos”, afirmó.
Las declaraciones del secretario de Defensa generaron reacciones inmediatas en México, donde funcionarios federales han reiterado que cualquier cooperación en materia de seguridad debe realizarse bajo principios de soberanía y coordinación institucional.
El gobierno de la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo ha sostenido que la colaboración bilateral con Estados Unidos continuará, pero rechazó cualquier posibilidad de intervención unilateral de agencias o fuerzas extranjeras en territorio mexicano.
Horas antes, el secretario de Seguridad y Protección Ciudadana, Omar García Harfuch, había reiterado que “las acciones operativas corresponden exclusivamente a las autoridades mexicanas competentes”, luego de versiones difundidas en medios estadounidenses sobre presuntas operaciones encubiertas de la CIA en México.
El endurecimiento del discurso estadounidense coincide además con la ofensiva judicial y política lanzada por agencias como la DEA contra funcionarios mexicanos presuntamente vinculados con el narcotráfico, entre ellos el gobernador con licencia de Sinaloa, Rubén Rocha Moya.
En Washington, funcionarios republicanos sostienen que los cárteles mexicanos se han convertido en una amenaza de seguridad hemisférica por su capacidad financiera, militar y logística, particularmente por el tráfico de fentanilo hacia Estados Unidos.
Según datos de los Centros para el Control y Prevención de Enfermedades (CDC), más de 100 mil personas murieron en Estados Unidos por sobredosis en los últimos años, muchas relacionadas con opioides sintéticos elaborados con precursores químicos traficados por organizaciones criminales mexicanas.
La tensión entre ambos países se incrementa mientras sectores conservadores estadounidenses exigen medidas más agresivas contra los cárteles y el gobierno mexicano insiste en que cualquier cooperación debe respetar plenamente la soberanía nacional.












