*Su feminicidio permanece impune.
27.09.2026 Valle de Santiago, Guanajuato.– Lo que debía ser una noche de tradición religiosa y convivencia comunitaria terminó en un feminicidio frente a decenas de personas. Patricia “N”, quien participaba en un grupo de danzantes concheros en las fiestas patronales dedicadas a la Virgen de la Merced, fue asesinada a balazos la noche del jueves 24 de septiembre en el atrio del templo de La Merced, en Valle de Santiago, Guanajuato y su crimen permanece impune.
Las autoridades y los medios que han dado seguimiento al caso la identifican únicamente como Patricia “N”, sin que se hayan difundido de manera oficial datos suficientes sobre su edad, ocupación, domicilio, familia o trayectoria personal.
Patricia formaba parte de un grupo de danzantes de Tradición que participaban en la festividad patronal de la Virgen de la Merced. Su presencia en el atrio está vinculada a una tradición religiosa conchera que forma parte de la identidad comunitaria de Valle de Santiago.
El ataque ocurrió alrededor de las 21:00 horas del jueves, cuando la celebración se encontraba en desarrollo en el barrio de La Loma, en la zona centro del municipio. Patricia se encontraba junto con otros danzantes en las inmediaciones del templo cuando fue atacada con un arma de fuego. La Fiscalía General del Estado de Guanajuato informó que abrió una carpeta de investigación por homicidio doloso en agravio de una mujer identificada como Patricia “N” y como en todos los feminicidios así queda la carpeta, abierta sin dar con sus feminicidas.
Las primeras versiones recogidas por medios locales señalan que dos hombres habrían llegado al lugar a bordo de una motocicleta. Uno de ellos descendió, se aproximó a la víctima y realizó varios disparos antes de escapar junto con su acompañante. Esta versión forma parte de las primeras investigaciones y deberá ser corroborada por la Fiscalía mediante testimonios, videos, peritajes y demás indicios recabados en la escena.
Paramédicos acudieron al sitio después de la agresión, pero únicamente pudieron confirmar que Patricia ya no presentaba signos vitales. La zona fue acordonada para preservar los indicios y permitir que personal especializado realizara las diligencias correspondientes. Hasta los reportes consultados no se había informado públicamente de personas detenidas por este homicidio ni se había establecido un móvil.
La violencia irrumpió así en uno de los espacios más sagrados de la celebración. Dentro del templo había feligreses que participaban en las actividades religiosas cuando escucharon las detonaciones. Videos difundidos posteriormente muestran la reacción de varias personas, algunas de las cuales se tiraron al piso y buscaron refugio entre las bancas ante el temor de que el ataque continuara.
La celebración religiosa fue suspendida inmediatamente después del asesinato. También se canceló la quema del castillo de pirotecnia que estaba programada como parte de los festejos, mientras comerciantes y asistentes abandonaban la zona ante el despliegue de las corporaciones de seguridad.
La festividad de la Virgen de la Merced no es un acontecimiento aislado para Valle de Santiago. Una monografía histórica del municipio señala que el 24 de septiembre se celebra a la Virgen de las Mercedes, conocida localmente como Virgen de la Merced, en el barrio del mismo nombre. La celebración comienza semanas antes con actividades religiosas y culmina con actos litúrgicos, música, danzas, pirotecnia y una verbena a la que acude buena parte de la población.
Ese contexto permite dimensionar lo ocurrido: Patricia no fue asesinada en un sitio vacío o apartado, sino mientras participaba en una celebración tradicional que congregaba a familias, feligreses y danzantes alrededor de un templo. El homicidio ocurrió en medio de una actividad comunitaria y provocó que quienes habían acudido a celebrar terminaran buscando refugio.
Después de la agresión se desplegaron elementos de la Policía Municipal, Guardia Nacional y Ejército en la zona, mientras agentes de la Fiscalía realizaron las diligencias periciales. La investigación deberá determinar quién ordenó y ejecutó el ataque, cuál fue el motivo y si la agresión estaba dirigida específicamente contra Patricia o si existe alguna otra circunstancia que permita explicar el crimen. Hasta ahora, ninguna de esas preguntas tiene una respuesta oficial.
La celebración que durante años ha reunido a la comunidad quedó marcada por la atroz muerte de la danzante Patricia, cuyo último momento quedó ligado a una ofrenda religiosa interrumpida por los disparos. QEPD.

