Certificado de defunción clasifica como homicidio la muerte de Dafne, la adolescente fallecida en un campamento militar

*Su muerte permanece impune. No hay un solo detenido.

20.07.2026 Ciudad Madero, Tamaulipas.- La muerte de Dafne Zapata Quintos, la adolescente de 13 años que perdió la vida tras participar en un campamento organizado por una academia de formación militar en Tamaulipas, dio un nuevo giro luego de que el Certificado Electrónico de Defunción que mostró su madre clasificara oficialmente el caso como un homicidio; acusa que las autoridades no actúan en el presunto feminicidio.

El documento oficial establece que la menor falleció el 16 de julio de 2026 a las 23:00 horas en Ciudad Madero y señala como causa directa de la muerte la asfixia por sumersión. Además, en el apartado correspondiente al tipo de defunción, el certificado consigna expresamente la palabra “homicidio”, lo que implica que, conforme a los criterios médico-legales, el fallecimiento fue consecuencia de la acción de un tercero y no de un accidente o de causas naturales.

El certificado de la autopsia privada fue expedido el 17 de julio y precisa que Dafne, originaria de Ciudad Mante, Tamaulipas, murió en un inmueble ubicado en la colonia Primero de Mayo, en Ciudad Madero, lugar donde se desarrollaban las actividades del campamento.

La clasificación de homicidio representa un elemento de gran relevancia para la investigación ministerial, ya que obliga a las autoridades a profundizar en el esclarecimiento de las circunstancias en las que ocurrió el fallecimiento y determinar si existe responsabilidad penal de alguna persona.

Desde que se conoció el caso, la familia de la adolescente ha sostenido que Dafne fue víctima de violencia y cuatro días de tortura durante las actividades del campamento. Su madre, Alejandra Quintos, denunció públicamente que la menor fue sometida a ejercicios físicos extremos y castigos que, aseguró, excedían cualquier actividad recreativa o de formación.

De acuerdo con su testimonio, la adolescente ingresó al campamento en buenas condiciones de salud y horas después fue notificada de su fallecimiento. La madre ha exigido una investigación exhaustiva y que se sancione a quienes resulten responsables.

La necropsia practicada por los servicios periciales ya había confirmado previamente que la causa de muerte fue asfixia por sumersión, pero la revelación del Certificado Electrónico de Defunción añade un nuevo elemento al consignar oficialmente que el fallecimiento corresponde a un homicidio.

El caso ha generado una amplia indignación en Tamaulipas y en distintas partes del país, debido a las interrogantes sobre las condiciones en que operaba el campamento y los protocolos de seguridad aplicados durante las actividades dirigidas a menores de edad.

Diversos reportes señalan que la academia donde se realizó el campamento acumulaba denuncias previas por presuntas prácticas disciplinarias excesivas y castigos físicos. Estas versiones forman parte de las líneas de investigación que ahora deberán ser corroboradas por la Fiscalía General de Justicia de Tamaulipas.

La autoridad ministerial mantiene abierta la carpeta de investigación para reconstruir la cronología de los hechos, recabar testimonios de instructores, organizadores y participantes, además de analizar los dictámenes periciales y cualquier evidencia que permita establecer cómo ocurrieron los hechos y quiénes pudieron tener responsabilidad.

Hasta el momento no se han informado personas detenidas ni imputadas por este caso. Sin embargo, la clasificación oficial de la muerte como homicidio fortalece la obligación de las autoridades de agotar todas las líneas de investigación para esclarecer lo ocurrido y, en su caso, ejercer acción penal contra quienes resulten responsables.

Mientras tanto, la familia de Dafne continúa exigiendo justicia y ha solicitado que la investigación se conduzca con transparencia, al considerar que existen elementos suficientes para esclarecer las circunstancias que derivaron en la muerte de la adolescente durante un campamento que, en principio, debía garantizar la integridad y seguridad de todos los menores participantes.