¿Es hoy la vida más rápida? ¿El tiempo es más breve?

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*NEMESIS

/ Fernando Meraz Mejorado /

La vida avanza, o eso nos parece, a un ritmo de vértigo cada vez más acelerado. Eso nos apabulla, nos aflige porque no encontramos como explicar esta sensación.

Es una de las experiencias más misteriosas y universales: el reloj marca lo mismo, pero nuestra mente siente que el tiempo se acelera o se detiene.

¿Por qué ocurre?, dicen los que saben que, a pesar de las hipótesis que atribuyen a los efectos de las tormentas solares, punto que tiene cierto sentido de veracidad por las evidencias científicas que lo apuntalan
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Otra corriente expone que el cerebro procesa nuevas experiencias grabando muchísimos detalles —por eso los viajes o días inolvidables parecen durar mucho más. Cuando uno vive en rutina, el cerebro deja de registrar cada momento: guarda menos recuerdos, y al mirar atrás, todo se siente comprimido, como si hubiera pasado en un suspiro.
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Otra tesis lo explica por la edad y la memoria: Cuantos más años tenemos, menor proporción representa un año en nuestra vida. A los 5 años, un año = 20% de tu vida; a los 50, solo = 2%. La mente “escala” el tiempo, y eso lo hace sentir más corto.
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Otros científicos recurren a la atención y emoción: Cuando uno está absorto, concentrado o muy feliz, el cerebro no presta recursos a medir el tiempo: Se percibe fugaz, etéreo.
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En cambio, el aburrimiento, el dolor o el miedo hacen que el cerebro vigile cada instante y el tiempo parezca eterno.

Ítem más: Nuestro reloj interno, nuestro propio reloj biológico, que forman ritmos circadianos también varía según el cansancio, la temperatura corporal, la dopamina y la adrenalina: estos neurotransmisores “aceleran” o “ralentizan” nuestra percepción.
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En realidad el tiempo que sentimos y vivimos no es el del reloj, sino el del recuerdo. Dice el neurocientífico David Eagleman: “El tiempo no se mide, se recuerda”. Cuanto menos nueva información recibimos, menos marcas deja en la memoria —y al final, el periodo se siente breve. Por eso se dice: “la vida se mide por la cantidad de cosas nuevas que vivimos, no por los años”