*El “R1”, ya había sido identificado públicamente por las autoridades como objetivo y presunto autor intelectual desde noviembre de 2025.
*El autor intelectual del asesinato de Carlos Manzo, fue detenido en 2012 y liberado por un juez en 2022″.
30.07.2026., México.-La investigación por el asesinato de Carlos Manzo Rodríguez, exalcalde de Uruapan, Michoacán, mostró otro vance con la detención de Ramón Ángel “N”, identificado por las autoridades como “R1” y señalado como uno de los presuntos principales responsables de haber ordenado el ataque que terminó con la vida del exedil.
El secretario de Seguridad y Protección Ciudadana, Omar García Harfuch, informó que la captura fue resultado de una investigación de varios meses en la que participaron la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana, el Centro Nacional de Inteligencia, las Fuerzas Especiales del Ejército Mexicano y autoridades de Michoacán.
García Harfuch informó que Ramón Ángel “N” era considerado dirigente de “Los Rs”, una organización criminal con presencia en distintos puntos de Michoacán y Jalisco y vinculada por las autoridades con el Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG).
“Ramón Ángel “N”, alias “R1”, señalado como el autor intelectual del cobarde homicidio del exalcalde de Uruapan, Carlos Manzo, fue detenido después de meses de trabajos de inteligencia e investigación, en una operación de @SSPCMexico y Fuerzas Especiales del Ejército Mexicano
@Defensamx1 con información proporcionada por el Centro Nacional de Inteligencia”, escribió en su cuenta.
El funcionario señaló que esta estructura delictiva tiene actividad en municipios michoacanos como Uruapan, Apatzingán y Morelia, además de mantener operaciones en territorio jalisciense. A “Los Rs” se les relaciona con delitos como extorsión, homicidio y tráfico de drogas.
““R1” es identificado como el principal líder de “Los Rs”, una de las células criminales más violentas vinculadas al CJNG, con operaciones en Apatzingán, Uruapan y Morelia, Michoacán, así como en Jalisco. Esta organización está relacionada con extorsión, homicidios y tráfico de droga, afectando directamente a productores, empresarios y familias de la región”, difundió el secretario de seguridad Nacional.
“R1” no era un nombre desconocido para las autoridades. Su identidad había aparecido en la investigación desde noviembre de 2025, cuando García Harfuch informó sobre la detención de Jorge Armando “N”, alias “El Licenciado”, a quien entonces se identificó como uno de los autores intelectuales del asesinato de Manzo.
En aquella ocasión, el secretario de Seguridad explicó que Jorge Armando “N” había señalado a Ramón Ángel Álvarez Ayala, “R1”, como su superior dentro de la estructura criminal y como la persona que habría ordenado el homicidio.
Con esos antecedentes, la búsqueda de “R1” se convirtió en uno de los objetivos centrales de las autoridades encargadas de esclarecer el crimen. Su captura representa ahora un paso adicional para determinar cómo se habría organizado el ataque, quiénes participaron en su planeación y cuál fue el nivel de responsabilidad de cada integrante de la estructura señalada.
El asesinato de Carlos Manzo ocurrió el 1 de noviembre de 2025, cuando el entonces presidente municipal de Uruapan participaba en las actividades del Festival de Velas, en el centro de la ciudad. El ataque fue cometido en un espacio público y provocó una fuerte conmoción en Michoacán y en el resto del país.
El agresor material fue abatido después del ataque. Se trataba de un adolescente de 17 años identificado por las autoridades como Víctor Manuel “N”. La investigación posterior permitió establecer una presunta cadena de participación que llevó hasta integrantes de una organización criminal con capacidad para planear y ejecutar el atentado.
Manzo había asumido la presidencia municipal de Uruapan como candidato independiente y durante su administración había mantenido un discurso público de confrontación contra las organizaciones criminales que operan en la región. En diversas ocasiones reclamó mayor respaldo de las autoridades estatales y federales frente a la violencia y la extorsión.
La investigación federal también ha puesto atención en la manera en que se habría coordinado el ataque. De acuerdo con las indagatorias dadas a conocer anteriormente, integrantes de la célula criminal habrían mantenido comunicación para seguir los movimientos del alcalde y conocer su ubicación antes de la agresión.
