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01.08.2026 Estado de México.- La situación jurídica del empresario regiomontano Raúl Rocha Cantú volvió a complicarse luego de que la Fiscalía General de la República (FGR) solicitara una nueva orden de aprehensión en su contra por su presunta participación en una estructura dedicada a operaciones con recursos de procedencia ilícita, en una investigación distinta a la que desde 2025 lo vincula con una presunta red de delincuencia organizada relacionada con el tráfico de armas y el contrabando de hidrocarburos.
La nueva acción judicial fue promovida ante un juez del Centro de Justicia Penal Federal con sede en el penal federal del Altiplano, en el Estado de México. De acuerdo con las investigaciones ministeriales, la FGR sostiene que existen indicios de que Rocha Cantú habría participado en una red financiera utilizada para ocultar el origen de recursos presuntamente ilícitos mediante diversas operaciones patrimoniales y movimientos económicos.
Entre las pruebas presentadas por la Fiscalía figuran adquisiciones de bienes inmuebles realizadas mediante cheques de caja y otras operaciones que forman parte de las indagatorias sobre un posible esquema de lavado de dinero.
Este nuevo expediente es independiente de la investigación abierta desde finales de 2025, cuando las autoridades federales señalaron al empresario como uno de los presuntos líderes de una organización dedicada al tráfico ilegal de armas y al denominado “huachicol fiscal”, consistente en el ingreso irregular de combustibles al país para evadir impuestos. Según las pesquisas, la organización habría introducido hidrocarburos desde Guatemala para su distribución en distintas entidades del país.
En aquella investigación, Rocha Cantú obtuvo inicialmente un criterio de oportunidad al aceptar colaborar con la Fiscalía como testigo, figura jurídica que permite a un imputado recibir beneficios procesales a cambio de aportar información relevante para desarticular organizaciones criminales o esclarecer delitos de mayor impacto. Sin embargo, ese beneficio quedó en entredicho cuando, de acuerdo con la FGR, el empresario dejó de acudir a diversas comparecencias programadas por el Ministerio Público Federal, incumpliendo las condiciones establecidas para mantener dicho acuerdo.
La Fiscalía sostiene que Rocha Cantú fue citado para ampliar su declaración, pero no se presentó a las diligencias, por lo que solicitó la reactivación de las acciones penales en su contra. Aunque posteriormente promovió diversos recursos legales y obtuvo suspensiones provisionales mediante juicios de amparo, la dependencia federal mantiene abiertas las investigaciones y continúa buscando su localización.
Raúl Rocha Cantú adquirió notoriedad internacional en 2024 al convertirse en accionista mayoritario y presidente de la organización Miss Universo, una de las franquicias de certámenes de belleza más importantes del mundo. Desde entonces encabezó una estrategia para fortalecer la presencia global del concurso y ampliar sus actividades comerciales, además de impulsar nuevas alianzas internacionales. Su participación en la organización colocó su nombre en el ámbito del entretenimiento y los negocios internacionales, muy lejos de los reflectores judiciales que hoy enfrenta.
Antes de su incursión en Miss Universo, Rocha Cantú desarrolló negocios en sectores como energía, manufactura, aviación, tecnología y servicios. Originario de Monterrey, Nuevo León, construyó durante más de tres décadas un conglomerado empresarial que le permitió consolidar inversiones tanto en México como en el extranjero.
Las investigaciones de la FGR forman parte de una estrategia más amplia para combatir estructuras financieras presuntamente utilizadas por organizaciones dedicadas al tráfico de combustibles, una actividad ilícita que en los últimos años ha generado pérdidas multimillonarias para el Estado mexicano y ha derivado en múltiples procesos penales contra empresarios, funcionarios públicos y operadores logísticos.
Hasta el momento, la Fiscalía General de la República no ha informado si el juez federal ya resolvió la solicitud de la nueva orden de aprehensión ni si ésta ha sido concedida. En caso de ser autorizada, se sumaría a las acciones judiciales que pesan sobre el empresario, quien continúa enfrentando investigaciones federales por distintos delitos relacionados con presuntas operaciones del crimen organizado y lavado de dinero. Como en todo proceso penal, Rocha Cantú conserva la presunción de inocencia mientras no exista una sentencia firme en su contra.


