Gobierno de Colombia impide entrada de rescatistas del ejército mexicano: Presidenta

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*Claudia Sheinbaum dice que exigieron “otra certificación”

13.08.2026 Ciudad de Mexico – La ayuda mexicana para Colombia tras el terremoto de magnitud 7.4 que golpeó al país sudamericano el pasado lunes quedó parcialmente limitada por una condición del gobierno colombiano: la brigada de rescatistas de la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena) no fue autorizada para ingresar a las zonas afectadas porque las autoridades solicitaron una certificación adicional a las que ya tienen.

La presidenta Claudia Sheinbaum Pardo confirmó este jueves que los militares mexicanos especializados en búsqueda y rescate permanecen preparados para viajar, pero no han podido incorporarse a las labores de auxilio debido a que Colombia pidió acreditar nuevamente sus capacidades.

La aclaración resulta relevante porque un día antes se había informado que el contingente mexicano viajaría junto con la ayuda humanitaria enviada por México. Sheinbaum explicó que esa versión fue corregida después de recibir información más precisa durante la reunión del Gabinete de Seguridad.

“Pidieron certificación por parte de Colombia, están certificados pero ahora piden otra certificación”, explicó la presidenta durante su conferencia de este jueves 13 de agosto.

La mandataria agregó que, pese a la negativa para permitir el ingreso de los rescatistas militares, México mantiene activo el puente de ayuda humanitaria y continúa enviando los insumos solicitados por las autoridades colombianas.

“Estamos llevando a través de aviones Hércules despensas, insumos médicos y otras cosas que solicitan”, señaló.

Sheinbaum insistió en que México no pretende imponer su ayuda y que corresponde al gobierno de Colombia decidir qué tipo de asistencia acepta en medio de la emergencia.

“Nosotros ofrecemos nuestra solidaridad y depende del país que necesita el apoyo si decide recibirlo o no”, afirmó.

La presidenta también rechazó que el episodio represente un conflicto diplomático entre México y Colombia. Su explicación fue que la decisión corresponde exclusivamente a las autoridades colombianas responsables de coordinar la respuesta al desastre.

“No es un conflicto, no hay ningún problema”, sostuvo Sheinbaum.

La mandataria precisó que México continuará dispuesto a enviar a sus especialistas en caso de que Colombia modifique su solicitud y autorice su participación.

“Ahí donde requieran apoyo, vamos a estar”, dijo, al recordar que los equipos mexicanos han participado en emergencias internacionales.

De acuerdo con la información difundida por la Presidencia y con las declaraciones de Sheinbaum, la brigada de la Sedena cuenta con certificaciones y experiencia internacional. La presidenta aseguró que sus integrantes han participado en operaciones de auxilio en numerosos países.

“Han ido a 98 países a rescatar y a trabajar por la gente, solidariamente”, afirmó.

La experiencia mexicana no es menor. El país desarrolló buena parte de sus capacidades de protección civil y búsqueda y rescate después del terremoto del 19 de septiembre de 1985, cuando la Ciudad de México quedó devastada y miles de personas participaron espontáneamente en las labores para localizar y sacar sobrevivientes de edificios colapsados.

A partir de esa experiencia, las Fuerzas Armadas desarrollaron capacidades específicas para responder ante terremotos, huracanes, inundaciones y otros desastres. El Plan DN-III-E de la Defensa y el Plan Marina se convirtieron en mecanismos permanentes de atención a emergencias, tanto dentro como fuera del país.

La propia Sheinbaum ha destacado anteriormente que esa preparación permite a México actuar rápidamente cuando ocurre una catástrofe en otra nación.

“Hay mucha experiencia con el Plan Marina y el DN-III; hay mucha capacitación, formación, hay un trabajo que ya tiene muchos años y, sobre todo, la actitud solidaria y profesional”, expresó este jueves al defender las capacidades de los equipos mexicanos.

El antecedente inmediato es significativo. En junio, México desplegó personal militar especializado para ayudar en Venezuela después de los terremotos registrados en ese país. En aquella operación participaron elementos de las Fuerzas Armadas, binomios caninos, aeronaves, herramientas especializadas y equipo médico. La misión incluyó labores de búsqueda y rescate entre estructuras colapsadas.

Sheinbaum utilizó también ese antecedente para explicar que México mantiene una política de solidaridad internacional frente a los desastres naturales.

“Ahí donde requieran apoyo, ahí vamos a estar, como fue el caso reciente de Venezuela”, señaló.

La presidenta agregó que esta disposición también se ha aplicado en otro tipo de emergencias. Recordó que brigadistas mexicanos especializados en incendios forestales han acudido recientemente a Canadá para apoyar durante la temporada de siniestros.

La diferencia en el caso colombiano es que, para desplegar una misión oficial de rescate, se requiere la autorización del país afectado. En consecuencia, México puede tener preparada una brigada, pero no puede introducirla unilateralmente en territorio extranjero.

