*
23.08.2026 Ciudad de México.- La presidenta Claudia Sheinbaum Pardo consideró que la nueva solicitud de licencia presentada por Rubén Rocha Moya para separarse de la gubernatura de Sinaloa “fue lo mejor” para la entidad, luego de que el mandatario estatal apenas había retomado sus funciones un día antes, tras permanecer 112 días separado del cargo.
La declaración presidencial ocurrió este domingo 23 de agosto, un día después de que Rocha Moya presentó ante el Congreso de Sinaloa una nueva solicitud de licencia temporal, con carácter indefinido y por un periodo superior a 30 días. La petición fue posteriormente aprobada por unanimidad por el Poder Legislativo estatal.
Al ser cuestionada por la fuente presidencial sobre el nuevo movimiento del gobernador sinaloense, Sheinbaum estableció que tanto el regreso de Rocha Moya a la gubernatura como su posterior decisión de volver a separarse del cargo correspondieron a determinaciones personales.
“Igual que como tomó la decisión personal de regresar, fue una decisión personal. Creo que fue lo mejor para Sinaloa”, respondió la presidenta, de acuerdo con vídeo reportes de su declaración ante medios de comunicación que la aguardaban a la entrada de la supervisión de los trabajos de la Línea 4 del Cablebús en CDMX.
La mandataria también fue cuestionada sobre si había tenido comunicación con Rocha Moya antes de que éste presentara nuevamente su solicitud de licencia. Su respuesta fue que no había hablado con él desde que solicitó la primera licencia.
“No he hablado con él desde la primera vez que pidió licencia”, señaló Sheinbaum, al tiempo que rechazó que su gobierno hubiera intervenido directamente para pedirle al gobernador que se separara nuevamente del cargo.
Sheinbaum también descartó que la controversia alrededor de Rocha Moya represente un golpe para la Cuarta Transformación. “No afecta al movimiento”, sostuvo ante los cuestionamientos sobre las repercusiones políticas que pudiera tener la crisis registrada durante el fin de semana.
La postura de la presidenta se produjo después de una jornada política marcada por el deslinde de Morena y de gobernadores emanados de ese partido respecto de la decisión de Rocha Moya de regresar a la gubernatura.
El viernes 21 de agosto, después de 112 días de licencia, Rocha Moya anunció que retomaba sus funciones como gobernador constitucional de Sinaloa. Su reincorporación se produjo sin que, según la dirigencia nacional de Morena, la decisión hubiera sido previamente consultada con el partido.
El retorno provocó una rápida reacción de Sheinbaum. Aunque la presidenta no mencionó directamente a Rocha Moya, publicó el sábado un mensaje en sus redes sociales en el que afirmó que “ningún interés personal puede estar jamás por encima de los intereses del pueblo y de la Nación”.
En ese mismo mensaje, Sheinbaum sostuvo que colocar intereses particulares por encima del bienestar colectivo significaba poner por delante “la ambición desnuda del poder por el poder”. También afirmó que “México merece servidores públicos que entiendan que los cargos son pasajeros, pero la responsabilidad ante la Nación es eterna”.
La presidenta agregó en esa publicación que “por encima de cualquier nombre, de cualquier grupo y de cualquier interés particular, está el pueblo y la Nación”. Aunque evitó mencionar al gobernador sinaloense, el mensaje fue difundido apenas horas después de que Rocha Moya anunciara su regreso y fue interpretado en el ámbito político como una respuesta a esa decisión.
El contraste entre ambas decisiones fue particularmente rápido. Rocha Moya anunció su regreso el viernes 21 de agosto y poco más de un día después, el sábado 22, presentó nuevamente su solicitud de licencia ante el Congreso de Sinaloa. El documento fue recibido por el presidente de la Diputación Permanente, Manuel de Jesús Guerrero Verdugo, poco después de las 18:00 horas.
En el escrito, Rocha Moya solicitó una licencia temporal con carácter indefinido, por más de 30 días, con fundamento en el artículo 50, fracción VIII, de la Constitución Política del Estado de Sinaloa, y pidió al Poder Legislativo proceder conforme al artículo 58 de la Constitución local.
