* CEPAD denuncia criminalización de la protesta.
16.10.2026 Guadalajara, Jalisco.- Samuel, conocido como “el Chico de Rappi”; Alexis, Juan Darío y Teodoro fueron vinculados a proceso al concluir la audiencia judicial relacionada con su participación en la protesta del 11 de octubre frente a Casa Jalisco, donde ciudadanos exigieron soluciones a los problemas de calidad del agua.
El Centro de Justicia para la Paz y el Desarrollo (CEPAD) informó que el juez determinó procesar a los cuatro jóvenes, por los supuestos delitos de lesiones y delitos cometidos contra “representantes de la autoridad”. La organización cuestionó la resolución y advirtió que el proceso penal representa una forma de criminalización de quienes se movilizan para exigir el cumplimiento de sus derechos.
Al término de la audiencia, el CEPAD exigió que se retiren todos los cargos contra los detenidos y sostuvo que ninguna persona debe enfrentar consecuencias penales por ejercer su derecho a la protesta social.
Los hechos se relacionan con la movilización realizada frente a Casa Jalisco, residencia oficial del gobernador Pablo Lemus Navarro, donde los participantes reclamaron por las condiciones del agua que llega a los hogares. Entre las inconformidades ciudadanas se encuentran reportes de agua con mal olor, coloración anormal y sedimentos.
La manifestación terminó con un operativo policial y enfrentamientos entre agentes y participantes. Las detenciones generaron cuestionamientos de organizaciones defensoras de derechos humanos sobre la actuación de las autoridades y el uso de la fuerza para contener la protesta.
El caso también colocó bajo escrutinio la respuesta del gobierno estatal ante las demandas ciudadanas por el acceso al agua potable. El CEPAD ha exigido que se respeten las garantías judiciales de los acusados y que el proceso no se utilice para inhibir futuras movilizaciones.
La vinculación a proceso implica que un juez supuestamente encontró elementos suficientes para que la investigación penal continúe, pero no constituye una sentencia condenatoria ni determina por sí misma la culpabilidad de los señalados.
De los policías agresores, acusados de abuso policial, no han informado nada. Tampoco del robo que padecieron los jóvenes a quienes no les han regresado sus herramientas de trabajo como es el de Samuel quien trabaja para Rappi con sus propias herramientas de trabajo y a quien le robaron una motocicleta como quedo evidenciado en videos.

