“¡Fuera el PAN!”: trabajadores del IMSS expulsan a Jorge Romero de su plantón y rechazan su respaldo político

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22.10.2026., Ciudad de México.- “¡Fuera el PAN, fuera el PAN!”, “¡oportunistas!” y “¡rateros!” fueron algunas de las consignas con las que trabajadores del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) rechazaron la presencia del dirigente nacional del Partido Acción Nacional (PAN), Jorge Romero Herrera, y de un grupo de legisladores que acudió este miércoles 21 de octubre al plantón instalado frente a las oficinas centrales del organismo, sobre Paseo de la Reforma.

La comitiva panista llegó al lugar para denunciar las deficiencias del sistema de salud, exigir la renuncia del director general del IMSS, Zoé Robledo, y ofrecer respaldo a las demandas laborales de los manifestantes. Sin embargo, su presencia provocó una confrontación con los trabajadores, quienes acusaron al partido de intentar apropiarse de un movimiento que, sostienen, debe mantenerse independiente de intereses partidistas.

Al concluir la conferencia de prensa, los inconformes increparon a Romero y a sus acompañantes. Los manifestantes recordaron las modificaciones al régimen de jubilaciones y pensiones que afectaron a trabajadores del Seguro Social durante gobiernos anteriores y cuestionaron la intención del PAN de presentarse ahora como aliado de sus demandas.

Ante los reclamos, Romero respondió desde el micrófono que era lamentable que los trabajadores rechazaran el apoyo que, según dijo, buscaba brindarles. También insinuó que su reacción obedecía a instrucciones del director del instituto.

“Con todo y todo, a los primeros que vamos a apoyar es a ustedes”, afirmó el dirigente panista. En otro momento, al dirigirse a uno de los manifestantes, añadió: “A ti te vamos a apoyar. Bendiciones”.

Sus declaraciones no lograron contener la inconformidad. Los trabajadores insistieron en que no querían la intervención de partidos políticos en su protesta y exigieron a los panistas retirarse del lugar.

La tensión aumentó cuando Romero y parte de su comitiva intentaron abordar una camioneta para abandonar la zona. Los manifestantes rodearon el vehículo y se registraron empujones, jaloneos e intercambios de gritos entre trabajadores y algunos integrantes del grupo panista. Finalmente, los representantes del partido se retiraron.

Entre quienes acompañaron al dirigente estuvieron la diputada federal Kenia López Rabadán y el vocero panista Jorge Triana. Otros integrantes de la comitiva permanecieron en el sitio durante los momentos de mayor tensión.

La confrontación ocurrió mientras los trabajadores mantenían un campamento frente a la sede nacional del IMSS para exigir un incremento salarial mayor, mejores condiciones laborales, contratación de personal, abastecimiento de medicamentos e insumos y cambios en la representación sindical.

El rechazo al PAN estuvo vinculado también con el reclamo histórico sobre el régimen de jubilaciones y pensiones. Los manifestantes cuestionaron que el partido ofreciera apoyo a sus demandas sin hacerse cargo de las decisiones adoptadas durante sus gobiernos que, desde su perspectiva, perjudicaron sus derechos laborales.

La protesta se desarrolla en medio del desacuerdo de un sector de trabajadores con la propuesta salarial presentada por el IMSS. El nuevo ofrecimiento contempla un incremento global de 8 por ciento, dividido en 4 por ciento directo al salario tabular y otro 4 por ciento en ayuda para renta de casa habitación. Los grupos disidentes consideran que el planteamiento no satisface su exigencia de un aumento de 10 por ciento directo al salario.

Además del incremento, demandan la convocatoria a un congreso sindical extraordinario y la destitución de Rafael Olivos Hernández, secretario general del Sindicato Nacional de Trabajadores del Seguro Social, al que cuestionan por su actuación durante las negociaciones.

Por su parte, Romero sostuvo que el PAN respaldaría las exigencias de los trabajadores desde sus bancadas legislativas y gobiernos estatales. También presentó una serie de demandas dirigidas al gobierno federal, entre ellas mejorar el abasto de medicamentos, equipar los hospitales, aumentar el presupuesto destinado a salud y abrir una mesa de negociación con los sectores inconformes.

No obstante, la respuesta de los manifestantes dejó claro que el ofrecimiento de respaldo no fue recibido como una muestra de solidaridad. Los trabajadores insistieron en que su movimiento no debe convertirse en una plataforma de oposición ni ser utilizado para promover los intereses de una fuerza política.

El episodio exhibió la distancia entre la intención del PAN de capitalizar públicamente las deficiencias del sistema de salud y la postura de los trabajadores que buscan mantener el control de sus propias demandas. Para los manifestantes, el conflicto no se limita a la administración actual del IMSS: también incluye decisiones laborales de gobiernos anteriores y el papel que han desempeñado las dirigencias sindicales.

La protesta continuará mientras los grupos inconformes consideran que no existen respuestas suficientes a sus exigencias. El nuevo incremento salarial no ha cerrado la disputa y la confrontación con el PAN añadió otro elemento a un movimiento que reclama mejores ingresos, condiciones dignas de trabajo y autonomía frente a los partidos políticos.