*El caso desata indignación nacional e internacional por brutalidad y fuga de la presunta responsable.
27.04.2026 Ciudad de México.- La Fiscalía General de la República (FGR) activó mecanismos de búsqueda internacional y solicitó formalmente a Interpol la emisión de una ficha roja contra Erika María “N”, señalada como presunta responsable del feminicidio de Carolina Flores Gómez, ex reina de belleza de Baja California asesinada el pasado 15 de abril en un departamento de Polanco, en Ciudad de México, en uno de los casos de violencia de género más impactantes y mediáticamente expuestos de las últimas semanas en el país.
La solicitud internacional ocurre luego de que la mujer, de 63 años, permaneciera prófuga desde el día del crimen, cuando presuntamente asesinó a tiros a su nuera dentro del domicilio familiar y posteriormente escapó antes de la llegada de las autoridades. La ficha roja permitiría su localización y captura provisional en cualquiera de los 196 países miembros de Interpol, con fines de extradición hacia México.
Carolina Flores Gómez, de 27 años, ex Miss Baja California y figura reconocida en certámenes de belleza regionales, fue asesinada dentro del departamento donde residía con su esposo Alejandro “N” y su hijo de ocho meses. De acuerdo con las investigaciones ministeriales, el crimen ocurrió durante una discusión entre Carolina y su suegra, Erika María, quien había viajado desde Baja California a la capital días antes. Imágenes captadas por una cámara de monitoreo para bebés registraron parte del ataque, incluyendo la discusión previa y múltiples disparos. La necropsia reveló múltiples heridas de bala, principalmente en cabeza y torso.
Uno de los aspectos que más indignación ha generado es que Alejandro “N”, esposo de la víctima e hijo de la principal sospechosa, se encontraba en el domicilio al momento del feminicidio, junto con el bebé de la pareja. Según la carpeta de investigación, aunque identificó a su madre como autora material del crimen, permitió su huida y tardó casi 24 horas en presentar la denuncia formal ante la Fiscalía, lo que abrió una intensa controversia pública sobre posible omisión, encubrimiento o negligencia. Hasta ahora, las autoridades no lo han imputado penalmente, pero su conducta continúa bajo fuerte escrutinio social.
El caso inicialmente fue investigado como homicidio doloso, decisión que provocó protestas de colectivos feministas, familiares y organizaciones civiles, quienes exigieron la reclasificación inmediata bajo protocolo de feminicidio. La presión social llevó a las autoridades a modificar la investigación y emitir posteriormente una orden de aprehensión contra Erika María “N”.
Las investigaciones también han revelado antecedentes de conflictos familiares entre víctima y agresora. Testimonios de la madre de Carolina, Reyna Flores, indican que la relación entre ambas se deterioró gravemente tras el embarazo de Carolina y su mudanza a Ciudad de México en diciembre de 2025. Según declaraciones públicas, existían tensiones persistentes, control familiar y conflictos emocionales dentro del núcleo doméstico.
Erika María “N”, quien tuvo participación previa en política local en Ensenada como ex candidata municipal, abandonó el inmueble tras el crimen y desde entonces evade la justicia. Las autoridades mexicanas consideran probable que haya intentado salir del país o utilizar redes de apoyo para ocultarse, razón por la cual la FGR elevó el caso al plano internacional mediante cooperación con Interpol.
El feminicidio de Carolina Flores se convirtió rápidamente en símbolo de la violencia machista y familiar que persiste en México, particularmente por la crudeza del asesinato, el entorno doméstico en que ocurrió, la presencia del hijo menor de edad y las presuntas fallas institucionales en la reacción inicial. Marchas, protestas y campañas en redes sociales bajo exigencias de justicia se han multiplicado en Baja California, Ciudad de México y otras entidades.
La emisión de una ficha roja no constituye una sentencia, pero sí representa uno de los instrumentos de búsqueda internacional más severos disponibles para la localización de prófugos por delitos graves. En caso de ser detenida fuera del país, Erika María “N” enfrentaría procedimientos de extradición para responder ante tribunales mexicanos por el delito de feminicidio.
A casi dos semanas del asesinato, el caso continúa provocando indignación nacional no solo por la brutalidad del crimen, sino por las interrogantes sobre cómo una presunta feminicida logró escapar tras cometer el asesinato en uno de los sectores más vigilados de la capital y por las omisiones que pudieron facilitar su fuga.
La búsqueda internacional de Erika María “N” marca una nueva fase en uno de los casos más estremecedores de violencia de género registrados este año en México, mientras familiares, colectivos y sociedad civil mantienen la exigencia de justicia plena para Carolina Flores Gómez.












