FBI frustra atentado contra Trump durante celebración por sus 80 años

*Era un complot con drones y francotiradores en uno de los festejos del Presidente de Estados Unidos

16.06.2026 Washington, D.C.- Las autoridades federales de Estados Unidos informaron este martes sobre la desarticulación de un presunto complot terrorista que buscaba atacar una celebración realizada en la Casa Blanca con motivo del cumpleaños número 80 del presidente estadounidense, Donald Trump. De acuerdo con el Buró Federal de Investigaciones (FBI), los sospechosos planeaban utilizar drones cargados con explosivos y posteriormente abrir fuego con rifles de precisión contra los asistentes al evento.

La revelación fue realizada por el director del FBI, Kash Patel, quien aseguró que una operación coordinada entre agencias federales permitió neutralizar la amenaza antes de que pudiera ejecutarse. Las investigaciones derivaron en la detención de al menos cinco personas, mientras que las autoridades mantienen abiertas diversas líneas de investigación para localizar a otros posibles involucrados.

Según documentos judiciales y reportes divulgados por las autoridades, el plan consistía en lanzar drones con explosivos contra áreas cercanas al recinto donde se realizaba el espectáculo principal. Una vez provocada la evacuación y el caos entre los asistentes, francotiradores apostados en distintos puntos abrirían fuego contra la multitud y contra objetivos considerados de alto valor político y económico.

La celebración, denominada “UFC Freedom 250”, se llevó a cabo el pasado 14 de junio en los jardines de la Casa Blanca y formó parte de los festejos por el cumpleaños de Trump y las conmemoraciones del 250 aniversario de la independencia estadounidense. El evento reunió a miles de personas, incluyendo funcionarios, empresarios, invitados especiales y figuras del deporte de combate. Para la ocasión fue instalado un octágono profesional y una estructura monumental que convirtió los jardines presidenciales en una arena de artes marciales mixtas sin precedentes en la historia de la residencia presidencial.

Las investigaciones apuntan a que los presuntos responsables se comunicaban mediante aplicaciones cifradas y compartían mapas, rutas de escape, ubicaciones estratégicas y posibles objetivos. El FBI aseguró que detectó conversaciones en las que los integrantes discutían detalles operativos para ejecutar el ataque y escapar posteriormente de la zona.

Uno de los principales detenidos es Tycen Proper, de 19 años, arrestado en Ohio. De acuerdo con la declaración jurada presentada por agentes federales, el joven habría participado en grupos radicalizados que discutían acciones violentas contra el Gobierno estadounidense. Durante cateos realizados en su domicilio fueron encontradas municiones, equipo táctico y otros materiales que fortalecieron las sospechas de los investigadores.

Las autoridades señalaron que la clave para descubrir la conspiración fue la denuncia realizada por la madre de uno de los involucrados, quien alertó sobre comportamientos preocupantes y la adquisición de armamento. Esa información permitió al FBI iniciar una investigación acelerada y desplegar operativos en varios estados antes de la celebración.

El Servicio Secreto estadounidense subrayó que, pese a la gravedad de la amenaza, el evento nunca estuvo realmente en riesgo gracias a la intervención anticipada de los organismos de seguridad. Sin embargo, funcionarios federales reconocieron que la magnitud de la operación demuestra el creciente desafío que representan los ataques con drones y las amenazas coordinadas contra figuras políticas de alto perfil.

Durante una comparecencia ante medios en el marco de la cumbre del G7, Trump afirmó que no había sido informado previamente de los detalles del complot frustrado. No obstante, el caso volvió a colocar en el centro del debate la seguridad presidencial en Estados Unidos.

El incidente se suma a una serie de amenazas y episodios de seguridad registrados en torno a Trump durante los últimos años. Entre ellos destacan el atentado sufrido durante la campaña presidencial de 2024 en Pensilvania, diversos intentos frustrados posteriores y un incidente armado ocurrido en abril de 2026 durante la tradicional cena de corresponsales de la Casa Blanca, que obligó a evacuar al mandatario.

Analistas de seguridad consideran que el caso representa uno de los complots más sofisticados descubiertos recientemente contra un presidente estadounidense, debido a la combinación de drones explosivos, vigilancia previa, logística interestatal y la participación de un grupo numeroso de personas. Las autoridades federales mantienen abierta la investigación para determinar el alcance total de la red y establecer si existieron más financistas o colaboradores detrás de la conspiración.