“No somos Díaz Ordaz”, afirma al insistir que hay presuntos infiltrados en las filas de la Coordinadora.
03.06.2026. Ciudad de México.- En medio del creciente conflicto provocada por las movilizaciones de la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE), la presidenta Claudia Sheinbaum aseguró que su gobierno no responderá con represión a las protestas magisteriales y acusó que detrás de los actos violentos registrados durante las manifestaciones hubo provocadores ajenos al movimiento docente.
Durante su conferencia matutina, la mandataria federal afirmó que las acciones ocurridas en las movilizaciones recientes, entre ellas intentos de romper cercos de seguridad, enfrentamientos con elementos policiacos y actos de vandalismo contra instalaciones y estructuras relacionadas con el Mundial de Futbol 2026, no corresponden a la conducta habitual del magisterio disidente.
“Hubo mucha provocación. No creo que sean maestros quienes generaron la provocación”, sostuvo la presidenta al referirse a los incidentes registrados durante las protestas de la CNTE. Asimismo, enfatizó que su administración no recurrirá a métodos represivos para contener las movilizaciones. “No vamos a caer en la provocación, no somos Díaz Ordaz”, expresó en alusión al expresidente asociado históricamente con la represión del movimiento estudiantil de 1968.
Las declaraciones ocurrieron mientras la CNTE cumple su tercer día de huelga nacional y mantiene bloqueos, plantones y movilizaciones en distintos puntos del país, especialmente en la capital mexicana. El conflicto se desarrolla a pocos días del inicio de la Copa Mundial de Futbol 2026, evento para el cual la Ciudad de México será una de las principales sedes.
A pesar del endurecimiento de las protestas, Sheinbaum reiteró que las puertas del diálogo permanecen abiertas. Confirmó que las negociaciones continúan a través de la Secretaría de Gobernación, la Secretaría de Educación Pública y el ISSSTE, dependencias que han sostenido diversas mesas de trabajo con representantes del magisterio disidente. Sin embargo, dejó claro que por el momento no contempla reunirse personalmente con los dirigentes de la Coordinadora.
La negativa presidencial se produce después de que la CNTE colocara como una de sus principales exigencias una audiencia directa con la titular del Ejecutivo federal. Los dirigentes consideran insuficientes las propuestas presentadas por los funcionarios encargados de las negociaciones y sostienen que únicamente una intervención directa de la presidenta podría destrabar el conflicto.
La huelga nacional indefinida fue convocada por la Coordinadora para exigir la abrogación de la Ley del ISSSTE de 2007, el regreso a un sistema de pensiones solidario, la eliminación de la Unidad del Sistema para la Carrera de las Maestras y los Maestros (USICAMM), mejoras laborales y un incremento salarial considerablemente superior al anunciado por el gobierno federal. Entre las demandas más visibles destaca el rechazo al esquema de cuentas individuales administradas por las Afores, instaurado tras la reforma al sistema pensionario de los trabajadores del Estado.
En los últimos días, las protestas han escalado. Miles de docentes instalaron campamentos en el centro de la capital, bloquearon vialidades estratégicas y protagonizaron acciones de presión que afectaron actividades comerciales, culturales y de movilidad. Algunos grupos derribaron figuras decorativas relacionadas con el Mundial de Futbol y se registraron enfrentamientos con policías, dejando al menos un maestro gravemente lesionado.
Frente a este escenario, el gobierno federal insiste en que existe disposición para alcanzar acuerdos, aunque ha reiterado que algunas de las demandas centrales de la Coordinadora enfrentan limitaciones presupuestales y financieras. Funcionarios federales han señalado que el diálogo continuará durante los próximos días y han llamado a los dirigentes sindicales a evitar acciones que afecten a terceros o pongan en riesgo a los propios manifestantes.
El conflicto representa uno de los mayores desafíos políticos para la administración de Sheinbaum en su segundo año de gobierno. La presión aumenta debido a la proximidad del Mundial 2026, mientras la CNTE mantiene la advertencia de continuar con bloqueos y movilizaciones hasta obtener respuestas concretas a sus demandas históricas.


