*Miscelánea, salud y política.
/ Judith Álamo López /
«Dame, dame, dame, dame todo el poder, para que te demos en la madre…»: Molotov
Sin disensos, acrítica, favorable al gobierno debe ser la información en los medios de comunicación en México si quieren recibir recursos públicos etiquetados para publicidad gubernamental, así lo dejó claro la presidente Claudia Sheinbaum Pardo, quien sobre el tema dijo que se les selecciona a partir de sus audiencias, pero –reconoció– “hay algunos a los que no les damos”: y mencionó a TV Azteca, Reforma y el Universal, los tres medios críticos al gobierno y con amplias audiencias.
La traicionó el inconsciente al referirse a los que, según sostuvo: “no quieren al gobierno y ¿por qué no lo quieren? pues porque no les damos chayote, así tan sencillo como eso, porque nosotros no le damos dinero a un periodista a un reportero para que diga lo que queremos que diga”, expuso Sheinbaum.
Varios medios como El Financiero, Expansión y Latinus han documentado que lo dicho por la mandataria es falso. Algunos de los representantes de los medios digitales y youtubers o creadores digitales que realizaron la cobertura de las conferencias Mañaneras del presidente Andrés Manuel López Obrador y actualmente de Claudia Sheinbaum, han cobrado por publicidad en dependencias federales.
Desde que López Obrador llegó al poder empezó a exigir a la prensa amor y querencia incondicional a él y su proyecto, el líder máximo solo reconocía a adeptos o correligionarios, la prensa independiente fue declarada enemiga personal. Pronto olvidó el candidato opositor por casi dos décadas el apoyo que pidió y recibió de periodistas independientes. Una vez en la presidencia trató de desprestigiar y difamar a la prensa crítica.
Lo del “chayote” o dádiva institucional a los reporteros ya es una anécdota vergonzante del pasado, lo ofrecían a quienes estaban acreditados en una fuente informativa del gobierno federal o estatal o al cubrir un evento informativo. Los reporteros desde siempre ejercen una profesión muy demandante y generalmente mal remunerada, con la agravante de que actualmente hay que sumar la inseguridad y falta de garantías en que se desarrolla, con riesgo para su vida y su familia.
Para continuar con la campaña gubernamental contra medios y periodistas independientes, el pasado martes 4 de agosto, la doctora Sheinbaum, en Palacio Nacional, repitió cuatro veces un video en el que el periodista Sergio Sarmiento pronunció la frase: “los periodistas a veces mienten en forma deliberada…” La cita fue sacada de una intervención en una mesa de debates entre periodistas en CNI Canal 40, ocurrida 20 años atrás.
Quedó expuesto un curioso caso que exhibe la flagrante violación a los derechos de las audiencias al descontextualizar una afirmación del pasado para confundir a los espectadores de La Mañanera del Pueblo, y nuevamente un informador es violentado, hostigado y puesto en riesgo de ser vulnerado por simpatizantes del poder.
Por cierto, dicha Mañanera es un programa televisivo propagandístico, que se realiza con recursos públicos, ocupa a los medios del Estado para propagar “la verdad oficial”, sin apego a las normas legales que rigen a la información pública, ni a los Códigos de Ética que dicen los mandatarios morenistas enarbolar y defender. Este es otro claro ejemplo de abuso de poder.
Si los gobernantes de Morena han sido proclives a destruir los instrumentos de protección democráticos como eran los organismos autónomos constitucionales y se han caracterizado por atacar a los periodistas y medios críticos, así como operar en la opacidad administrativa, ¿qué propósitos reales animan a Sheinbaum al defender los derechos de las audiencias?
Algunos analistas consideran que se trata de distraer la atención pública de los actos de corrupción que cada día son descubiertos, como la aparición de cuatro huachi-refinerías, que se suman a la operación del huachicol fiscal, considerado el fraude más cuantioso en la historia de México por el volumen de pérdidas al erario mexicano. La estafa a la nación durante gobiernos de Morena crece y crece…
El gobierno de Sheinbaum calla sobre los responsables del desfalco a la nación que involucra a Pemex y a la Secretaría de Marina, no informa a sus gobernados sobre los avances de la Fiscalía General de la República en los casos de los sinaloenses solicitados por Estados Unidos; ni sobre las acusaciones contra el senador Adán Augusto López y la banda La Barredora, tampoco sobre la gobernadora Marina del Pilar…
La presidente dedica esfuerzos y los de su consejera Jurídica, Luisa María Alcalde, como conductora e invitada al programa más visto del país, a convencer al pueblo de que quieren, de buena fe, defender los derechos de las audiencias, pero la intención atrás es establecer controles a medios masivos antagónicos, como TV Azteca. Si quisieran defender derechos de las audiencias, acabarían con La Mañanera.
Actualmente y hasta el 19 de agosto se efectúa una Consulta Pública sobre los Lineamientos Generales para la Protección de los Derechos de Audiencia, “los cuales no deben usarse para limitar la libertad de expresión, sino aprovechar para corregir disposiciones ambiguas y definir el trato a espacios gubernamentales como La Mañanera”, opinan opositores, como la panista Kenia Rabadán, presidente de la Cámara de Diputados.
En tanto, la jefe del Ejecutivo evade también referirse al gran fracaso de las obras faraónicas de AMLO, y para ello usa un lenguaje confuso. Su mira está puesta en los comicios del 2027 y en que nada le impida avanzar en la imposición de un sistema autoritario que les cubra las espaldas.

