Búsqueda de Daniela Sánchez entra en horas clave; UV exige acelerar protocolos en Veracruz

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*Daniela tiene 17 años y sigue sin aparecer: la búsqueda que vuelve a poner el foco en las mujeres desaparecidas en Veracruz

12.08.2026 Veracruz, Ver.— Daniela Sánchez Delgado es estudiante de la Universidad Veracruzana y desde el 10 de septiembre no se conoce su paradero. Su familia la busca, la comunidad universitaria exige respuestas y la Comisión Estatal de Búsqueda mantiene activa la ficha para localizarla, mientras la Universidad Veracruzana pidió a las autoridades competentes agilizar las acciones y aplicar los protocolos correspondientes.

El caso de Daniela no sólo representa la angustia de una familia que espera el regreso de una adolescente. También vuelve a colocar bajo la lupa una problemática que Veracruz arrastra desde hace años: la desaparición de niñas, adolescentes y mujeres y la necesidad de que las instituciones actúen desde las primeras horas, con perspectiva de género y sin esperar a que la ausencia se prolongue.

La joven es estudiante de la Facultad de Administración de la Universidad Veracruzana, en la región Veracruz. De acuerdo con la ficha oficial de búsqueda, fue reportada como desaparecida el 10 de septiembre de 2026. Tiene aproximadamente 1.55 metros de estatura, tez blanca, ojos café claro y cabello castaño claro, largo y ondulado. Entre sus señas particulares se encuentra una cicatriz en la frente.

Información difundida por personas cercanas a la familia señala que Daniela habría sido vista por última vez alrededor de las 11:00 horas de ese jueves y que posteriormente se perdió la comunicación con su madre. También se difundió que vestía short de mezclilla, tenis blancos y una blusa tipo polo rosa. Estos últimos datos corresponden a información difundida para apoyar su localización y deben distinguirse de los elementos asentados en la ficha oficial.

La Universidad Veracruzana hizo público su llamado el 11 de septiembre. La institución pidió a las autoridades responsables de la búsqueda y la investigación que se agilizaran las acciones para conocer el paradero de la joven y que se aplicaran los protocolos correspondientes. La petición adquiere especial relevancia porque Daniela es menor de edad y porque en Veracruz existe un mecanismo específico para la búsqueda inmediata de niñas, adolescentes y mujeres.

Se trata del Protocolo Alba, cuyo objetivo es coordinar y detonar de manera urgente las acciones para localizar a mujeres, niñas y adolescentes desaparecidas o no localizadas, exista o no inicialmente la presunción de que se cometió un delito. La propia Fiscalía General del Estado de Veracruz establece que el mecanismo debe proteger los derechos humanos y coordinar la actuación de las autoridades involucradas.

El principio resulta fundamental: una adolescente desaparecida no debe ser convertida en una investigación de espera. La Conavim ha señalado que las primeras horas son cruciales para localizar con vida a las personas desaparecidas y proteger su integridad física y psicológica. El Protocolo Alba contempla precisamente una respuesta inmediata e interinstitucional y advierte sobre la necesidad de eliminar obstáculos derivados de estereotipos de género.

En el caso de Daniela, la dimensión de género no es un elemento accesorio. Veracruz cuenta desde 2016 con una Alerta de Violencia de Género contra las Mujeres por violencia feminicida, declarada inicialmente para 11 municipios, entre ellos Veracruz, Xalapa, Coatzacoalcos, Córdoba, Minatitlán, Orizaba, Poza Rica, Tuxpan y Boca del Río.

Además, el estado enfrenta una segunda alerta relacionada específicamente con la desaparición de mujeres, niñas y adolescentes. La Comisión Nacional para Prevenir y Erradicar la Violencia contra las Mujeres documentó desde 2022 el procedimiento de alerta por desaparición de este sector de la población en Veracruz.

Los registros estatales y universitarios muestran la dimensión del problema. Datos incluidos en el Programa Especial de Cultura de Paz y Derechos Humanos de Veracruz señalan que, dentro de la población de personas desaparecidas observada por la Comisión Estatal de Búsqueda, 36.69 por ciento corresponde a mujeres. El mismo documento refiere que el Observatorio Universitario de Violencias contra las Mujeres de la Universidad Veracruzana contabilizó 4 mil 799 mujeres desaparecidas en Veracruz entre 2014 y 2024.

