Asia y la revolución digital

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/ Tere Vale /

De acuerdo con los muy comentados resultados de la prueba PISA 2025, hay que decir que el aprendizaje no va muy bien que digamos para muchos países integrantes de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE). Podemos concluir que la preocupación es mayúscula en Europa y América, mientras que para varios sistemas educativos de Asia las cosas van relativamente bien en la educación de los adolescentes.

Desde el informe PISA 2022, el promedio OCDE cayó respecto al de 2018 aproximadamente en 15 puntos en matemáticas y 10 en lectura, una caída extraordinariamente alta para esta prueba aplicada en jovencitos de 15 años. ¿La pandemia? Quizá, pero los seis primeros lugares en matemáticas fueron para el este de Asia y en ciencias prácticamente ocurrió lo mismo. Singapur, por ejemplo, tuvo resultados impresionantes: 41% de sus alumnos alcanzó los niveles 5 o 6 de matemáticas, frente a apenas el 9% en promedio en el resto de la OCDE. En Taipéi, Macao, Hong Kong, Japón y Corea, sucedió lo mismo. Será que simple y sencillamente los asiáticos estudian más. Pues algo importante sucede en estas naciones, porque ni la pandemia pareció afectar su aprendizaje. Los resultados de PISA 2025 nos muestran lo mismo.

¿Qué están haciendo en Asia para conseguir estos avances en el aprendizaje? Podríamos decir que existe una enorme valoración social de la educación. En buena parte de Asia, el desempeño académico continúa teniendo un peso familiar y cultural muy considerable. Eso tiene un lado positivo -expectativas elevadas, disciplina y constancia- y otro no tan positivo: estudiantes sometidos a presiones escolares, altos niveles de competencia y para muchos el enfrentar mayores niveles de ansiedad.

Otro factor detectado para obtener un mejor aprendizaje es contar con una base académica sólida. Antes de pedir al alumno creatividad o pensamiento crítico, estos sistemas suelen insistir en que se domine lo básico, lo que le permitirá seguir aprendiendo. Primero, la lectura, las matemáticas y conocimientos fundamentales, luego lo demás. En cuanto a la muy temida tecnología, los resultados de PISA 2025 apuntan hacia la necesidad de lograr una relación virtuosa del aprendizaje tradicional con el mundo digital. El deterioro internacional en lectura persiste, pero Asia vuelve a ocupar posiciones de liderazgo y parece no verse afectada por esta situación. PISA 2025 señala especialmente a China, Singapur, Taiwán, Japón y Corea entre los sistemas de mejor desempeño en lectura y comprensión y estos países están expuestos al mismo gran cambio tecnológico global. ¿Entonces?

¿Por qué la revolución digital, las redes, los celulares y ahora la IA afectan de manera diferente el aprendizaje de los jovencitos según el sistema educativo de cada país?

¿Quizá determinados modelos educativos occidentales están haciendo que los estudiantes en la era digital tengan dificultades para adquirir capacidades básicas mientras otros sistemas asiáticos encontraron una estrategia para adaptar a los alumnos mejor a la era digital y aprovechar lo mejor de ambos mundos?

Antes de prohibir, deberíamos investigar y pensar.