CNDH interviene por recorte del ciclo escolar y exige revisar cambios de la SEP

*Trasladar la carga del cuidado a las familias, sin medidas complementarias de apoyo, puede afectar tanto el desarrollo integral de menores como las condiciones laborales y emocionales de quienes asumen las tareas de cuidado, labor que en México recae mayoritariamente sobre las mujeres, advierte.

11.05.2026 Ciudad de México.- La Comisión Nacional de los Derechos Humanos intervino en la creciente controversia por la modificación del calendario escolar 2025-2026 y pidió a las autoridades educativas reconsiderar los cambios anunciados por la Secretaría de Educación Pública, al advertir posibles afectaciones a niñas, niños, adolescentes y personas cuidadoras.

A través de un pronunciamiento oficial emitido por su Dirección General de Difusión de los Derechos Humanos, la Comisión expresó preocupación por la decisión de adelantar el cierre del ciclo escolar al próximo 5 de junio y retrasar el inicio del siguiente periodo académico hasta el 31 de agosto, medida planteada en el contexto de las altas temperaturas y de la realización del Copa Mundial de la FIFA 2026.

El organismo recordó que el ajuste fue acordado durante la reunión plenaria del Consejo Nacional de Autoridades Educativas (CONAEDU), luego de solicitudes presentadas por diversas entidades federativas y el Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación.

Sin embargo, la Comisión subrayó que cualquier modificación al calendario escolar debe analizarse bajo el principio del interés superior de la niñez y no únicamente desde criterios administrativos, climáticos o logísticos.

La Comisión Nacional de los Derechos Humanos alertó que la reducción de clases impactaría directamente en millones de familias, especialmente porque las jornadas laborales de madres, padres y personas cuidadoras permanecerían sin cambios mientras niñas y niños quedarían fuera de las escuelas durante un periodo más prolongado.

En el documento, la Comisión advierte que esta situación podría incrementar escenarios de vulnerabilidad para menores de edad, al dejarlos sin acompañamiento adecuado durante gran parte del día. También señaló que muchas familias carecen de redes de apoyo suficientes para atender a niñas, niños y adolescentes mientras las personas adultas trabajan.

El organismo enfatizó que trasladar la carga del cuidado a las familias, sin medidas complementarias de apoyo, puede afectar tanto el desarrollo integral de menores como las condiciones laborales y emocionales de quienes asumen las tareas de cuidado, labor que en México recae mayoritariamente sobre las mujeres.

La postura de la CNDH surge después de las declaraciones del secretario de Educación Pública, Mario Delgado Carrillo, quien defendió el recorte del calendario escolar argumentando que el último tramo del ciclo tiene poca actividad académica y que las escuelas no deben funcionar como “guarderías forzadas”. El funcionario reconoció además que la medida sí tendría repercusiones sobre las mujeres trabajadoras y las dinámicas familiares.

Ante ello, la Comisión recordó que el Estado tiene la obligación de garantizar políticas públicas con perspectiva de derechos humanos, enfoque de género y protección integral a la infancia.

El organismo también citó estudios previos sobre el impacto que tuvo la pandemia de COVID-19 en el derecho a la educación y en el bienestar emocional y social de niñas y niños, advirtiendo que periodos prolongados fuera de las aulas pueden generar nuevas afectaciones en su desarrollo académico y personal.

Finalmente, la Comisión Nacional de los Derechos Humanos hizo un llamado a la SEP y a las autoridades educativas del país para generar mecanismos que permitan tomar decisiones considerando las realidades sociales y laborales de las familias mexicanas, así como las posibles consecuencias que estas medidas podrían tener en la niñez y adolescencia.