Chihuahuenses frenan acarreo de Morena contra Maru Campos en medio de intentos de destituirla.

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16.05.2026 Chihuahua.- Ciudadanos y simpatizantes de la gobernadora de Chihuahua, Maru Campos, instalaron retenes y bloqueos carreteros desde la noche del viernes para impedir el ingreso de autobuses y contingentes presuntamente movilizados por Morena rumbo a la concentración convocada este sábado en Meoqui y en la capital del estado, donde participaría la dirigente nacional morenista Ariadna Montiel, en medio de la confrontación política desatada por el caso de los agentes estadounidenses muertos en Chihuahua.

Las protestas ciudadanas se concentraron principalmente sobre la carretera federal 45, en tramos cercanos a Delicias, Meoqui y Camargo, además de reportarse filtros y cierres parciales en accesos carreteros provenientes de Durango y Coahuila, donde habitantes y grupos identificados con organizaciones civiles lanzaron consignas como “Chihuahua libre y soberano” y “Fuera el acarreo”. De acuerdo con reportes difundidos durante la madrugada y primeras horas del sábado, varios autobuses fueron obligados a retornar o desviarse ante la presión de los manifestantes.

La movilización ocurre luego de que Morena intensificara su ofensiva política contra la mandataria panista, acusándola de permitir operaciones de agentes estadounidenses en territorio chihuahuense sin autorización federal, cuando en otros casos es sabido intervienen sin ninguna recriminación o mención federal.

Esta semana, Ariadna Montiel anunció un juicio político contra Maru Campos y convocó movilizaciones para exigir que la gobernadora solicite licencia mientras es investigada en el marco del relevo gubernamental en ese estado que Morena busca gobernar.

El conflicto escaló tras revelarse que dos agentes estadounidenses, identificados en diversos reportes como integrantes de la CIA, murieron en abril durante un operativo en la Sierra Tarahumara junto con funcionarios estatales de Chihuahua, sin que el incidente donde explotó la camioneta en que viajaban, halla sido esclarecido.

El caso derivó en una fuerte crisis política entre Morena y el PAN, así como en cuestionamientos sobre la participación de agencias extranjeras en operativos contra el narcotráfico en México, pese a que se conoce que estaba presente el ejercito, tal como acontece en otros operativos en el país.

En ese contexto, habitantes de Chihuahua inconformes denunciaron que Morena pretendía movilizar personas desde otras entidades mediante estructuras ligadas a Delegaciones del Bienestar y operadores políticos regionales.

Aunque el partido guinda rechazó públicamente las acusaciones de acarreo, en redes sociales circularon videos de autobuses detenidos en distintos puntos carreteros y testimonios de ciudadanos que afirmaron haber identificado contingentes provenientes de Zacatecas, Durango y la Comarca Lagunera.

“Chihuahua no se va a dejar”, gritaban grupos apostados sobre la vía federal, mientras algunos automovilistas apoyaban haciendo sonar cláxones. Otros participantes acusaron que la protesta morenista busca “desestabilizar políticamente” al estado en vísperas del proceso electoral de 2027.

La convocatoria encabezada por Ariadna Montiel forma parte de la estrategia nacional de Morena para responder a las acusaciones impulsadas por el PAN contra el gobernador sinaloense Rubén Rocha Moya, investigado en Estados Unidos por presuntos vínculos con el narcotráfico.

Morena acusa a Maru Campos de “traición a la patria” por desmantelar un mega laboratorio de drogas con la presencia de agentes estadounidense, mientras la oposición sostiene que el oficialismo intenta desviar la atención del escándalo de Sinaloa.

La crisis política creció todavía más después de que la propia presidenta nacional de Morena acusara a la gobernadora chihuahuense de negarse a rendir cuentas ante el Congreso y ausentarse de reuniones relacionadas con el caso de los agentes estadounidenses.

Hasta la mañana de este sábado, autoridades estatales mantenían vigilancia en las carreteras y no se habían reportado enfrentamientos mayores, aunque persistían cierres intermitentes y largas filas vehiculares en diversos puntos del centro-sur de Chihuahua.

Mientras tanto, simpatizantes de la gobernadora insistían en que impedirían “el uso de viejas prácticas de movilización política” y aseguraban que la entidad “no permitirá presiones externas ni operaciones políticas financiadas desde el aparato federal”.