*Mujeres y Política.
/Soledad Jarquín Edgar/
SemMéxico.- La mayoría de las y los mexicanos somos apasionados del futbol y, esa pasión, es todavía más desbordada cuando se trata de una copa mundial como la que está por suceder, que por cierto será la tercera que organizan en este país, aunque ahora la tendrá que compartir los partidos con Estados Unidos de Norteamérica y Canadá. Por lo pronto, el partido inaugural y en las tres sedes mexicanas, Ciudad de México, Monterrey y Guadalajara habrá solo 13 partidos de un total de 104.
México 1970, México 1986 y ahora México 2026 son las tres copas mundiales que han pasado por el suelo mexicano, para quienes lo vimos y vivimos hoy notamos una diferencia. Algo cambió, el popular juego se puso rudo en relación con los precios y, peor aún, hoy las y los aficionados se dividirán en dos grupos, los pudientes totales y los comunes mortales no pudientes.
Estos últimos acudirán a los estados en sitios donde todo se verá lejano y los pudientes tendrán baño, catering de comida y bebidas alcohólicas, eso para justificar los precios inalcanzables porque hay una tremenda especulación por parte de la FIFA, de acuerdo con periodistas especializadas y especializados, recientemente supimos que un boleto para la final costará 11 mil dólares.
En casa, el futbol era parte de nuestras vidas, a mi papá le encaba ese deporte, además de médico lo promovía entre la juventud, así que jugábamos cada domingo mujeres y hombres al parejo. Hace 56 años era una niña, en Oaxaca la televisión en blanco y negro era una novedad y fue nuestro estadio para ver el triunfo de la inigualable selección de Brasil, con jugadores como Edson Arantes Do Nascimento “Pelé”.
En 1986, hace 40 años, ya trabajaba como periodista, lo viví con mucha intensidad y de nuevo fue un país de América quien se coronó campeón, me refiero a Argentina, con otro gran jugador, Diego Armando Maradona.
Las mujeres fuimos convidadas de piedra en ese deporte por muchos años, ahora tenemos una arbitra que va a participar en el mundial como silbante central, Katia Itzel García Mendoza, y como muestra un botón: solo seis mujeres participarán en la Copa mundialista.
Hoy me preocupa mucho el sentido que tomó este mundial, sobre todo en un país con una gravísima crisis de impunidad y de inseguridad que pone en jaque todos los demás asuntos que hagan o dejen de hacer los gobiernos.
Durante más de un año se han “embellecido” las tres sedes mundialistas: Ciudad de México, Guadalajara y Monterrey, con cirugías urbanas que van desde construcciones de infraestructura vial y turística hasta una que otra manita de gato, la inversión supera los 31 mil millones de pesos.
Los tres gobiernos esperan la llegada de miles de visitantes, por ejemplo, en Guadalajara -según el Economista- estarán 2.5 millones de personas durante los 39 días que dura la contienda, aunque en esa sede sólo se tienen previstos cuatro partidos. En la ciudad de México se esperan 5.5 millones de visitantes y en Monterrey otros dos millones de personas.
Crece la preocupación sin duda ante las medidas que hace unos días planteó la jefa de gobierno de la Ciudad de México, so pretexto de un mundial verde. Clara Brugada propone que la gente no salga de sus casas durante la fiesta futbolera, se trata de un confinamiento futbolero, que la gente no salga a trabajar y que trabaje desde casa, y todo el estudiantado tomará clases a larga distancia.
La rechifla no se hizo esperar, imagínense que, en un país futbolero, llevan el mundial a tú ciudad y luego te dicen que no salgas ni de chiste. Lo cierto es que quizá la cuidad de México ya no esté para estos trotes, por todos lados está desbordada, en el tránsito vehicular, el transporte público, los servicios básicos, la inseguridad que no canta mal las rancheras y las ineficientes respuestas de la autoridad frente a la violencia contra las mujeres.
Lo otro que seguramente no midió Clara Brugada fue la reacción que produce el futbol en los hombres, que va de la euforia hasta el dolor si el resultado no favorece a los aficionados, que ya no sólo tienen como favorita a la selección nacional sino que tienen una segunda opción en cualquiera de las potencias futboleras que vienen. El peligro es eminente para las mujeres y nadie está haciendo acciones de prevención de la violencia, cierto, ni idea tienen.
Me pregunto si nadie le dijo a la jefa de gobierno lo que sucedió durante el confinamiento sanitario por la pandemia de COVID en 2020 y 2021, entonces fueron varios meses, dirán, cómo haya sido, lo cierto es que la violencia familiar creció, como lo denunciaron las organizaciones no gubernamentales feministas.
En el mes de abril de 2020, se registraron un total de 103 mil 117 llamadas al 911, relacionadas con violencia sexual, familiar y contra las mujeres y la Red Nacional de Refugios brindó atención a 12 mil 710 mujeres, niñas y niños a través de las llamadas y mensajes de auxilio, datos obtenidos de la publicación Las dos pandemias, violencia contra las mujeres en México en contextos de pandemia. La Secretaría de Gobernación, por ejemplo, en una reunión realizada en abril de 2020, del Consejo Ciudadano para la Seguridad y Justicia de la Ciudad de México reconoció que 9 de cada 10 mujeres fueron violentadas durante la pandemia.
Solo hay que recordarle a Clara Brugada que el encierro o confinamiento futbolero, el alcohol y el futbol potencian la violencia contra las mujeres, algo que me queda claro no habían pensado.












