*“No sería un planteamiento que nosotros haríamos”, ataja a la ministra de la SCJN .
09.07.2026 Ciudad de México.- La presidenta Claudia Sheinbaum tomó distancia este miércoles de la propuesta planteada por la ministra de la Suprema Corte de Justicia de la Nación, Lenia Batres Guadarrama, sobre la posibilidad de gravar las herencias y los legados en México.
Durante su conferencia matutina, la mandataria dejó claro que esa iniciativa no forma parte de la agenda de su gobierno y aseguró que su administración no impulsará una reforma de esa naturaleza.
Sheinbaum fue contundente al rechazar el planteamiento impulsado desde la SCJN por Lenia Batres de gravar herencias y legados.
La mandataria mexicana aseguró que no abrirá ningún debate sobre ese tema, como lo sugirió Batres , y dejó claro que no se integrará parte de la próxima reforma fiscal.
“En mi caso, yo no estoy de acuerdo con que se graven las herencias”, enfatizo.
Expuso que, si se requieren mayores ingresos, será mediante mecanismos de recaudación que no impliquen nuevos impuestos para la población.
El posicionamiento presidencial surgió después de que en días recientes Lenia Batres reavivó el debate fiscal al sostener que las herencias deberían pagar impuestos como una forma de contribuir a una mejor redistribución de la riqueza.
Sus declaraciones provocaron una amplia discusión entre especialistas, empresarios, legisladores y usuarios de redes sociales, debido a que en México las herencias y los legados se encuentran exentos del pago del Impuesto Sobre la Renta (ISR).
Al ser cuestionada sobre el tema durante la conferencia de prensa en Palacio Nacional, Sheinbaum fue enfática al deslindar a su gobierno de esa postura de la controversial ministra Kenia Batres.
“No. En nuestro caso, no creemos que deban gravarse las herencias. Que se gravan prácticamente en todos los países, por cierto. No es algo extraño, pero no sería un planteamiento que nosotros haríamos”, aclaró la presidenta.
Con esa respuesta, la mandataria corrigió públicamente la percepción de que la propuesta pudiera convertirse en una iniciativa del Ejecutivo federal y dejó claro que, aunque reconoce que el impuesto a las herencias existe en numerosas naciones, no considera conveniente abrir ese debate durante su administración.
Las declaraciones de Sheinbaum contrastan con la postura expresada por Lenia Batres durante una reciente sesión del Pleno de la Suprema Corte, en la que se discutió una contradicción de criterios relacionada con el tratamiento fiscal de los recursos de las cuentas de Afore entregados a beneficiarios de trabajadores fallecidos.
En ese debate, Batres sostuvo que el verdadero problema no era que determinados recursos pagaran impuestos, sino que las herencias continúen exentas.
“Yo creo que lo injusto es que no se graven las herencias y el legado. Tanto en este caso como en el caso de la herencia y el legado, una persona recibe un recurso que no provino de su esfuerzo, que gana y que, en estricto sentido, reproduce desigualdades sociales”, afirmó la ministra durante la sesión pública del máximo tribunal.
La integrante de la Suprema Corte agregó que el sistema tributario constituye uno de los principales mecanismos para reducir la concentración de la riqueza y sostuvo que el Poder Judicial no debe ampliar exenciones fiscales que el Congreso no ha establecido expresamente.
“Nosotros deberíamos buscar que la aportación de esta Corte pretendiera generar más distribución de riqueza en lugar de más concentración y esa distribución sucede cuando se pagan impuestos por quien no genera la ganancia”, expresó Batres durante la discusión.
El debate no surgió originalmente por un eventual impuesto a las herencias, sino por la discusión jurídica sobre si los recursos acumulados en una Afore y entregados a los beneficiarios de una persona trabajadora fallecida deben pagar ISR o deben recibir el mismo tratamiento fiscal que una herencia o un legado.
El proyecto analizado por la Corte proponía considerar esos recursos como ingresos gravables. Sin embargo, la mayoría de ministras y ministros rechazó ese criterio al considerar que los fondos forman parte del patrimonio del trabajador y deben recibir un tratamiento similar al de una herencia, por lo que el asunto fue devuelto para la elaboración de un nuevo proyecto.
Durante la discusión también participaron otros integrantes del Pleno con posturas encontradas. El presidente de la Suprema Corte, Hugo Aguilar Ortiz, consideró contradictorio que en México no se cobren impuestos sobre herencias millonarias mientras sí se pretenda gravar recursos provenientes del ahorro para el retiro de los trabajadores.
La resolución no modificó la legislación vigente. Actualmente, el artículo 93 de la Ley del Impuesto sobre la Renta mantiene exentos del ISR los ingresos obtenidos por herencia o legado, por lo que cualquier cambio requeriría una reforma aprobada por el Congreso de la Unión y no una decisión de la Suprema Corte.
Tras la polémica, Lenia Batres también aclaró que la creación o modificación de impuestos corresponde exclusivamente al Poder Legislativo y no al máximo tribunal del país, aunque reiteró que, desde su perspectiva, gravar las herencias sería una medida socialmente más equitativa.
La respuesta de Claudia Sheinbaum cerró, al menos desde el ámbito del Poder Ejecutivo, cualquier posibilidad de que esa propuesta sea retomada como parte de la política fiscal del actual gobierno. Si bien reconoció que numerosos países aplican impuestos a las herencias, subrayó que esa no es una reforma que su administración tenga contemplada impulsar.
Con ello, la presidenta marcó una diferencia pública respecto de la postura defendida por la ministra Lenia Batres y envió una señal de certidumbre sobre la continuidad del régimen fiscal vigente en materia de herencias y legados, un tema que en los últimos días ha generado un amplio debate sobre la redistribución de la riqueza, la progresividad del sistema tributario y los límites entre las atribuciones del Poder Judicial y del Congreso de la Unión.


