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17.05.2026. Ciudad de México.- Esta semana la Selección Mexicana de Gimnasia Rítmica enfrentó una de las crisis internas más delicadas de los últimos años luego de que varias de sus integrantes denunciaran públicamente presuntos actos de violencia psicológica, intimidación y maltrato durante su proceso de preparación rumbo a los Juegos Centroamericanos y del Caribe Santo Domingo 2026 y el siguiente ciclo olímpico.
Las atletas Adirem Tejada Amaro, Julia Gutiérrez Pereyra, Dalia Alcocer Piña y Kimberly Salazar difundieron un videomensaje conjunto en el que señalaron que viven bajo un ambiente de presión extrema y miedo constante a represalias, situación que, afirmaron, ha afectado seriamente su salud emocional, estabilidad personal y desempeño deportivo.
En el mensaje, las gimnastas sostuvieron que decidieron hacer públicas las condiciones que enfrentan debido a que las vías internas no les han ofrecido soluciones ni garantías de protección. Las deportistas aseguraron que han sido sometidas a prácticas que vulneran su dignidad y bienestar psicológico dentro del alto rendimiento.
“Estamos cansadas de callar por miedo”, expresaron en el video difundido en redes sociales, donde también señalaron que la situación ha derivado en ansiedad, desgaste emocional y temor a perder sus lugares dentro de la selección nacional.
Las deportistas no detallaron de manera pública todos los episodios denunciados ni identificaron directamente a los responsables, aunque dejaron entrever que los señalamientos involucran dinámicas internas dentro del cuerpo técnico y del entorno federativo de la gimnasia rítmica mexicana.
El caso ha generado fuerte impacto en el ámbito deportivo nacional debido a que varias de las denunciantes forman parte del grupo que en los últimos años devolvió protagonismo internacional a México en la gimnasia rítmica. La selección nacional consiguió resultados históricos durante el ciclo olímpico rumbo a París 2024, incluyendo medallas en Copas del Mundo, clasificaciones inéditas y una mayor presencia en competencias internacionales.
La disciplina también cobró notoriedad pública en 2023, cuando el equipo mexicano quedó varado en Israel en medio del conflicto armado en la Franja de Gaza, episodio que generó atención internacional y abrió un debate sobre el respaldo gubernamental al deporte de alto rendimiento.
Tras difundirse las denuncias, organizaciones vinculadas al deporte y usuarios en redes sociales exigieron la intervención inmediata de la Comisión Nacional de Cultura Física y Deporte (Conade), así como de la Federación Mexicana de Gimnasia, para investigar las acusaciones y garantizar la integridad de las atletas.
Hasta el momento, ni la Conade ni la Federación Mexicana de Gimnasia habían emitido una postura oficial detallada sobre las denuncias de violencia psicológica denunciadas por las seleccionadas nacionales.
Blajaith Aguilar Rojas fue removida de su cargo como entrenadora de la Selección Nacional de Gimnasia Rítmica, luego de la denuncia hecha por cuatro integrantes del equipo que denunciiaron el maltrato y falta de apoyo durante el ciclo olímpico.
La Federación Mexicana de Gimnasia (FMG), con el aval del Comité Olímpico Mexicano (COM), asi lo decidió la determinación tras el video difundido en redes sociales por las seleccionadas, quienes exhibieron el maltrato al que estaban siendo sometidas.
La situación pone en los reflectores las condiciones que enfrentan atletas mexicanas dentro de estructuras deportivas de alto rendimiento, especialmente en disciplinas donde históricamente han existido denuncias sobre control extremo del peso, presión emocional, aislamiento y prácticas consideradas abusivas.
En distintos países, federaciones de gimnasia han sido señaladas durante la última década por casos similares. En Estados Unidos, el escándalo de abusos sexuales encabezado por Larry Nassar derivó en profundas reformas institucionales; mientras que en Europa y América Latina varias atletas olímpicas han denunciado violencia psicológica sistemática dentro de programas de entrenamiento de élite.
Especialistas en psicología deportiva han advertido que las prácticas de humillación, intimidación o control emocional pueden provocar daños severos en atletas jóvenes, incluyendo depresión, trastornos alimenticios, ansiedad y abandono prematuro de sus carreras deportivas.
Las gimnastas mexicanas afirmaron que su decisión de hablar públicamente busca no sólo proteger su integridad, sino evitar que nuevas generaciones enfrenten las mismas condiciones dentro del sistema deportivo nacional.
El conflicto ocurre en un momento clave para la gimnasia rítmica mexicana, que se encuentra en proceso de renovación rumbo a Santo Domingo 2026 y posteriormente hacia los Juegos Olímpicos de Los Ángeles 2028, donde México busca consolidar el crecimiento competitivo alcanzado en años recientes.