La relevancia de la detención de “R1” va más allá de su presunta participación en el homicidio. Las autoridades lo ubican como uno de los dirigentes de una célula criminal con presencia territorial en una de las zonas más afectadas por la extorsión en Michoacán.
La extorsión se ha convertido en uno de los principales problemas para productores, comerciantes y empresarios de distintas regiones del estado. Las organizaciones criminales utilizan este delito para obtener ingresos constantes y ejercer control sobre actividades económicas y comunidades.
En este escenario, la estructura atribuida a “Los Rs” aparece en las investigaciones como una de las organizaciones que disputan espacios y fuentes de ingresos ilícitos en Michoacán. La presencia de sus integrantes en municipios como Uruapan y Apatzingán resulta relevante debido a la importancia económica y estratégica de esas regiones.
Uruapan, además, es uno de los principales centros económicos de Michoacán y tiene un papel fundamental en la producción y comercialización de aguacate. La presión del crimen organizado sobre productores y empresarios ha sido una de las expresiones más visibles de la violencia que afecta al estado.
El Gobierno federal ha presentado la captura de “R1” como parte de una estrategia basada en inteligencia y coordinación entre instituciones. García Harfuch destacó la participación del Centro Nacional de Inteligencia y de las Fuerzas Especiales del Ejército, además del trabajo conjunto con las autoridades de procuración de justicia y seguridad de Michoacán.
La operación también se integra al denominado Plan Michoacán por la Paz y la Justicia, estrategia federal anunciada para reforzar las acciones de seguridad, investigación y atención de las causas de violencia en la entidad.
Con la detención de Ramón Ángel “N”, las autoridades reportaron que ya son 31 las personas detenidas en relación con el homicidio de Carlos Manzo. La cifra incluye a individuos que, de acuerdo con las investigaciones, tendrían distintos niveles de participación en la preparación, ejecución y encubrimiento del ataque.
Sin embargo, la detención de una persona señalada como presunto autor intelectual no significa que la responsabilidad penal esté jurídicamente establecida. Será durante el proceso judicial cuando la Fiscalía deberá presentar ante un juez los elementos que sustenten las acusaciones y demostrar la participación que atribuye al detenido.
El caso también mantiene abierta una serie de interrogantes sobre la estructura criminal detrás del homicidio y sobre la forma en que fueron reclutados y coordinados los participantes directos del ataque.
La investigación ha avanzado desde el asesinato ocurrido en noviembre de 2025. Primero fueron identificados los participantes inmediatos y posteriormente surgieron nombres relacionados con los niveles superiores de la organización. La ubicación y captura de “R1” representa ahora una oportunidad para que las autoridades intenten reconstruir con mayor precisión la cadena de mando.
La propia trayectoria del detenido ya había sido objeto de atención de las autoridades. En 2025, medios nacionales documentaron que Ramón Ángel Álvarez había sido detenido años antes y posteriormente quedó en libertad. Ese antecedente volvió a cobrar relevancia cuando su nombre apareció en la investigación por el homicidio de Manzo. ([El Universal][4])
El caso Carlos Manzo también ha tenido una dimensión política. Después del asesinato, Grecia Quiroz, viuda del exalcalde, asumió posteriormente la presidencia municipal de Uruapan y ha mantenido públicamente la exigencia de esclarecer el crimen y llevar ante los tribunales a todos los responsables.
La captura de “R1” ocurre, por tanto, nueve meses después del asesinato que sacudió a Uruapan y que convirtió a Carlos Manzo en uno de los símbolos recientes de la lucha política contra el crimen organizado en Michoacán.
Para las autoridades federales, el objetivo inmediato será determinar si la captura permite obtener nueva información sobre la estructura de “Los Rs”, sus vínculos con otras organizaciones criminales y la cadena de decisiones que condujo al ataque contra el exalcalde.
Mientras tanto, la Fiscalía deberá continuar con las diligencias y presentar ante un juez los elementos correspondientes. El siguiente capítulo del caso estará marcado por la situación jurídica de Ramón Ángel “N” y por las pruebas que la autoridad consiga incorporar formalmente a la investigación.
La captura de “R1” no cierra el expediente Carlos Manzo. Por el contrario, abre una nueva etapa en una investigación que busca llegar desde quienes ejecutaron el ataque hasta quienes presuntamente lo ordenaron y coordinaron.


