Canal Once recupera sus instalaciones a dos meses de la toma.

* Estudiantes aseguran que no fue pacifico porque no les permitieron dialogo entrega formal de instalaciones.

02.08.2026., Ciudad de México.- Después de más de dos meses de permanecer parcialmente ocupado por un grupo de estudiantes del Instituto Politécnico Nacional (IPN), Canal Once informó este domingo que recuperó de manera pacífica el control de sus instalaciones y anunció el inicio del proceso para restablecer plenamente sus operaciones, así como evaluar las condiciones en las que quedaron sus inmuebles y equipos.

A través de un comunicado difundido el domingo 2 de agosto, la televisora pública señaló que la recuperación de sus instalaciones se llevó a cabo sin incidentes y puso fin a un conflicto que afectó el funcionamiento cotidiano de uno de los medios públicos más importantes del país.

“El personal del Canal Once retoma de manera pacífica sus instalaciones tras dos meses de ocupación”, señala el documento emitido por la emisora, en el que se informa que el inmueble permanecía ocupado por un grupo reducido de estudiantes que mantenían demandas relacionadas con las atribuciones del canal.

La televisora recordó que, durante el tiempo que duró la ocupación, privilegió el diálogo como vía para atender el conflicto, manteniendo abiertas las puertas a la negociación con los manifestantes. Pese a ello, la ocupación provocó afectaciones importantes en la producción de contenidos audiovisuales y en la prestación de los servicios informativos, educativos, científicos y culturales que forman parte de su misión como medio público.

Canal Once indicó que, aun en esas condiciones, logró mantener sus transmisiones gracias al trabajo de su personal y al respaldo de diversas instituciones y medios públicos. No obstante, reconoció que la situación extraordinaria limitó sus capacidades operativas e hizo indispensable recuperar sus instalaciones para normalizar sus actividades.

El medio también expresó su respeto al derecho de las y los estudiantes a manifestar sus inconformidades, pero subrayó que igualmente deben respetarse los derechos laborales de quienes trabajan en la emisora y la obligación institucional de garantizar el acceso de la ciudadanía a la información y a los contenidos públicos que produce.

En el comunicado, la dirección del canal adelantó que en los próximos días se realizará una evaluación técnica del estado de las instalaciones, la infraestructura y los bienes bajo su resguardo, con el propósito de determinar posibles daños y emprender las acciones necesarias para su recuperación, conservación y pleno restablecimiento operativo.

Asimismo, precisó que la recuperación del inmueble no modifica las mesas de diálogo establecidas con las autoridades competentes para atender las demandas del movimiento estudiantil, las cuales continuarán desarrollándose por las vías institucionales correspondientes.

“Canal Once refrenda su compromiso con el derecho de las audiencias a recibir información plural y de calidad, así como contenidos educativos, científicos y culturales”, concluye el posicionamiento, en el que también destaca que la televisora constituye un patrimonio de toda la sociedad mexicana.

Pos su parte el grupo de estudiantes que se encontraba a cargo en ese momento aseguran que se trató de un desalojo sin previo aviso y al margen del diálogo.

Inicio del conflicto

El conflicto comenzó a finales de mayo, cuando estudiantes de distintas escuelas del Instituto Politécnico Nacional ingresaron a las instalaciones de Canal Once como parte de una serie de movilizaciones derivadas de demandas internas dirigidas a las autoridades del IPN. Los manifestantes argumentaron que la ocupación buscaba ejercer presión para obtener respuestas a sus exigencias relacionadas con temas académicos, administrativos y de atención a denuncias planteadas por la comunidad estudiantil.

Durante las semanas posteriores, el movimiento mantuvo presencia en las instalaciones de la televisora, lo que obligó a modificar la operación habitual del canal. Aunque la señal nunca salió del aire, gran parte de la producción tuvo que reorganizarse mediante esquemas de contingencia para garantizar la continuidad de la programación.

La permanencia de los estudiantes generó posturas encontradas. Mientras los manifestantes defendieron la ocupación como una medida de presión ante la falta de soluciones a sus demandas, trabajadores del canal y distintos sectores vinculados a los medios públicos expresaron preocupación por las afectaciones a un servicio de comunicación que tiene un carácter educativo y cultural y que presta servicio a millones de personas en el país.

Canal Once, fundado el 2 de marzo de 1959 por el Instituto Politécnico Nacional, es la televisora pública más antigua de América Latina en operación continua. A lo largo de más de seis décadas se ha consolidado como un referente en la producción de contenidos educativos, científicos, culturales e informativos, además de desempeñar un papel relevante en la divulgación del conocimiento y el servicio público de comunicación.

Con la recuperación de sus instalaciones, la emisora inicia una nueva etapa orientada a normalizar completamente sus operaciones, evaluar las condiciones en que quedó su infraestructura y reactivar la totalidad de sus actividades presenciales, mientras las demandas del movimiento estudiantil continúan su curso mediante el diálogo con las autoridades correspondientes.