Asesinan a sacerdote en Hidalgo; Iglesia exige frenar violencia e impunidad contra comunidades religiosas

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16.09.2026 Hidalgo.- El asesinato del sacerdote Román de la Cruz Hernández, párroco de la comunidad de Santa Cruz, en Huejutla, Hidalgo, provocó un nuevo pronunciamiento de la Iglesia católica para exigir el esclarecimiento del crimen y evitar que el caso quede impune.

El religioso, de 48 años, fue localizado sin vida el 15 de septiembre sobre la carretera Tolago-Tetlapaya, en una zona ubicada entre los municipios de Lolotla y Tlanchinol. De acuerdo con los primeros reportes, presentaba heridas producidas por arma de fuego y junto al cuerpo fue localizado un mensaje colocado en una cartulina. La Procuraduría General de Justicia del Estado de Hidalgo abrió una carpeta de investigación; hasta el momento no se ha informado públicamente de personas detenidas ni se ha establecido un móvil.

La Diócesis de Huejutla pidió no adelantar hipótesis mientras las autoridades desarrollan las investigaciones. En su pronunciamiento, el obispo José Hiraís Acosta Beltrán señaló que la Iglesia no pretende especular sobre las circunstancias del homicidio y solicitó que las autoridades competentes realicen las diligencias necesarias para determinar qué ocurrió.

El obispado también pidió que se esclarezcan los hechos y se haga justicia, en el contexto de la violencia que afecta a distintas regiones del país. Su llamado incluyó la petición de que el asesinato del sacerdote, al igual que otros crímenes cometidos en México, no permanezca sin castigo.

La Conferencia del Episcopado Mexicano (CEM) se sumó al reclamo. El organismo expresó su solidaridad con la Diócesis de Huejutla, con la familia del sacerdote, sus compañeros de ministerio y la comunidad que atendía pastoralmente, además de demandar una investigación exhaustiva para esclarecer el homicidio y que se haga justicia.

El pronunciamiento de la CEM ocurre después de que en los últimos años distintos sacerdotes han sido asesinados en entidades afectadas por disputas criminales, amenazas, extorsiones y otros hechos de violencia. Sin embargo, en el caso de Román de la Cruz Hernández, las autoridades no han establecido hasta ahora una relación entre el homicidio y alguna organización criminal.

La Iglesia también ha llamado a evitar que la violencia alcance a las comunidades religiosas. El Diálogo Nacional por la Paz, instancia impulsada por la CEM y organizaciones sociales, manifestó igualmente su solidaridad con la Diócesis de Huejutla y pidió una investigación imparcial.

El caso de Hidalgo se incorpora a una estadística que el Centro Católico Multimedial ha documentado durante décadas. Su Reporte Anual 2025 registró 13 sacerdotes asesinados durante el periodo comprendido entre 2018 y 2025: 10 durante la administración de Andrés Manuel López Obrador y tres durante los primeros años del gobierno de Claudia Sheinbaum. El recuento disponible al cierre de ese informe no incluye el homicidio de Román de la Cruz Hernández, ocurrido en septiembre de 2026.

El mismo informe contabilizó 62 sacerdotes asesinados en México entre 1990 y 2025, además de un cardenal, un diácono, cuatro religiosos y 23 laicos vinculados con actividades de la Iglesia. También registró tres sacerdotes desaparecidos.

Otro de los datos señalados por el Centro Católico Multimedial es el nivel de impunidad. Según su reporte, más de 80 por ciento de los casos de asesinato de sacerdotes documentados permanece sin una resolución judicial, de acuerdo con la información presentada por el organismo.

La violencia contra integrantes de la Iglesia no se limita a los homicidios. El informe correspondiente a 2025 documentó entre 26 y 28 agresiones semanales contra templos e instalaciones católicas, equivalentes a alrededor de mil 400 incidentes anuales. Entre los hechos registrados se encuentran robos, profanaciones, extorsiones, incendios y ataques. El documento señala además que alrededor de 12 por ciento de los templos católicos del país registra al menos una agresión cada año.

Guerrero aparece entre las entidades con mayor incidencia histórica. El Centro Católico Multimedial contabilizó ocho sacerdotes asesinados en ese estado entre 2009 y 2025, además de otros integrantes de la Iglesia. En el mismo periodo, el organismo registró 92 agresiones mortales contra miembros de la Iglesia en 21 entidades del país.

Entre los casos recientes se encuentra el del sacerdote Marcelo Pérez Pérez, asesinado en San Cristóbal de Las Casas, Chiapas, en octubre de 2024; el del padre Bertoldo Pantaleón Estrada, cuyo cuerpo fue localizado en Guerrero en octubre de 2025 después de haber sido reportado como desaparecido, y el de Ernesto Baltazar Hernández Vilchis, cuyo cuerpo fue localizado en el Estado de México en noviembre de 2025. Los tres fueron contabilizados por el CCM dentro de los asesinatos ocurridos durante la actual administración hasta el cierre de su reporte 2025.

En el caso de Bertoldo Pantaleón Estrada, la Conferencia del Episcopado Mexicano también había exigido una investigación pronta, exhaustiva y transparente. El sacerdote pertenecía a la Diócesis de Chilpancingo-Chilapa y su asesinato ocurrió después de su desaparición en octubre de 2025.

A nivel internacional, la Agencia Fides registró en 2025 el asesinato de 17 misioneros y agentes pastorales, entre ellos un sacerdote asesinado en México. El recuento mundial incluye sacerdotes, religiosas, seminaristas y laicos que desarrollaban actividades pastorales, por lo que sus cifras no son directamente comparables con las del Centro Católico Multimedial, que concentra su registro en la violencia contra integrantes e instituciones de la Iglesia en México.

Por ahora, la investigación sobre el crimen ocurrido en Hidalgo continúa abierta y corresponde a las autoridades determinar las circunstancias, el móvil y la identidad de quienes resulten responsables.