*Huracán Polo se aleja de la costa, pero mantiene riesgo de lluvias.
* Se desplaza en paralelo a Gro, Mich y Col. Aunque se aleja del sur, seguirá como huracán mayor (Cat. 3-5) en mar abierto.
24.09.2026 México.- El huracán Polo se desplaza este jueves frente al Pacífico mexicano y, de acuerdo con el pronóstico actualizado del Centro Nacional de Huracanes de Estados Unidos (NHC), el centro del sistema se mantiene sobre el océano y se aleja gradualmente de la costa.
La trayectoria prevista no contempla, por ahora, un impacto directo del ojo de Polo sobre territorio continental mexicano, aunque sus bandas nubosas continúan generando lluvias intensas, oleaje elevado y condiciones propicias para inundaciones y deslaves.
A las 9:00 horas, tiempo del centro de México, Polo se encontraba aproximadamente en 16.8 grados de latitud norte y 104.4 grados de longitud oeste, con vientos máximos sostenidos de 155 millas por hora, equivalentes a unos 250 kilómetros por hora, y una presión mínima central de 928 milibares. El ciclón se desplazaba hacia el oeste-noroeste a unos 10 kilómetros por hora.
El pronóstico del NHC señala que Polo continuará avanzando hacia aguas abiertas durante los próximos días. Para la mañana del viernes se prevé cerca de 17.1 grados norte y 107.8 grados oeste; el sábado se ubicaría alrededor de 18.2 grados norte y 111.2 grados oeste, y para el domingo cerca de 21.1 grados norte y 113.3 grados oeste. Posteriormente, el sistema se movería hacia el oeste de Baja California Sur.
Con esta trayectoria, el escenario principal no es que Polo toque tierra en las costas del Pacífico mexicano en las próximas horas. Sin embargo, que el centro permanezca mar adentro no elimina los efectos sobre México. El NHC advierte que las bandas externas del huracán continúan afectando el suroeste del país y que las lluvias pueden provocar inundaciones potencialmente mortales y deslaves, particularmente en zonas de terreno montañoso.
Guerrero, Michoacán, Colima y Jalisco se encuentran entre las entidades que han recibido los principales efectos de Polo. La combinación de precipitaciones intensas, saturación del suelo, escurrimientos y oleaje representa riesgos para comunidades ubicadas cerca de ríos, arroyos, laderas y zonas bajas.
El escenario también incluye condiciones marítimas peligrosas. El NHC mantiene advertencias para las zonas marítimas próximas al ciclón y reporta oleaje significativo asociado con Polo. La presencia de un huracán de gran intensidad frente a las costas puede generar corrientes fuertes, marejadas y condiciones peligrosas para embarcaciones incluso cuando el centro del sistema permanezca lejos de tierra.
La atención meteorológica se concentra además en la evolución de Odalys, otro huracán que se desplaza en el Pacífico oriental.
A las 8:00 horas del jueves, Odalys se encontraba aproximadamente en 16.4 grados norte y 125.5 grados oeste, muy al oeste-suroeste de la península de Baja California. Presentaba vientos máximos sostenidos de 90 millas por hora, unos 145 kilómetros por hora, y se desplazaba hacia el este-noreste a alrededor de 13 kilómetros por hora.
Odalys se encuentra considerablemente más alejado de las costas mexicanas que Polo. El pronóstico oficial contempla que durante los siguientes días avance hacia el este-noreste y posteriormente gire hacia el norte, mientras pierde intensidad. Para el sábado se prevé que disminuya a tormenta tropical y posteriormente se debilite hasta convertirse en una baja remanente al noroeste de las islas Revillagigedo.
La distancia entre ambos sistemas es precisamente la razón por la que los especialistas vigilan una posible interacción conocida como efecto Fujiwhara. Este fenómeno ocurre cuando dos ciclones tropicales se aproximan lo suficiente para que sus circulaciones comiencen a influirse mutuamente. Dependiendo de su intensidad, tamaño, distancia y de las corrientes atmosféricas que los rodean, pueden comenzar a girar alrededor de un centro común, modificar sus trayectorias o, en determinados casos, terminar fusionándose.
En el caso de Polo y Odalys, el Centro Nacional de Huracanes reconoce que existe incertidumbre en la trayectoria futura de Odalys debido a una posible interacción con Polo. En su discusión meteorológica, el organismo señala que la evolución posterior de Odalys presenta mayor incertidumbre precisamente por la posibilidad de una interacción binaria con el huracán Polo.
Esto no significa que los dos huracanes necesariamente vayan a chocar o fusionarse. El pronóstico más reciente muestra que ambos sistemas tienen trayectorias diferentes: Polo avanza hacia el oeste-noroeste, mientras Odalys se desplaza hacia el este-noreste. Además, los pronósticos actuales indican que Odalys comenzará a debilitarse antes de que pueda producirse una aproximación significativa.
La posibilidad de una interacción Fujiwhara tampoco implica automáticamente que Polo cambie de trayectoria hacia las costas mexicanas. Una eventual interacción puede modificar el movimiento de uno o ambos ciclones, pero su resultado depende de factores atmosféricos que cambian con rapidez. Por esa razón, los especialistas actualizan continuamente los modelos de trayectoria.
De hecho, expertos del Servicio Meteorológico Nacional han expresado posiciones distintas sobre la posibilidad de una interacción. El especialista Boris Hernández señaló que los pronósticos a largo plazo contemplaban una posible interacción entre Polo y Odalys, mientras que el meteorólogo Jaime Albarrán había considerado previamente que ambos sistemas estaban demasiado separados para que ese escenario fuera relevante en ese momento.
La situación puede cambiar conforme disminuya la distancia entre las circulaciones de ambos ciclones, por lo que el comportamiento de Odalys durante las próximas 48 a 72 horas será uno de los elementos que determinarán si la interacción adquiere relevancia en los modelos meteorológicos.
Para México, el riesgo inmediato continúa concentrado en los efectos de Polo sobre el Pacífico suroccidental, particularmente las lluvias, inundaciones, deslaves, oleaje y condiciones marítimas adversas. El hecho de que el centro del huracán se mantenga sobre el océano reduce el riesgo de un impacto directo en tierra en el escenario actualmente previsto, pero no elimina los peligros asociados con sus bandas exteriores.
Además, el NHC mantiene bajo vigilancia otra zona de posible desarrollo ciclónico al sur del Golfo de Tehuantepec. El organismo estima que existe una probabilidad alta de formación de una depresión tropical a principios de la próxima semana, mientras el sistema se desplazaría lentamente hacia el oeste-noroeste, de manera paralela a las costas del sur y suroeste de México.
Por ello, el panorama meteorológico para México no depende únicamente de Polo y Odalys. Mientras Polo se aleja gradualmente de la costa, las autoridades mantienen vigilancia sobre sus efectos y sobre la posible formación de nuevos sistemas en el Pacífico. La trayectoria de ambos huracanes y cualquier eventual interacción deberán ser reevaluadas con cada actualización de los pronósticos oficiales.

