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19.05.2026 Washington, D.C.- Senadores del Partido Demócrata avanzaron en Estados Unidos una iniciativa destinada a impedir que el presidente Donald Trump pueda involucrar al país en una guerra contra Irán sin autorización previa del Congreso, en medio de la creciente tensión militar y diplomática en Medio Oriente.
La propuesta, presentada en el Senado estadounidense por legisladores demócratas encabezados por Tim Kaine, busca reactivar los controles constitucionales sobre el uso de la fuerza militar y obligar a la Casa Blanca a obtener aprobación legislativa antes de ordenar operaciones armadas de gran escala contra territorio iraní.
El avance de la iniciativa ocurre luego de semanas de escalada entre Washington y Teherán, marcadas por amenazas mutuas, sanciones económicas, ataques atribuidos a milicias aliadas de Irán y el incremento de presencia militar estadounidense en la región del Golfo Pérsico.
“El Congreso debe decidir si el país entra en guerra”, sostuvo el senador Tim Kaine, uno de los principales promotores de la resolución, quien argumentó que la Constitución estadounidense otorga al Poder Legislativo la facultad exclusiva de declarar conflictos armados prolongados.
La medida pretende bloquear cualquier acción militar ofensiva contra Irán que no esté relacionada con defensa inmediata ante un ataque directo contra Estados Unidos o sus tropas.
La iniciativa cobró fuerza tras declaraciones recientes de funcionarios de la administración Trump, quienes endurecieron el discurso contra el gobierno iraní y advirtieron sobre posibles represalias militares si continúan los ataques de grupos respaldados por Teherán contra intereses estadounidenses en Medio Oriente.
El secretario del Tesoro, Scott Bessent, afirmó recientemente que Estados Unidos mantendrá una ofensiva internacional contra las redes financieras y operativas vinculadas a Irán y organizaciones consideradas terroristas por Washington, incluyendo Hezbolá.
Paralelamente, sectores republicanos cercanos a Trump han presionado para adoptar una postura más agresiva contra el gobierno iraní, al que responsabilizan de financiar grupos armados en Líbano, Siria, Irak y Yemen.
Los demócratas, sin embargo, advirtieron que una confrontación militar abierta podría desencadenar un conflicto regional de gran escala con consecuencias económicas y humanitarias globales, particularmente sobre los precios internacionales del petróleo y la estabilidad en Medio Oriente.
La resolución impulsada en el Senado recuerda antecedentes como la guerra de Irak de 2003 y el asesinato del general iraní Qasem Soleimani en 2020, ordenado durante el primer mandato de Trump, episodio que colocó a ambos países al borde de un enfrentamiento directo.
Aunque la iniciativa podría enfrentar resistencia en la Cámara de Representantes, donde los republicanos mantienen una fuerte influencia, el avance del proyecto refleja las crecientes divisiones dentro de Washington sobre la política exterior de Trump y el riesgo de una nueva intervención militar estadounidense.
La Casa Blanca ha defendido su postura argumentando que Irán representa una amenaza para la seguridad internacional debido a su programa nuclear, el apoyo a milicias armadas y su influencia regional.
Teherán, por su parte, acusa a Washington de buscar desestabilizar la región mediante sanciones económicas, presión militar y respaldo a Israel en el conflicto de Gaza.
El debate en el Senado ocurre además en un contexto internacional altamente sensible, marcado por la guerra en Ucrania, la crisis humanitaria en Gaza y el aumento de tensiones entre potencias globales como Estados Unidos, Rusia y China.
Analistas estadounidenses consideran que la ofensiva demócrata busca también evitar que Trump concentre mayores facultades militares durante su nuevo mandato y reforzar el papel del Congreso en decisiones relacionadas con seguridad nacional y política exterior.


