Inundaciones en Nepal: 43 mil mujeres y niñas necesitan ayuda humanitaria urgente

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*La destrucción de sistemas de agua, carreteras y servicios de salud aumenta la vulnerabilidad de mujeres y niñas.

/ Escrito por Georgina Monroy Vázquez /

04.09.2026 /CimacNoticias.com/ Nepal.-Las inundaciones repentinas y los deslizamientos de tierra que golpearon Nepal han dejado 987 personas muertas y 4 mil 247 desaparecidas, mientras las labores de rescate continúan en las zonas más afectadas.

Pero el desastre no está afectando a todas las personas de la misma manera. Unas 43 mil mujeres y niñas necesitan asistencia humanitaria inmediata, de acuerdo con ONU Mujeres, que advirtió sobre el incremento de las dificultades para acceder a alimentos, agua potable y servicios de protección.

La emergencia también amenaza con profundizar desigualdades que ya existían antes de las inundaciones, particularmente en comunidades donde las mujeres tenían que recorrer largas distancias para conseguir agua.

Mujeres y niñas enfrentan una emergencia dentro de la emergencia

Christine Arab, directora regional de ONU Mujeres para Asia y el Pacífico, señaló que las organizaciones que trabajan en las zonas afectadas han advertido que algunas mujeres sobrevivientes se están quedando sin alimentos, mientras el acceso al agua potable se vuelve cada vez más difícil.

La destrucción de sistemas de abastecimiento, carreteras y puentes ha interrumpido por completo el suministro de agua en algunas comunidades.

La situación resulta especialmente grave en el distrito de Rasuwa, donde antes de las inundaciones las mujeres y las niñas ya dedicaban varias horas al día a recorrer largas distancias para conseguir agua.

Ahora, la infraestructura que permitía acceder a este recurso quedó destruida o severamente dañada.

La emergencia también representa un riesgo particular para mujeres embarazadas y madres lactantes, quienes se encuentran entre las personas que requieren asistencia humanitaria y atención sanitaria prioritaria.

ONU Mujeres señaló además que algunas mujeres embarazadas, madres lactantes y personas con discapacidad fueron arrastradas por las aguas al no poder llegar a terrenos más elevados.

“Esto es lo que ocurre cuando un desastre se encuentra con la desigualdad: las personas que ya habían quedado atrás suelen ser las primeras en ser arrastradas”, afirmó Arab.

Aumenta el riesgo de violencia de género y trata

La emergencia no se limita a la pérdida de viviendas o infraestructura.

La ONU advirtió que los desastres pueden incrementar los riesgos de violencia de género, explotación y trata de personas, especialmente cuando las comunidades quedan aisladas, se interrumpen las comunicaciones y disminuye el acceso a servicios de protección.

Para las sobrevivientes de violencia, estas condiciones pueden dificultar todavía más la posibilidad de pedir ayuda o acceder a atención especializada.

La destrucción de carreteras, puentes y sistemas de comunicación también puede dejar a mujeres y niñas en condiciones de mayor aislamiento, particularmente en las comunidades rurales y de montaña afectadas por las inundaciones.

Por ello, la respuesta humanitaria requiere considerar las necesidades específicas de las mujeres y las niñas y garantizar que puedan acceder de manera segura a alimentos, agua, salud y mecanismos de protección.

Mujeres deben participar en la reconstrucción

ONU Mujeres también alertó sobre otro riesgo: que las mujeres queden excluidas de las decisiones sobre la respuesta a la emergencia y la posterior recuperación.

La participación de las mujeres resulta fundamental para identificar las necesidades de las comunidades y evitar que la reconstrucción reproduzca las desigualdades que existían antes del desastre.

“La respuesta humanitaria debe reconocer las experiencias de las mujeres y las niñas”, afirmó Arab, quien subrayó que la ayuda debe llegar hasta ellas y reconocerlas como protagonistas de la recuperación de Nepal.

El llamado adquiere relevancia en un contexto en el que las necesidades más inmediatas son alimentos y agua, pero también existen riesgos relacionados con la protección y la violencia de género.

Servicios de salud, también afectados

El acceso a la atención sanitaria representa otra preocupación para la población afectada.

De acuerdo con la Organización Mundial de la Salud (OMS), seis establecimientos de salud resultaron dañados o destruidos y otros dos permanecen inaccesibles.

La interrupción de estos servicios puede tener consecuencias particularmente graves para mujeres que requieren atención relacionada con el embarazo, el parto, la salud sexual y reproductiva o la atención de lesiones y violencia.

La OMS mantiene vigilancia epidemiológica en las zonas afectadas para detectar posibles incrementos de enfermedades transmisibles, entre ellas dengue y tifus de los matorrales, ante las condiciones generadas por las inundaciones, los desplazamientos de población, el hacinamiento y el agua estancada.

La organización también trabaja en la identificación de medicamentos, kits de diagnóstico y otros suministros esenciales, además de brindar orientación para la prevención de infecciones.

Una emergencia que profundiza desigualdades

Las inundaciones fueron provocadas por el colapso de un glaciar en el Himalaya, en la frontera con China, y han afectado especialmente a comunidades aisladas.

Mientras continúan las labores de búsqueda y rescate, las organizaciones humanitarias enfrentan el desafío de llevar asistencia a las zonas que permanecen incomunicadas.

La Federación Internacional de Sociedades de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja advirtió que el monzón aún no termina y que persisten riesgos de nuevas inundaciones y deslizamientos de tierra.