Hegseth anuncia ofensiva regional contra cárteles y abre la puerta a más operaciones militares de Estados Unidos en América Latina

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15.06.2026 Washington.- El secretario de Defensa de Estados Unidos, Pete Hegseth, confirmó que el gobierno estadounidense prevé ampliar las operaciones conjuntas contra organizaciones criminales en América Latina y reveló la creación de una nueva alianza regional destinada a combatir a los cárteles del narcotráfico y a los grupos que Washington considera organizaciones terroristas extranjeras.

Las declaraciones fueron realizadas durante una entrevista en el programa “Face the Nation” de CBS News, donde el funcionario fue cuestionado sobre el futuro de la participación militar estadounidense en la región tras las recientes operaciones desarrolladas en Venezuela. Al ser preguntado si los ciudadanos estadounidenses debían esperar acciones similares en otros países como Ecuador o Guatemala, Hegseth respondió de manera categórica: “Sí, deberían”.

El titular del Pentágono explicó que la estrategia forma parte de una nueva iniciativa denominada Americas Counter Cartel Coalition (ACCC), una coalición que, según afirmó, se encuentra en proceso de integración con gobiernos de Centroamérica y Sudamérica para perseguir, desarticular y destruir organizaciones criminales transnacionales.

De acuerdo con Hegseth, la alianza contempla la colaboración entre fuerzas armadas y cuerpos de seguridad de distintos países, combinando capacidades militares, inteligencia y operaciones especiales para enfrentar a los grupos criminales que operan en el continente.

“Estamos formando esta coalición con gobiernos aliados de toda Centro y Sudamérica para perseguir, derrotar y destruir organizaciones terroristas extranjeras y cárteles de la droga”, señaló durante la entrevista televisiva.

Las declaraciones se producen en medio de una política cada vez más agresiva de la administración del presidente Donald Trump hacia las organizaciones criminales transnacionales. En meses recientes, Washington ha insistido en equiparar a ciertos cárteles con organizaciones terroristas, lo que amplía el margen legal para emprender operaciones militares y de inteligencia más allá de sus fronteras, siempre que exista coordinación con los gobiernos involucrados.

Durante la conversación con la periodista Margaret Brennan, Hegseth sostuvo que varios países latinoamericanos han mostrado disposición para fortalecer la cooperación con Estados Unidos. Según dijo, naciones como Ecuador y Guatemala se encuentran entre los gobiernos que han incrementado sus mecanismos de coordinación con Washington en materia de seguridad.

El funcionario comparó la estrategia contra los cárteles con las operaciones que Estados Unidos desarrolló durante años contra grupos como Al Qaeda y el Estado Islámico en Medio Oriente. Afirmó que la experiencia acumulada en esos conflictos puede ser aplicada ahora para combatir redes criminales que, desde la perspectiva de Washington, representan amenazas directas para la seguridad estadounidense.

Hegseth también vinculó esta nueva política con una reinterpretación de la histórica Doctrina Monroe, el principio geopolítico formulado en el siglo XIX que establecía la oposición estadounidense a la intervención de potencias extranjeras en el continente americano. Durante la entrevista aseguró que la nueva estrategia busca reforzar la influencia de Estados Unidos en el hemisferio occidental y recuperar el control sobre amenazas que, según argumentó, afectan directamente a la población estadounidense.

Las declaraciones cobran especial relevancia porque se producen apenas días después de que el gobierno estadounidense reivindicara una operación contra líderes de la organización criminal venezolana Tren de Aragua, grupo que Washington ha clasificado como organización terrorista extranjera. Hegseth afirmó que la cooperación con las autoridades venezolanas permitió localizar y eliminar a dirigentes de esa estructura criminal.

Aunque el secretario de Defensa no detalló qué países participarán formalmente en la nueva coalición ni precisó el alcance de las futuras operaciones, sus palabras representan una de las señales más claras hasta ahora sobre la intención de Washington de incrementar su presencia en los esfuerzos regionales de combate al crimen organizado.

La postura ha generado atención entre gobiernos latinoamericanos y especialistas en relaciones internacionales, debido a que abre el debate sobre los límites de la cooperación militar, la soberanía de los Estados y el papel que desempeñará Estados Unidos en las estrategias de seguridad hemisférica durante los próximos años.

Por ahora, el Pentágono sostiene que cualquier acción se desarrollará en coordinación con los gobiernos nacionales. Sin embargo, la afirmación de que los estadounidenses deben esperar operaciones similares a las realizadas recientemente en Venezuela coloca a América Latina en el centro de una nueva etapa de la política de seguridad impulsada por Washington, marcada por una mayor participación militar en la lucha contra los cárteles y las organizaciones criminales transnacionales.