*Presentan en el Senado el libro No quiero ser la buena, de Patricia Reza.
29.09.2026 Ciudad de México.- Las senadoras Beatriz Robles Gutiérrez y Martha Lucía Mícher Camarena encabezaron la presentación del libro No quiero ser la buena, de Patricia Reza Ríos, texto que busca deconstruir los estereotipos machistas que limitan a las mujeres, impiden el ejercicio de sus derechos, dificultan su independencia y perpetúan los roles que les son impuestos desde la niñez.
La propuesta de la psicóloga y tanatóloga incluye una serie de ejercicios para que ellas puedan “sanar sus heridas”, que se sientan libres y sepan cómo combatir cualquier actitud que no les permita conducirse con seguridad en sus hogares, trabajos y escuelas.
Robles Gutiérrez, legisladora de Morena, consideró que la obra invita a “dejar de medir nuestra dignidad con base en nuestra capacidad de agradar a la sociedad”, a recordar que el machismo es una estructura cultural que podemos deconstruir y dejar de reproducir.
“Debemos de creer en nosotras, nos debemos de apoyar, animarnos, no soportar conductas incómodas, no debe de existir competencia, y eso no quiere decir que, porque otra tenga éxito, las demás no podemos tenerlo también”, agregó.
En ese contexto, recordó que desde 2024, en el Senado se legisló en materia de igualdad sustantiva, por una iniciativa que propuso la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo, para reconocer que este sector de la población pueda decidir qué estudiar, dónde trabajar, participar en política, tener independencia económica, vivir libre de violencia y construir su propio proyecto de vida.
“Reitero nuestro compromiso con una igualdad sustantiva para que no se quede en el texto de la Constitución, sino que se traduzca en autonomía, seguridad, derechos, oportunidades y una vida sin violencia, porque ninguna transformación será completa si no cambia la cultura”.
La senadora Martha Lucía Mícher Camarena, de la misma fracción parlamentaria, señaló que hay instituciones que reproducen la desigualdad: la familia, la religión y la sociedad en general. Por eso es preciso cambiar la forma en que se educa a las niñas y los niños, así como modificar el trato cotidiano hacia las mujeres.
Alertó que hay actos violentos que se presentan con frecuencia, como el que a las chicas, sus novios les revisen sus teléfonos o conversaciones, y eso son actos violentos, que invaden su privacidad, “al rato, él va a ser la pareja o el marido que no te va a dejar salir ni a la esquina”.
Por ello, llamó a las mujeres a alzar la voz, a cuestionar los roles en el hogar, a construir una sociedad igualitaria, a ejercer su libertad y a participar en este tipo de encuentros que buscan reflexionar y actuar de manera distinta.
Patricia Reza Ríos explicó que a las mujeres se les ha enseñado a guardar silencio para no incomodar, porque “mantener la armonía en casa u otros lugares es su responsabilidad” e, incluso, “ser la buena” se ha insertado en su educación como una estrategia de supervivencia.
Indicó que conductas como el perdón impuesto, la culpa y la invalidación de su enojo han moldeado una identidad entrañada para soportar, pero esto no debe ser así, al contrario, deben cuestionarse todo, partir de su realidad actual y buscar las maneras de sanar y de vivir tranquilas en paz y empoderadas.
La senadora Araceli Saucedo Reyes, de Morena, comentó que, con la representación de las mujeres en el Senado y los congresos locales, ahora las mexicanas se sienten identificadas, se definen sus derechos, se plasman en la Constitución y en las diversas leyes.
Agregó que, en el libro, la autora llama a identificar algún episodio que fracturó su seguridad, a trabajar en ello, a seguir ciertos pasos, usar herramientas y redes de apoyo para lograr empoderamiento.

