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09.07.2026 .- La controversia por la intervención del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, en un asunto disciplinario durante la Copa Mundial de 2026 escaló a un nuevo nivel. La organización internacional de derechos humanos FairSquare anunció que presentará una denuncia formal ante la Comisión de Ética del Comité Olímpico Internacional (COI) contra el presidente de la FIFA, Gianni Infantino, al considerar que ha incurrido de manera reiterada en violaciones a las normas de neutralidad política que rigen al movimiento olímpico y a los organismos deportivos internacionales.
La decisión de FairSquare llega pocos días después de que Trump reconociera públicamente haber intervenido para solicitar que se revisara la sanción impuesta al delantero estadounidense Folarin Balogun, expulsado durante un encuentro del Mundial
Posteriormente, la Comisión Disciplinaria de la FIFA suspendió el castigo, lo que permitió que el futbolista pudiera disputar el siguiente partido con la selección de Estados Unidos, una resolución que provocó fuertes críticas de distintas federaciones, especialistas y organizaciones defensoras de la transparencia deportiva.
De acuerdo con FairSquare, este episodio no constituye un hecho aislado, sino que forma parte de un patrón de actuaciones del dirigente suizo que, a juicio de la organización, evidencian una creciente cercanía política con Trump y ponen en entredicho la independencia de la FIFA.
La organización sostiene que la conducta de Infantino vulnera el principio de neutralidad política, uno de los pilares tanto del Código de Ética de la FIFA como de los Principios Fundamentales del Olimpismo. Debido a que Infantino forma parte del Comité Olímpico Internacional desde 2020, la Comisión de Ética del COI tiene facultades para analizar su comportamiento y determinar si incurrió en alguna falta.
En su anuncio, FairSquare afirmó que recurrirá al organismo olímpico debido a que la denuncia presentada meses atrás ante la propia Comisión de Ética de la FIFA no ha derivado, hasta ahora, en una investigación pública ni en alguna resolución.
Las críticas contra el presidente de la FIFA no comenzaron con el caso Balogun. Desde finales de 2025, FairSquare había solicitado una investigación ética por la entrega del denominado “Premio FIFA de la Paz” a Donald Trump, una distinción cuya creación, criterios de otorgamiento y aprobación interna también han sido cuestionados por la organización y por diversos legisladores europeos.
La ONG argumenta que Infantino ha realizado diversos actos públicos que reflejan un respaldo político hacia el mandatario estadounidense, algo que, según su interpretación, resulta incompatible con la obligación de mantener imparcialidad institucional al frente del organismo que gobierna el futbol mundial.
La presión sobre la FIFA también ha aumentado desde Europa. Medio centenar de integrantes del Parlamento Europeo respaldaron recientemente la petición para que se investigue la actuación de Infantino y solicitaron que el organismo deportivo demuestre un compromiso real con la transparencia y la independencia institucional. Asimismo, la Federación Noruega de Futbol expresó públicamente su apoyo a las denuncias impulsadas por FairSquare.
Respecto al caso Balogun, Trump aseguró que únicamente pidió revisar una decisión que consideraba injusta y negó haber ejercido presión indebida sobre la FIFA. Por su parte, Infantino sostuvo que la resolución correspondió exclusivamente a los órganos disciplinarios independientes de la organización y negó haber intervenido personalmente para modificar el castigo.
Sin embargo, la explicación no convenció a diversos actores del futbol internacional. La Federación Belga protestó formalmente por la elegibilidad del delantero estadounidense y manifestó que la determinación contradecía el reglamento de competencia, mientras que dirigentes deportivos advirtieron que el episodio podía afectar la credibilidad del torneo y sembrar dudas sobre la igualdad de condiciones entre las selecciones participantes.
Hasta el momento, la presidenta del COI, Kirsty Coventry, confirmó que la organización aún no había recibido formalmente la denuncia al momento de sus declaraciones, aunque precisó que, una vez presentada, la Comisión de Ética analizará el caso conforme a los procedimientos establecidos.
La controversia se produce en un momento especialmente sensible para la FIFA, en plena celebración del Mundial de 2026 organizado por Estados Unidos, México y Canadá, y cuando Gianni Infantino perfila una eventual búsqueda de continuidad al frente del organismo en los próximos años.
Para diversos observadores, el desenlace de este caso podría convertirse en una de las pruebas más importantes sobre la independencia de las instituciones deportivas frente a las presiones políticas y sobre la capacidad de los organismos internacionales para hacer valer sus propias normas de gobernanza.


