Emmanuel Macron cuestiona en la ONU la paz proclamada para Gaza

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*El presidente francés sostuvo que la situación humanitaria en el enclave no correspondía con la idea de una paz consolidada y reclamó mantener la presión para garantizar ayuda y una salida política basada en los derechos palestinos y la seguridad de Israel.

22.09.2026 Nueva York.— El presidente de Francia, Emmanuel Macron, cuestionó ante la Asamblea General de las Naciones Unidas la afirmación de que el plan impulsado por Estados Unidos haya conseguido establecer la paz en Gaza y confrontó la presentación hecha horas antes por Donald Trump desde la misma tribuna.

Durante su intervención en el debate general de la 81ª Asamblea General de la ONU, Macron puso el foco en la situación humanitaria de la Franja y sostuvo que no existen elementos suficientes para considerar que el conflicto haya quedado resuelto.

“Esta paz no ha reabierto las vías humanitarias”, afirmó el mandatario francés, quien calificó la situación como un “espectáculo” que, dijo, debería avergonzar a la comunidad internacional.

Las declaraciones se produjeron pocas horas después de que Trump defendiera ante la Asamblea General su plan para Gaza y lo presentara como uno de los principales resultados diplomáticos de su gobierno. De acuerdo con Reuters, el presidente estadounidense aseguró que su iniciativa había permitido poner fin a la guerra y salvar miles de vidas.

Macron cuestionó esa interpretación y señaló que, pese a la proclamación de una paz, no se había restablecido el acceso humanitario al territorio palestino. Su intervención colocó nuevamente la situación de Gaza en el centro del debate de la ONU, donde distintos gobiernos han planteado la necesidad de garantizar el ingreso de asistencia y el respeto al derecho internacional.

El presidente francés también se refirió a Cisjordania. Denunció la violencia y la expansión de asentamientos israelíes y sostuvo que estas acciones afectan las condiciones necesarias para alcanzar una solución política al conflicto.

“Todos estamos comprometidos con la seguridad del pueblo de Israel y con su derecho a existir”, afirmó Macron, pero advirtió que considerar que esa seguridad puede alcanzarse mediante la vulneración de la soberanía de los países vecinos constituye un error que, en su planteamiento, termina debilitando la propia seguridad de Israel.

Macron insistió además en la necesidad de preservar una perspectiva de dos Estados. Su argumento fue que los derechos del pueblo palestino y la seguridad de Israel deben formar parte de una misma salida política, en lugar de tratarse como objetivos incompatibles.

El discurso se produjo un año después de que Francia reconociera oficialmente al Estado palestino. Macron defendió nuevamente esa decisión y rechazó la idea de que el reconocimiento sea únicamente un acto simbólico. “¿Cuál es nuestra credibilidad si continuamos inactivos frente a Gaza?”, preguntó ante los representantes de los Estados miembros.

La postura expresada por Macron coincidió con una advertencia más amplia sobre el deterioro de las condiciones para una solución política. El secretario general de la ONU, António Guterres, había señalado previamente ante la misma Asamblea que la situación en el territorio palestino ocupado seguía marcada por una grave destrucción y pérdida de vidas, mientras que en Cisjordania continuaban la violencia, los desplazamientos y la expansión de asentamientos. Guterres llamó a impedir que desaparezca la posibilidad de una solución de dos Estados.

En su intervención, Macron también defendió el papel de Naciones Unidas y llamó a los gobiernos a no aceptar un orden internacional basado en la fuerza. Su discurso incluyó referencias a Ucrania, al respeto de la Carta de la ONU y a la necesidad de mantener mecanismos multilaterales para enfrentar los conflictos internacionales.

La intervención de Macron representó así una diferencia pública respecto de la lectura presentada por Trump sobre Gaza durante esta jornada de la Asamblea General: mientras el presidente estadounidense describió su iniciativa como un avance diplomático hacia el fin de la guerra, el mandatario francés centró su discurso en la falta de acceso humanitario, la situación en Cisjordania y las condiciones políticas necesarias para una paz duradera.