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25.08.2026 Poza Rica, Ver.— Una nueva agresión contra periodistas volvió a colocar a Poza Rica en el centro de la violencia contra la prensa en Veracruz y en el país.
Durante la noche del lunes 24 de agosto, un grupo de reporteros que regresaba de una cobertura informativa fue atacado a balazos en la colonia Cazones. Elí Martínez, reportero de la fuente policiaca del periódico Noreste, fue privado de la libertad y permaneció alrededor de 12 horas sin ser localizado, hasta que fue encontrado con vida durante el operativo desplegado por autoridades estatales y federales.
Los primeros reportes sobre el ataque señalaron que los comunicadores habían acudido previamente a la colonia 27 de Septiembre para realizar una cobertura y posteriormente se trasladaron hacia la avenida 20 de Noviembre, en la colonia Cazones. Fue en ese punto donde sujetos armados los interceptaron y realizaron detonaciones de arma de fuego.
La agresión ocurrió en cuestión de segundos. Ante los disparos, los periodistas intentaron ponerse a salvo. Algunos lograron escapar y refugiarse, mientras que Martínez fue alcanzado por los agresores y posteriormente llevado por la fuerza.
Su motocicleta quedó abandonada en el sitio, un elemento que permitió a sus compañeros y a las autoridades dimensionar la gravedad de lo ocurrido y solicitar de inmediato la intervención de las corporaciones de seguridad.
Durante las primeras horas de este martes, la información disponible era que el comunicador permanecía como no localizado. La noticia generó preocupación entre sus compañeros y el gremio periodístico, particularmente porque Martínez se encontraba realizando labores informativas cuando ocurrió el ataque.
El periódico Noreste, donde trabaja el reportero, exigió su localización y destacó que la búsqueda debía realizarse de manera inmediata y coordinada, ante el riesgo que representaba que un periodista hubiera sido privado de la libertad mientras desarrollaba su trabajo.
La respuesta de las autoridades incluyó un despliegue en distintos sectores de Poza Rica con participación de elementos de la Secretaría de la Defensa Nacional, Guardia Nacional, Policía Estatal, Policía Municipal y Policía Ministerial. El objetivo fue ubicar al comunicador y localizar a los responsables del ataque.
La persecución también dejó un incidente durante el operativo. Una patrulla de la Secretaría de Seguridad Pública estatal se accidentó durante las acciones de búsqueda, después de que presuntamente fueran colocados objetos ponchallantas en las vialidades para obstaculizar el desplazamiento de las corporaciones. De acuerdo con el periódico Noreste, la unidad terminó involucrada en un choque con una camioneta de Pemex.
La situación cambió alrededor del mediodía de este martes, cuando Noreste informó que Elí Martínez había sido localizado con vida después de permanecer aproximadamente 12 horas privado de la libertad. El reportero quedó bajo resguardo de elementos de la Policía Ministerial en Poza Rica.
Hasta el momento, la información disponible no establece públicamente las circunstancias precisas de su liberación o localización, ni identifica a los responsables de la agresión. Tampoco se ha informado oficialmente sobre personas detenidas por estos hechos.
La Fiscalía deberá determinar ahora qué ocurrió durante el periodo en que Martínez permaneció privado de la libertad, quiénes participaron en la agresión y cuál fue el motivo del ataque. La investigación deberá considerar además que el comunicador fue atacado mientras realizaba una cobertura periodística.
El caso vuelve a poner bajo la lupa las condiciones en las que trabajan los periodistas que cubren información policiaca en el norte de Veracruz.
Poza Rica ha registrado en los últimos meses otros ataques graves contra comunicadores. El 8 de enero fue asesinado a balazos Carlos Leonardo Ramírez Castro, reportero de Código Norte Veracruz, quien también cubría información de nota roja.
Posteriormente, el 11 de junio, Luis Ángel López Valdez, reportero de Vanguardia de Veracruz y director de Reportaje Policiaco Veracruzano, fue asesinado en la colonia Cazones. Su homicidio ocurrió en una zona que ahora vuelve a ser escenario de una agresión contra periodistas.
La sucesión de ataques ha incrementado la preocupación entre los trabajadores de medios de comunicación de la región, particularmente entre quienes cubren hechos delictivos y se desplazan constantemente por zonas donde se registran operaciones de grupos criminales.
El antecedente inmediato del caso de Martínez también resulta significativo. Tras el asesinato de Luis Ángel López, el propio Elí Martínez había hablado públicamente sobre los riesgos que enfrentaban los reporteros dedicados a la cobertura policiaca y había reclamado condiciones de seguridad para ejercer el periodismo.
La agresión del lunes vuelve a mostrar esa vulnerabilidad.
El ataque ocurrió además en un contexto de violencia que ha convertido a Veracruz en uno de los estados con mayores riesgos para quienes ejercen el periodismo. De acuerdo con datos citados por medios nacionales a partir de registros de organizaciones defensoras de la libertad de expresión, Veracruz acumula decenas de periodistas asesinados desde el año 2000.
La localización con vida de Martínez evita que el caso se convierta en otro asesinato de un comunicador, pero no disminuye la gravedad de lo ocurrido. Un periodista fue atacado con armas de fuego, perseguido y privado de la libertad durante el ejercicio de su profesión.
Ahora corresponde a las autoridades esclarecer el ataque y determinar si la agresión estuvo directamente relacionada con el trabajo periodístico del reportero.
También será fundamental establecer qué información estaba cubriendo el grupo de comunicadores antes de ser atacado, quién ordenó la agresión y por qué los responsables decidieron llevarse específicamente a Martínez.
Mientras avanzan las investigaciones, el caso vuelve a dejar una exigencia sobre la mesa: que ejercer el periodismo en Veracruz no implique exponerse a ser asesinado, atacado o privado de la libertad por documentar hechos de interés público.
Elí Martínez fue localizado con vida. Ahora la investigación deberá responder quiénes lo atacaron, quiénes lo privaron de la libertad y cuáles fueron las razones detrás de una agresión que volvió a poner a los periodistas de Poza Rica en la mira de la violencia.

