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03.11.2026. Washington., EUA.- Los demócratas perfilaban este martes una noche electoral favorable en las elecciones legislativas de Estados Unidos, con posibilidades de arrebatar a los republicanos el control de la Cámara de Representantes, en una contienda que representa el primer gran examen nacional para Donald Trump desde su regreso a la Casa Blanca.
Aunque el escrutinio todavía no permitía establecer una mayoría definitiva, las tendencias previas y el comportamiento de las contiendas más disputadas colocaban al Partido Demócrata en una posición competitiva para recuperar el control de la Cámara baja, donde los republicanos partían con una mayoría de apenas cuatro escaños.
Al cierre de urnas las encuestas de salida nacionales (CNN/NBC-SSRS) muestran que un 60% desaprueba a Trump, 75% insatisfecho con el país y90% dice que el costo de vida fue factor clave.
Economía es el tema principal. Datos detallados por estado para senadores y gobernadores salen progresivamente al cerrar urnas; aún es temprano para un resultado completo
El panorama era más complicado para los demócratas en el Senado, donde necesitan una ganancia neta de cuatro posiciones para desplazar a los republicanos de la mayoría. La disputa se concentra en estados como Carolina del Norte, Maine, Alaska, Ohio, Iowa, Kansas y Texas, donde los resultados pueden modificar el equilibrio de fuerzas.
La elección renovará los 435 lugares de la Cámara de Representantes y 35 escaños del Senado, incluidos dos comicios especiales. La nueva composición legislativa comenzará funciones en enero de 2027.
Uno de los principales factores de la jornada es el desgaste político de Trump. La inflación, el costo de vida, los precios de los combustibles y el conflicto militar con Irán figuraron entre las preocupaciones de los electores, en un contexto de descontento con la situación económica y las decisiones de la administración republicana.
Los sondeos previos mostraban una ventaja demócrata en la intención de voto nacional para la Cámara de Representantes. El promedio de encuestas citado por medios estadounidenses situaba esa diferencia en alrededor de ocho puntos porcentuales.
En el terreno político, el líder demócrata en la Cámara baja, Hakeem Jeffries, expresó confianza en que su partido podría recuperar la mayoría, lo que abriría la posibilidad de modificar la relación entre el Congreso y la Casa Blanca.
Una victoria demócrata en cualquiera de las cámaras tendría consecuencias directas para Trump: limitaría su margen para aprobar iniciativas legislativas y permitiría a la oposición intensificar las investigaciones y comparecencias sobre las decisiones de su gobierno.
Por el contrario, si los republicanos conservan ambas cámaras, el presidente mantendría un Congreso favorable para impulsar su programa político durante los últimos dos años de su mandato.
La elección también renovará 36 gubernaturas, por lo que el resultado ofrecerá una radiografía más amplia del respaldo ciudadano a los dos partidos y podría influir en la disputa por las candidaturas presidenciales de 2028.
Así, más allá de los escaños que finalmente obtenga cada fuerza política, el resultado de esta jornada marcará el rumbo de la segunda mitad del gobierno de Trump y determinará si los demócratas consiguen recuperar capacidad de contrapeso en Washington.