“Pero tiene que venir de parte de los países un ‘sí’ para que podamos apoyar en esos lugares”, explicó Sheinbaum.

El punto de la certificación se convirtió en el centro de la controversia porque Colombia sí comenzó a autorizar equipos internacionales de búsqueda y rescate de determinados países, particularmente presididos por personajes de derecha .

El director de la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres (UNGRD), David Tamayo, informó que se aceptarían brigadas de Estados Unidos, Israel, Ecuador y El Salvador, argumentando que cumplen con estándares internacionales para este tipo de operaciones.

La discusión se relaciona con las normas internacionales de búsqueda y rescate urbano, conocidas como INSARAG, una red auspiciada por Naciones Unidas que establece procedimientos y estándares para que los equipos extranjeros puedan incorporarse a una emergencia sin convertirse en una carga adicional para el país afectado.

La decisión colombiana generó cuestionamientos debido a que México tiene una amplia experiencia en terremotos y ha desplegado brigadas de rescate en diferentes países. La polémica aumentó porque mientras la brigada militar mexicana no recibió autorización, un grupo civil mexicano conocido como Topos Azteca sí consiguió llegar a Cali y comenzar labores de apoyo por gestiones locales.

Es importante distinguir entre ambos grupos. Los Topos Azteca son una organización civil independiente y no forman parte de la Secretaría de la Defensa Nacional. La brigada cuya entrada no fue autorizada por el gobierno colombiano es el equipo especializado de la Sedena que México tenía preparado para desplegar oficialmente.

La propia Brigada de Rescate Topos Tlaltelolco, otra organización mexicana, informó que respetaba la decisión soberana de Colombia y sus procedimientos de coordinación internacional, aunque tampoco obtuvo autorización para participar oficialmente en las labores.

Mientras continúa esta discusión diplomática y operativa, México ha optado por mantener la ayuda humanitaria. La presidenta informó que aviones Hércules de la Fuerza Aérea Mexicana están trasladando despensas, medicamentos, agua y otros suministros solicitados por las autoridades colombianas.

El gobierno mexicano también ha realizado acciones de asistencia consular para ciudadanos mexicanos afectados por el desastre. Este jueves se informó que 36 mexicanos fueron repatriados a México en una aeronave militar utilizada dentro del operativo de apoyo.

El terremoto del 10 de agosto dejó una emergencia de enormes proporciones. El movimiento, de magnitud 7.4, afectó principalmente al occidente colombiano y provocó daños severos en distintas localidades, además de derrumbes y edificios colapsados. Para este jueves, las autoridades reportaban más de 260 personas fallecidas y miles de heridos, mientras continuaban las labores de búsqueda.

La urgencia explica también la sensibilidad alrededor de la entrada de equipos internacionales. Las primeras horas posteriores a un terremoto son fundamentales para localizar personas que puedan permanecer con vida debajo de los escombros. De ahí que la decisión colombiana de establecer filtros para las brigadas extranjeras haya provocado debate dentro y fuera del país.

Sheinbaum, sin embargo, evitó convertir el episodio en una confrontación con el gobierno de Abelardo de la Espriella.

Su mensaje fue que México está listo para ayudar, pero respetará la decisión de Colombia.

“Vamos a enviar lo que tenemos: despensas, agua, medicamentos”, dijo.

Y dejó abierta la posibilidad de que la brigada militar mexicana sea enviada si las autoridades colombianas consideran necesaria su participación.

“Ya depende de ellos si necesitan se apoya el envío de la brigada a Colombia”, puntualizó.

La posición de la presidenta contrasta con las interpretaciones políticas que han surgido alrededor de la selección de los equipos extranjeros autorizados. Algunos sectores han cuestionado que Colombia haya establecido un grupo limitado de países para las operaciones de rescate, mientras que funcionarios colombianos han defendido que la selección responde a criterios técnicos y a los estándares internacionales aplicables a los equipos USAR.

La Cancillería colombiana también ha rechazado que exista un criterio ideológico detrás de la recepción de ayuda y ha sostenido que la asistencia internacional debe organizarse bajo los mecanismos de coordinación establecidos por sus autoridades.

Sheinbaum insistió en que no se trata de retirar el apoyo ni de convertir la negativa en una disputa bilateral.

México, dijo, mantiene su oferta.

La última palabra la tiene Colombia.

Mientras tanto, la tragedia continúa y las prioridades siguen siendo localizar sobrevivientes, atender a los heridos y llevar alimentos, medicamentos y otros suministros a las comunidades que perdieron viviendas y servicios básicos.

En medio de esa emergencia, la controversia por la certificación de los rescatistas mexicanos se convirtió en uno de los episodios diplomáticos más llamativos de la respuesta internacional al terremoto.

México asegura que sus especialistas están preparados y certificados; Colombia exige un requisito adicional para permitir su ingreso. Por ahora, la brigada permanece lista para partir, mientras los aviones mexicanos continúan llevando ayuda a un país que enfrenta una de las peores catástrofes naturales de los últimos años.