*El joven percusionista representó a México y a la institución en uno de los certámenes más importantes, donde su interpretación convenció al jurado internacional .
*Su historia comenzó en el Centro de Iniciación Musical Infantil y hoy inspira a nuevas generaciones de estudiantes a convertir el esfuerzo cotidiano en resultados .
/ David Sandoval Rodríguez / Fotos: César Pisil Ramos /
05/08/2026, Xalapa, Ver.- Cuando Daniel Luna Flores tenía 11 años descubrió cuál sería uno de los mayores retos de su formación musical: competir en Bélgica, en el Universal Marimba Competition, uno de los certámenes más importantes del mundo para percusionistas.
Cuatro años después, ese sueño dejó de ser una aspiración para convertirse en realidad y con apenas 15 años el estudiante de la Facultad de Música de la Universidad Veracruzana (UV) obtuvo el Premio Internacional “Ludwig Albert”, en la categoría juvenil, un reconocimiento que distingue la excelencia interpretativa y proyecta el talento universitario hacia la escena internacional.
Lejos de atribuir el resultado al talento o a la fortuna, Daniel tiene claro que el premio es consecuencia de un objetivo que nunca perdió de vista: “Desde que entré a la Facultad de Música siempre vi ese concurso como una meta”, recordó.
Durante la competencia interpretó obras de alta complejidad técnica, entre ellas Libertango y Rotation II, de Éric Sammut; el Estudio en Mi menor, de Paiu Cheng, y Hurricane’s Eye, de Leander Kaiser.
“La técnica es importante, pero también la interpretación influye mucho en la calificación”, señaló.
El joven percusionista ingresó al CIMI desde los siete años y busca convertirse en el mejor del mundo
Daniel Luna comenzó a forjar esa combinación de preparación técnica y sensibilidad musical desde los siete años, cuando ingresó al Centro de Iniciación Musical Infantil (CIMI) de la UV. Desde entonces ha sido alumno del profesor Carlos René Pérez Casas, quien ha seguido de cerca su evolución y considera que el mayor atributo del joven no es únicamente su capacidad musical, sino la convicción con la que enfrenta cada etapa de su formación.
“Uno quisiera que todos los muchachos llegaran con esa motivación. Daniel está automotivado, tiene aspiraciones muy fuertes y nosotros sólo tratamos de ayudarlo en aspectos técnicos y de disciplina. El deseo de superarse nace de él”, expresó el académico.
Para el académico, el reconocimiento obtenido en Bélgica confirma algo que ha observado desde que Daniel era un niño: una disposición poco común para asumir retos cada vez más complejos y sostener durante años una rutina de trabajo que exige constancia, paciencia y disciplina.
“No hay magia ni secretos, solo trabajo y más trabajo”, puntualizó Pérez Casas.
El profesor Carlos René Pérez y Daniel Luna coinciden en que el trabajo diario fue fundamental para alcanzar este logro
El propio Daniel coincidió en la apreciación al comentar que para él estudiar no representa una obligación, sino una forma de vida: “Para mí no es un trabajo, sino mi vida. Siempre tengo una meta y no la quito de mi mente hasta conseguirla”.
Esa determinación también le permitió descubrir que el crecimiento artístico requiere paciencia y reconoció que antes intentaba acelerar cada proceso, pero los consejos de su profesor y de su padre le enseñaron a entender que cada logro tiene su propio ritmo.
En búsqueda de una marimba de concierto
Representar a México y a la Universidad Veracruzana en un escenario internacional también significó una responsabilidad especial.
“Es un compromiso enorme porque estoy representando el nivel que tenemos aquí, demostrando que con trabajo y mucho estudio se puede”, aseveró.
Pérez Casas afirmó que el joven músico es punta de lanza de una nueva generación de alumnos talentosos en la UV
El camino hacia Bélgica tampoco estuvo exento de dificultades ya que Daniel no cuenta con una marimba profesional en casa y por ello durante meses se preparó para el concurso gracias al apoyo del maestro Jesús Reyes, quien le abrió las puertas de su hogar para que pudiera estudiar diariamente alrededor de tres horas y media.
Ahora, después del reconocimiento internacional, el joven busca adquirir una marimba de concierto ya que, tras su participación en el certamen, la empresa Adams le otorgó un descuento especial para comprar el instrumento, aunque la inversión continúa siendo considerable, por lo que su padre compartió sus correos electrónicos a quienes puedan apoyarles en este propósito: [email protected] y [email protected]
Más allá del premio, Daniel Luna planteó que su siguiente objetivo ya está definido: volver al mismo concurso en una categoría superior, continuar presentándose como solista con orquestas nacionales e internacionales y realizar estudios de posgrado en el extranjero.
“Mi meta principal es ser el mejor percusionista del mundo y de la historia”, afirmó.
El Premio Internacional “Ludwig Albert”, en la categoría juvenil, le fue otorgado en Bélgica
Para el profesor Carlos René Pérez, el logro trasciende el reconocimiento individual ya que Daniel representa una nueva generación de músicos formados en la UV y un ejemplo para quienes inician su formación artística.
“El talento por sí solo no sirve de nada”, subrayó; “lo verdaderamente importante es mantener la disciplina y la motivación durante años”.

