Mario Delgado desacredita último mes de clases en calendario normal.

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11.05.2026. Ciudad de México.- Mientras la Presidenta Sheinbaum declara que permanecerá las seis semanas del calendario escolar en contraste con los más de tres meses que decidió el Secretario de Educación Pública Mario Delgado exhibe en declaraciones que en el último mes del calendario tradicional las escuelas se convierten en guarderías “forzadas”.

Las declaraciones del secretario de Educación Pública, Mario Delgado Carrillo, sobre el posible adelanto del cierre del ciclo escolar 2025-2026 encendieron una nueva controversia nacional este lunes luego de que defendiera la propuesta del fin de semana asegurando que las escuelas “no deben convertirse en una estancia forzada” y que, después de mediados de junio, muchas aulas permanecen abiertas sin un verdadero propósito pedagógico.

Previo a la reunión extraordinaria del Consejo Nacional de Autoridades Educativas (Conaedu), donde se discutiría la modificación del calendario escolar, el funcionario justificó la intención de concluir clases desde el 5 de junio de 2026, medida que extendería el periodo vacacional de millones de estudiantes a casi tres meses.

La propuesta, impulsada originalmente por la Secretaría de Educación Pública (SEP), se argumentó por las altas temperaturas registradas en distintas regiones del país ( que no ocurre en todo el país) y por las presuntas afectaciones de movilidad que podría generar la realización del Mundial de Futbol 2026 en México, que solo afectan a tres ciudades y en horario no escolar.

Sin embargo, las declaraciones de Delgado intensificaron el debate debido a que cuestionó abiertamente el sentido del último tramo del calendario escolar.

Durante su intervención ante autoridades educativas estatales, el titular de la SEP sostuvo que después de la entrega de calificaciones, alrededor del 15 de junio, las escuelas entran en una dinámica predominantemente administrativa y pierden fuerza las actividades académicas.

“El sistema mantiene abiertas las aulas sin un propósito pedagógico”, señaló el funcionario, quien afirmó que sostener las clases únicamente para cumplir con un conteo de días “desvirtúa la dignidad docente” y transforma a las escuelas en “estancias forzadas”.

Las expresiones del secretario provocaron críticas inmediatas entre padres de familia, docentes, organizaciones civiles y actores políticos, quienes acusaron al gobierno federal de minimizar el valor educativo del último mes de clases y de justificar un recorte drástico del calendario escolar.

Especialistas en educación advirtieron que reducir el ciclo de 185 a poco más de 150 días efectivos de clases podría profundizar los rezagos educativos que persisten desde la pandemia de COVID-19, particularmente en comunidades vulnerables y en alumnos con mayores dificultades de aprendizaje.

El propio Mario Delgado Carrillo reconoció que la decisión tendría un impacto importante en las dinámicas familiares y admitió que el cierre anticipado de escuelas afectaría principalmente a las mujeres, quienes siguen asumiendo la mayor parte de las tareas de cuidado infantil en el país.

“El cierre de escuelas recarga el trabajo en las mujeres”, admitió el funcionario, aunque sostuvo que el problema radica en la falta de flexibilidad laboral del sistema económico y no en la función educativa de las escuelas.

Las declaraciones fueron interpretadas por diversos sectores como un intento de deslindar al sistema educativo de las funciones de cuidado que millones de familias dependen de cubrir mientras trabajan. Organizaciones civiles y colectivos de madres trabajadoras señalaron que el gobierno ignora la ausencia de políticas públicas de cuidados y las dificultades económicas que enfrentan las familias mexicanas para atender a niñas y niños durante periodos vacacionales prolongados.

La polémica aumentó luego de que la presidenta de México, Claudia Sheinbaum Pardo, aclarara que la propuesta aún no está definida y que se buscará mantener las seis semanas habituales de vacaciones escolares, aunque abrió la posibilidad de ajustes regionales dependiendo de las condiciones climáticas de cada estado.

Gobiernos estatales como los de Jalisco y Guanajuato también manifestaron reservas respecto a un recorte generalizado del calendario escolar, argumentando que las condiciones climáticas y logísticas no son iguales en todo el país y que suspender más de un mes de clases afectaría directamente el aprendizaje de millones de estudiantes.

La discusión ocurre a poco más de un año de que Copa Mundial de la FIFA 2026 llegue a México, Estados Unidos y Canadá, torneo que tendrá partidos en la Ciudad de México, Guadalajara y Monterrey. Mientras el gobierno federal insiste en que el ajuste responde también a factores climáticos, críticos consideran que el Mundial se convirtió en el principal detonante de una medida improvisada que podría alterar profundamente el calendario educativo nacional.