*La elección ocurre en un escenario de fuerte disputa entre Lula y Flávio Bolsonaro.
Brasilia, Bra.- Más de 158 millones de brasileños están convocados este domingo 4 de octubre a participar en la primera vuelta de las elecciones generales de Brasil, una jornada en la que se definirá al próximo presidente del país y se renovarán cargos del Congreso y los gobiernos estatales.
El Tribunal Superior Electoral (TSE) registró 158 millones 745 mil 463 personas habilitadas para votar en los comicios de 2026, un aumento de 1.46 por ciento respecto de la elección de 2022. Del total, 918 mil 876 electores están registrados para sufragar desde el extranjero.
La contienda presidencial tiene como principales protagonistas al actual mandatario, Luiz Inácio Lula da Silva, quien busca un nuevo periodo al frente del gobierno, y al senador Flávio Bolsonaro, hijo del expresidente Jair Bolsonaro y candidato del Partido Liberal. En total, 13 fórmulas presidenciales fueron registradas para esta elección.
Lula llega a la jornada electoral en busca de su cuarto mandato no consecutivo. Flávio Bolsonaro, de 45 años, participa por primera vez en una elección presidencial y representa al sector político vinculado con el legado de su padre, quien no participa como candidato en estos comicios.
Además de la Presidencia, los electores elegirán gobernadores y vicegobernadores de los 26 estados y del Distrito Federal, así como diputados federales, diputados estatales o distritales y dos senadores por cada estado y por el Distrito Federal.
La votación se realizará de las 8:00 a las 17:00 horas, de acuerdo con el horario de Brasilia. El presidente será el último cargo por el que votará cada ciudadano en la urna electrónica, después de emitir sus sufragios para los demás puestos en disputa.
El sistema electoral brasileño establece que para ganar la Presidencia en la primera vuelta es necesario obtener más de la mitad de los votos válidos. Si ningún candidato alcanza ese porcentaje, los dos aspirantes con mayor votación pasarán a una segunda vuelta, prevista para el 25 de octubre. El mismo mecanismo se aplica a las elecciones de gobernador.
La jornada también definirá la composición del Congreso Nacional. La Cámara de Diputados será renovada mediante la elección de sus 513 integrantes, mientras que el Senado tendrá la renovación de dos de sus tres escaños por cada estado y por el Distrito Federal. Los resultados legislativos quedarán definidos en la primera vuelta.
Brasil utilizará nuevamente su sistema de urnas electrónicas, empleado desde hace décadas. El TSE mantiene un conjunto de procedimientos de auditoría y verificación de los equipos antes, durante y después de la votación. La autoridad electoral también habilitó información sobre seguridad de las urnas, simuladores de votación y mecanismos para consultar los datos electorales.
La elección ocurre en un escenario de fuerte disputa entre Lula y Flávio Bolsonaro. Las campañas cerraron este sábado sus actividades proselitistas antes de la votación. Lula encabezó un acto en São Paulo, mientras Flávio Bolsonaro realizó actividades de cierre en esa misma entidad.
Las diferencias entre ambos candidatos abarcan asuntos como seguridad pública, política económica, programas sociales, medio ambiente y la relación de Brasil con otros países. La contienda también está marcada por el papel que tendrá el próximo gobierno frente al Congreso y por la continuidad o modificación de políticas impulsadas durante la administración de Lula.
La elección brasileña tendrá además repercusiones sobre la política regional debido al peso económico y demográfico del país. Brasil es la principal economía de América Latina y el resultado definirá la orientación del gobierno federal durante los próximos años.
Con el padrón electoral más grande registrado hasta ahora en el país, los comicios de este domingo determinarán si Brasil define a su próximo presidente en la primera vuelta o si la disputa presidencial deberá resolverse el 25 de octubre.