Una actualización publicada recientemente por la propia Universidad Veracruzana eleva ligeramente esa cifra a 4 mil 801 veracruzanas desaparecidas durante ese periodo, de acuerdo con el Observatorio Universitario de Violencias contra las Mujeres. El análisis señala que 46 por ciento fueron localizadas y que 119 fueron encontradas sin vida.

El dato más delicado está en las edades. De acuerdo con ese análisis universitario, las veracruzanas desaparecidas que posteriormente fueron localizadas sin vida se concentraban principalmente entre los 15 y 24 años. Es decir, el grupo que comprende a adolescentes y mujeres jóvenes aparece entre los sectores particularmente vulnerables dentro de este fenómeno.

Por eso, la edad de Daniela importa. Tiene 17 años y se encuentra precisamente dentro de un grupo etario que los registros sobre desaparición de mujeres en Veracruz identifican como especialmente vulnerable. Esto no permite anticipar qué ocurrió con ella ni establecer que su desaparición esté relacionada con un delito específico, pero sí obliga a que su búsqueda sea tratada con la máxima prioridad y sin prejuicios.

Una perspectiva de género tampoco significa atribuir de antemano responsabilidades ni construir hipótesis sin pruebas. Significa reconocer que las niñas, adolescentes y mujeres pueden enfrentar riesgos específicos asociados con violencia de género, violencia sexual, trata, feminicidio u otras formas de violencia, y que las autoridades deben incorporar esas posibilidades en las líneas de búsqueda e investigación sin descartar ninguna hipótesis de manera arbitraria.

El propio Protocolo Alba establece que la búsqueda debe realizarse de manera inmediata y que las autoridades deben coordinarse para localizar a la persona desaparecida, proteger su integridad y eliminar obstáculos relacionados con estereotipos de género.

En Veracruz, además, las instituciones tienen instrumentos específicos para responder. La Fiscalía General del Estado cuenta con una Fiscalía Especializada para la Atención de Denuncias por Personas Desaparecidas y mantiene mecanismos como el Protocolo Alba, la Alerta Amber y el Protocolo Homologado de Búsqueda.

La Comisión Estatal de Búsqueda, por su parte, solicitó a la población aportar cualquier información que permita encontrar a Daniela. La ficha difundida públicamente corresponde al folio 26/SB 0595U-26ZC. Para proporcionar información se encuentra disponible el número 228 319 3187 y, ante una emergencia, el 911.

Mientras las autoridades mantienen la búsqueda, la familia también ha tenido que enfrentar otro problema: la circulación de información falsa en redes sociales. Este sábado, Gabriela Delgado, madre de Daniela, desmintió publicaciones que afirmaban que su hija ya había sido localizada y confirmó que la adolescente continúa desaparecida.

Incluso pidió perdón a su hija por fallarle y le expresó su amor maternal.

La desinformación puede agravar la angustia de las familias y desviar la atención de los esfuerzos de búsqueda.

Se exhorta que en casos de desaparición, compartir únicamente información confirmada, respetar los datos que la familia decide hacer públicos y canalizar cualquier posible pista hacia las autoridades resulta fundamental.

La desaparición de Daniela ocurre, además, en un estado donde las familias de personas no localizadas han convertido la búsqueda en una exigencia permanente de verdad y justicia. Para ellas, encontrar a una persona desaparecida no es solamente recuperar un nombre de un registro: significa conocer qué ocurrió, localizarla con vida cuando sea posible y, cuando no lo sea, obtener respuestas sobre su destino.

En el caso de las mujeres y adolescentes, esa exigencia tiene una dimensión adicional. Cada hora puede ser determinante frente a escenarios de violencia que pueden comenzar con una desaparición y terminar en una agresión sexual, un feminicidio, trata u otros delitos. Precisamente por ello, los mecanismos especializados insisten en la reacción inmediata.

Daniela sigue sin ser localizada hasta la información disponible este 12 de septiembre. No existe confirmación oficial de que haya sido encontrada y cualquier versión contraria debe ser considerada no verificada mientras no sea comunicada por su familia o las autoridades responsables.

La petición de la Universidad Veracruzana, en ese sentido, no se limita a solicitar información sobre una de sus estudiantes. Es un llamado para que los mecanismos existentes funcionen con la rapidez para la que fueron diseñados: que la búsqueda comience y se mantenga activa, que se agoten las líneas de investigación y que la condición de adolescente y mujer de Daniela sea considerada dentro de una investigación con perspectiva de género y respeto a sus derechos.