Al hacer pública su nueva solicitud, el gobernador acompañó el documento con un mensaje en redes sociales en el que escribió: “Sinaloa, la nación y el movimiento de transformación están por encima de todo”.
La nueva licencia fue aprobada este domingo por unanimidad en el Congreso de Sinaloa. El Poder Legislativo convocó además a un periodo extraordinario para este lunes 24 de agosto, con el propósito de designar y tomar protesta a quien ocupará temporalmente la gubernatura durante la ausencia de Rocha Moya.
Mientras el Congreso resuelve la designación correspondiente, Yeraldine Bonilla Valverde quedó encargada del Despacho del Ejecutivo estatal. La Comisión de Puntos Constitucionales y Gobernación deberá participar en el procedimiento para determinar quién asumirá de manera interina las funciones de gobernador.
La nueva separación ocurre en un contexto de investigaciones y señalamientos que han colocado al gobernador sinaloense bajo presión política. Rocha Moya había solicitado su primera licencia en mayo de este año después de que autoridades de Estados Unidos formularan acusaciones relacionadas con presuntos vínculos con una facción del Cártel de Sinaloa. El gobernador ha rechazado esas imputaciones.
Durante los 112 días que permaneció separado del cargo, el gobierno de Sinaloa estuvo encabezado de manera interina. Su regreso del viernes había sido presentado por el propio Rocha Moya como la continuación de su mandato constitucional, que concluye en octubre de 2027.
Sin embargo, su reincorporación generó un inmediato deslinde de la estructura nacional de Morena y de gobernadores emanados de la Cuarta Transformación. La dirigencia nacional señaló que no había sido informada previamente de la decisión y distintos integrantes del movimiento llamaron a privilegiar los intereses colectivos por encima de decisiones personales.
Entre las voces que se pronunciaron destacaron las y los gobernadores y dirigentes de Morena que habían respaldado públicamente el mensaje de Sheinbaum del sábado. Entre ellos, el gobernador de Sonora, Alfonso Durazo, afirmó que “por encima de cualquier interés personal o de grupo, siempre debe estar nuestro pueblo”, mientras que la dirigente nacional de Morena, Ariadna Montiel, sostuvo que la transformación se construye con “principios, responsabilidad y lealtad a la Nación”.
La jefa de Gobierno de la Ciudad de México, Clara Brugada, se sumó al pronunciamiento y señaló que “México está por encima de cualquier interés particular”.
En este escenario, la declaración de Sheinbaum de este domingo marca una diferencia respecto de la tensión política registrada apenas 24 horas antes. Mientras el sábado su mensaje puso énfasis en que los intereses personales no podían colocarse por encima del pueblo y la Nación, un día después la presidenta calificó la nueva licencia como una decisión personal que, desde su perspectiva, resultaba conveniente para Sinaloa.
La mandataria evitó atribuirse la decisión y sostuvo que no había mantenido comunicación reciente con Rocha Moya. De esta manera, rechazó que la nueva separación del gobernador haya sido resultado de una instrucción directa de la Presidencia de la República, al tiempo que descartó que el episodio comprometa al movimiento de la Cuarta Transformación.
El episodio deja ahora al Congreso de Sinaloa con la responsabilidad de designar al gobernador o gobernadora interina que permanecerá al frente del Ejecutivo estatal mientras dure la ausencia de Rocha Moya. La nueva licencia, aprobada por unanimidad, puso fin a un breve regreso al cargo que duró poco más de un día y abrió nuevamente el proceso constitucional para la conducción temporal del estado.
Así, en menos de 48 horas, la política sinaloense pasó de la reincorporación de Rocha Moya a la gubernatura a una nueva separación del cargo, en medio de pronunciamientos de la presidenta, deslindes de Morena y una nueva definición del Congreso estatal. La posición expresada este domingo por Sheinbaum fue clara: para la Presidencia, la segunda licencia fue una decisión personal del gobernador y, finalmente, “fue lo mejor para Sinaloa”.

