* Y al desarme nuclear de Irán.
01.08.2026., EUA.- El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, aseguró que decidió cancelar un nuevo ataque militar contra Irán con el objetivo de dar oportunidad a un acuerdo que permita poner fin a la escalada de tensiones en Medio Oriente. Sin embargo, dejó claro que la suspensión de la ofensiva está condicionada a que Teherán acepte la reapertura “inmediata, completa y segura” del estrecho de Ormuz, una de las rutas marítimas más estratégicas para el comercio mundial de petróleo.
A través de un mensaje difundido en su red Truth Social, Trump afirmó que Irán y otros países de la región solicitaron a Washington detener temporalmente la ofensiva militar para facilitar las negociaciones. Según el mandatario, aceptó suspender el ataque “por el beneficio futuro del mundo” y para dar una oportunidad a que Irán pueda alcanzar un acuerdo que garantice la estabilidad regional.
El presidente estadounidense sostuvo que el eventual pacto incluiría dos condiciones centrales: la reapertura total del estrecho de Ormuz y el fin de lo que calificó como la amenaza nuclear iraní. Advirtió que la suspensión de las operaciones militares dependerá de que las negociaciones avancen con rapidez y produzcan resultados concretos.
El estrecho de Ormuz es considerado uno de los corredores marítimos más importantes del planeta. Localizado entre Irán y Omán, conecta el Golfo Pérsico con el mar Arábigo y por él transita aproximadamente una quinta parte del petróleo comercializado a nivel mundial. Cualquier interrupción en esa vía tiene efectos inmediatos sobre los mercados internacionales de energía y el precio del crudo.
La decisión de Trump se produce después de varios meses de enfrentamientos entre Estados Unidos, Israel e Irán, un conflicto que ha incluido ataques contra instalaciones militares, infraestructura estratégica y embarcaciones comerciales en el Golfo Pérsico. La persistencia de la violencia ha elevado el riesgo de una crisis energética global y ha generado preocupación entre los principales países importadores de petróleo.
De acuerdo con la versión de la Casa Blanca, varios aliados de Washington en Medio Oriente, entre ellos Arabia Saudita, impulsaron un esfuerzo diplomático para evitar una nueva escalada militar. El príncipe heredero saudita, Mohammed bin Salman, habría advertido a Trump sobre el riesgo de represalias iraníes contra instalaciones energéticas en la región, lo que influyó en la decisión de privilegiar la negociación.
No obstante, desde Teherán el panorama es distinto. Autoridades iraníes reiteraron que cualquier nueva agresión estadounidense recibirá una respuesta “decisiva”, al tiempo que insistieron en que mantienen su capacidad de represalia contra objetivos militares y energéticos en la región. La postura iraní mantiene la incertidumbre sobre la viabilidad de un acuerdo inmediato.
La administración Trump también informó que Israel respaldó la decisión de suspender temporalmente nuevas acciones militares mientras avanzan las conversaciones. El mandatario expresó confianza en que sus negociadores, entre ellos Steve Witkoff, Marco Rubio y Jared Kushner, puedan concretar un entendimiento que permita desactivar el conflicto y restablecer la navegación por Ormuz.
Mientras continúan los contactos diplomáticos, Estados Unidos mantiene la presión sobre Irán y no descarta reanudar las operaciones militares si las negociaciones fracasan. La evolución de las conversaciones será determinante no sólo para la seguridad de Medio Oriente, sino también para la estabilidad de los mercados internacionales, que permanecen atentos al futuro del estrecho de Ormuz, considerado un punto clave para el suministro energético mundial.


