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13.10.2026 Suecia.- Los economistas estadounidenses Robert E. Hall y Michael Woodford fueron distinguidos con el Premio de Ciencias Económicas en Memoria de Alfred Nobel 2026 por sus investigaciones sobre la relación entre las decisiones de hogares y empresas y el comportamiento general de la economía, un trabajo que contribuyó al desarrollo de herramientas utilizadas por bancos centrales y gobiernos para enfrentar periodos de inestabilidad.
La Real Academia Sueca de Ciencias anunció el reconocimiento el 12 de octubre, al señalar que las aportaciones de ambos investigadores fortalecieron las bases microeconómicas de los modelos macroeconómicos de estabilización. Su trabajo permite analizar cómo las decisiones sobre consumo, ahorro, precios y tasas de interés influyen en la inflación, la producción y el empleo.
Hall, profesor emérito de la Universidad de Stanford e investigador de la Hoover Institution, estudió cómo las expectativas de ingresos futuros influyen en las decisiones de consumo de las familias. Sus investigaciones contribuyeron a explicar por qué los hogares no modifican sus gastos únicamente en función del dinero que reciben en el presente, sino también de lo que esperan ganar más adelante.
Woodford, profesor de economía política en la Universidad de Columbia, desarrolló un marco teórico para estudiar cómo las decisiones de los bancos centrales y las expectativas de consumidores y empresas repercuten en la actividad económica. En su libro Interest and Prices: Foundations of a Theory of Monetary Policy, publicado en 2003, integró estos elementos en un modelo que influyó en el análisis moderno de la política monetaria.
Las investigaciones de ambos economistas contribuyeron a renovar los modelos económicos utilizados para determinar cuándo conviene estimular la actividad productiva y en qué circunstancias es necesario moderarla. Estos enfoques también ayudan a evaluar los efectos de los cambios en las tasas de interés y de las medidas fiscales sobre el comportamiento de los agentes económicos.
La relevancia de sus aportaciones se relaciona con las dificultades que enfrentaron los modelos económicos tradicionales durante la década de 1970, cuando las economías occidentales padecieron simultáneamente inflación elevada, desempleo y bajo crecimiento. Los estudios de Hall y Woodford ayudaron a incorporar de manera más precisa las expectativas y las decisiones individuales en las herramientas empleadas para diseñar políticas de estabilización.
En México, la investigadora Violeta Mireya Rodríguez del Villar, del Instituto de Investigaciones Económicas de la Universidad Nacional Autónoma de México, explicó que estos desarrollos permiten examinar cómo las decisiones de política monetaria afectan el consumo, la inversión y la producción. También destacó su utilidad para analizar los ajustes de las tasas de interés y sus consecuencias sobre la inflación.
El premio, otorgado por el Banco Central de Suecia en memoria de Alfred Nobel y administrado por la Real Academia Sueca de Ciencias, está dotado con 12 millones de coronas suecas, cantidad que se repartirá en partes iguales entre los dos galardonados.

