*
25.05.2026 Ciudad de México.- Integrantes de la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE) protagonizaron este lunes una jornada de caos en el Centro Histórico de la Ciudad de México luego de que fuerzas policiacas les impidieran instalar un plantón en el Zócalo capitalino, en el contexto de las movilizaciones que el magisterio disidente mantiene rumbo a la inauguración de la Copa Mundial de Futbol 2026.
Maestros provenientes principalmente de Oaxaca, respaldados por contingentes de Chiapas, Quintana Roo y Baja California, marcharon hacia la Plaza de la Constitución con la intención de ocupar el Zócalo como parte de su estrategia de presión al gobierno federal. Sin embargo, un fuerte operativo de seguridad desplegado por el Gobierno de la Ciudad de México bloqueó todos los accesos a la plaza. De acuerdo con autoridades capitalinas, alrededor de 800 elementos policiacos fueron movilizados para resguardar el área.
La decisión desató confrontaciones verbales y forcejeos entre manifestantes y policías en calles cercanas al primer cuadro de la capital. Dirigentes de la Coordinadora acusaron al gobierno de ejercer actos de represión y de traicionar los principios sociales que, afirmaron, prometió defender la llamada Cuarta Transformación.
“Aunque digan que gobiernan para los pobres, gobiernan para la clase poderosa y empresarial, porque les importa más un Mundial de futbol que el reclamo de todo un pueblo”, sostuvo Mario Roldán, representante sectorial de Chiapas, tras el enfrentamiento con las fuerzas de seguridad de Clara Brugada.
El dirigente lanzó además una advertencia directa en torno al torneo internacional organizado por México, Estados Unidos y Canadá: “Si no hay solución, no rueda su balón”, frase que se ha convertido en una de las consignas centrales de la protesta.
Los maestros también cuestionaron el discurso social del gobierno federal y acusaron que la prioridad de las autoridades está puesta en la imagen internacional del país durante el Mundial, antes que en resolver las demandas históricas del magisterio.
“Bastaron dos años del segundo piso para mostrar que son la misma escoria que los regímenes anteriores”, señaló Roldán durante el mitin improvisado en calles del Centro Histórico.
Las y los integrantes de la CNTE denunciaron además que durante el operativo policiaco se utilizaron gases lacrimógenos y golpes para impedirles avanzar hacia el Zócalo, acusación que fue rechazada por el Gobierno capitalino. Autoridades de la Ciudad de México aseguraron que los elementos desplegados únicamente portaban equipo de protección, escudos y extintores, y negaron el uso de agentes químicos contra los manifestantes.
La movilización ocurre a menos de tres semanas del arranque oficial del Mundial 2026, cuya inauguración está programada en el Estadio Banorte el próximo 11 de junio.
El gobierno federal y la administración capitalina mantienen una estrategia para garantizar condiciones de movilidad, seguridad y operación urbana durante el evento deportivo internacional. Sin embargo, la Coordinadora ha decidido escalar sus protestas justamente en vísperas del torneo.
Desde semanas atrás, la organización magisterial anunció que su huelga nacional indefinida y las movilizaciones coincidirían con el Mundial para aumentar la presión política sobre el gobierno de la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo.
La CNTE exige principalmente la abrogación de la Ley del ISSSTE de 2007, el retorno al sistema solidario de pensiones, un incremento salarial del 100 por ciento, basificación de maestros interinos y mejoras en infraestructura educativa. El magisterio disidente considera insuficiente el aumento salarial de 9 por ciento anunciado recientemente por el gobierno federal.
Durante las protestas de este lunes, los docentes acusaron también que el gobierno mantiene diálogo únicamente con el Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación (SNTE), encabezado por Alfonso Cepeda Salas, a quien calificaron como una representación “corrupta y traidora”.
La confrontación política creció luego de que sectores de la Coordinadora calificaran al Mundial como un “Mundial del despojo”, al considerar que privilegia intereses económicos y corporativos por encima de las necesidades sociales.
Dirigentes sindicales aclaran que no están en contra del fútbol, sino del uso de eventos masivos como “pan y circo” mientras persisten conflictos laborales y carencias en servicios públicos.
Tras impedirles el acceso al Zócalo, los contingentes comenzaron a ocupar calles aledañas del Centro Histórico y analizaron nuevas acciones de presión para los próximos días, mientras continúa la convocatoria al paro nacional indefinido previsto para el 1 de junio.
Las movilizaciones de la Coordinadora se suman a otras protestas de transportistas, campesinos y trabajadores que han advertido posibles bloqueos y manifestaciones durante el Mundial, en un escenario que amenaza con recrudecer el ambiente político y social en plena exposición internacional de México.


