Cae en Venezuela la presunta feminicida de Carolina Flores; México alista extradición

*
Caracas.- Erika María “N”, señalada como presunta responsable del feminicidio de su nuera, Carolina Flores Gómez, fue detenida en Venezuela tras permanecer prófuga desde el asesinato ocurrido el pasado 15 de abril en la colonia Polanco, Ciudad de México. La captura se logró luego de una ficha roja emitida por Interpol y la coordinación entre autoridades mexicanas y venezolanas.

La Fiscalía capitalina acusa a Erika María, de 63 años, de haber disparado contra Flores dentro de su domicilio, en un crimen que fue registrado por una cámara de seguridad instalada para monitorear al bebé de la víctima. Las imágenes, difundidas como parte de la investigación, se convirtieron en pieza clave para sustentar la orden de aprehensión internacional.

Según las autoridades, la sospechosa huyó de México un día después del crimen con destino a Venezuela, pasando por Panamá.

El caso provocó una fuerte conmoción pública no solo por la brutalidad del ataque, sino por las circunstancias familiares que rodearon el feminicidio. Carolina Flores, ex Miss Baja California y figura pública en redes sociales, tenía 27 años y era madre de un bebé de ocho meses.

Su esposo, Alejandro “N”, hijo de la detenida, también quedó bajo escrutinio luego de que se revelara que tardó casi 24 horas en denunciar el asesinato, situación que permitió la fuga de su madre y abrió cuestionamientos sobre una posible omisión.

Familiares de la víctima han señalado antecedentes de enfrentamientos entre Carolina y su suegra, mismas que se habrían agravado tras el embarazo y la mudanza de la pareja a la capital mexicana.

Colectivos feministas y organizaciones de derechos humanos han utilizado el caso como ejemplo de la persistente violencia feminicida en México, exigiendo justicia y una investigación exhaustiva que contemple posibles complicidades o negligencias institucionales.

Actualmente, Erika María permanece bajo custodia en Caracas mientras se desarrollan los procedimientos diplomáticos y judiciales para su extradición a México, donde enfrentará cargos por feminicidio.

El proceso podría convertirse en un caso emblemático por el uso de cooperación internacional en delitos de violencia de género y por el debate que ha generado sobre la violencia intrafamiliar extrema.